“Queríamos que Diego viva donde la juventud se organiza para cambiar la realidad”

Esta semana se cumplieron 6 meses de la muerte del mejor jugador de fútbol de la historia, Diego Armando Maradona y, desde Moreno Primero, quisimos recordarlo de la mejor manera. Para ello, dialogamos con Dylan Sauco, integrante de la JP Evita, quien fue uno de los precursores de instalar diversos altares del Diego y resignificar los potreros de la región.

“Diego para nosotros (la JP Evita) representa la felicidad, los sueños y deseos de lxs pibxs que se acercan a nuestros espacios y centros culturales. Y mucho más que eso, al ser el mejor, él decidió usar el espacio que tenía para ser la voz de los sectores populares de nuestro país”, comenzó contandonos Dylan.

Respecto de lo que representa el potrero, el integrante del JP Evita nos contó que «para mí es un lugar de encuentro con otros, donde no tenemos miedo a las diferencias, donde jugamos y alrededor de eso se realiza la vida en comunidad. Los potreros son el lugar donde los jóvenes comenzamos a relacionarnos con otros jóvenes y, a partir de eso, también surge la organización popular, se accede al deporte, se organiza una murga o se comienza a armar una escuelita para los más chicos» y añadió que «En la situación actual del país, sigue cumpliendo la función de organizar a la juventud. Los pibes de la esquina que se juntaban a jugar, hoy también organizan ollas populares para sostener a los vecinos del barrio o ayudan a los vecinos aislados haciendo mandados«. Sin Potreros no hay Maradona, sin Potreros no hay sueños para las y los pibes de nuestros barrios.

«La idea de homenajear a Diego surgió en un plenario nacional de la JP Evita a principios de abril, queríamos que viva en los espacios donde la juventud se organiza para cambiar un pedazo de su realidad, la conexión con la gente de Santa Maradona la hicimos a partir de un compañero que lxs conocía. A partir de esa articulación, colocamos sus altares a lo largo y ancho de la Argentina. En Moreno, colocamos 3 altares en diferentes puntos: en el centro cultural Los Sin Sombra, en barrio Don Sancho,  Cuartel V, el centro cultural Diego Armando, en barrio 25 de Mayo y en el centro cultural Marina Vilte, en el barrio Cuatro Vientos, Trujui. Y estamos preparando la colocación de un altar en el potrero del barrio La Porteña II», afirmó el joven militante.

En el marco de la campaña Juventudes por la Reconstrucción de la Argentina, y en conmemoración del fallecimiento del ídolo, en abril se realizó la Jornada Federal Sin Potreros no hay Maradona. Cada una de estas jornadas en diferentes puntos del país fue distinta a la otra. Puntualmente en el conurbano bonaerense se decidió por la construcción de altares en homenaje al Diego en las distintas localidades, debido a la suba de contagios de Covid-19.

La primera jornada se dio en Moreno Norte, en el Centro Cultural Diego Armando, y la segunda en el Centro Cultural Los Sin Sombra, Cuartel V, y en el Centro Cultural Marina Vilte, Trujui, construyendo y colocando los altares. Desde los espacios culturales se reivindica la función del deporte en la vida de los y las jóvenes y sobre todo, de la construcción comunitaria que existe alrededor de estas experiencias.

Es ahí donde nace lo colectivo, el compartir amores y pasiones y a partir de eso generar las discusiones desde cada lugar, trabajar juntos para cambiar realidades. Es hacer material aquello que aprendimos del Diego, ser un fiel reflejo de lo que él supo defender y apropiarse, para llevarlo a nuestros barrios, nuestras casas, y cada lugar que transitamos.

Por último, Dylan afirmó que «Desde nuestra organización, llevamos a Diego como bandera, ya que somos los más postergados de la patria. Pero como él,  creemos que en las acciones de nuestro pueblo está la respuesta para realizar una sociedad justa».

Proyecto Santa Maradona

La iniciativa Santa Maradona es impulsada por un grupo de admiradoras y admiradores de Diego Maradona que comparten una devoción terrenal, y a la vez divina, los cuales se ven reflejados en sus infinitas versiones y confían en su capacidad para cambiar el mundo a través de los milagros.

«Soy muy admiradora desde chiquita del Diego y tengo un altar en casa. Desde que falleció, comenzamos a hacer altares como los del Gauchito Gil. Mi viejo, que es desaparecido, era crack jugando al rugby y siempre decía que Diego era fantástico, distinto. Y yo empecé a ver a mi viejo en su figura«,  nos cuenta la referente del proyecto, Verónica Sánchez Viamonte.

El proyecto Santa Maradona está pensado como una semilla, una piedra fundacional para la multiplicación de altares alrededor de las ciudades, el país y el mundo. Una vez instalados, serán de todas y todos los vecinos, queremos verlos crecer y tomar vida propia. Con el paso del tiempo, ya nadie recordará quién los instaló, la memoria popular sólo arderá en el recuerdo de Pelusa.

«De repente me llamaron del Movimiento Evita para acompañar con los altares una acción que estaban llevando adelante y les hice 110 altares que fueron puestos a lo largo y ancho del país. Me estuvieron mandando fotos re lindas de la gente con los altares, abrazando a Diego, en canchitas y la verdad que eso a mí me emocionó un montón. Me quedo con cómo la gente lo abraza, lo siente y lo quiere«, cerró Verónica.

6 meses sin Maradona: ¿Se puede ser feminista y llorar al Diego?

Hoy se cumplen 6 meses del día que el mundo entero despidió en su partida física al Diego, una persona que causó tanto ruido como su vida misma. Amores y odios cruzados ante un hombre que no dio pasos desapercibidos. Vivió tan intensamente que su paso por el mundo atravesó a millones. 

Una persona que tuvo que trascender al Diego sujeto para transformarse en Maradona. Hubo tantos Maradonas como contradicciones mismas: Maradona cebollita. Maradona campeón del mundo. Maradona que le gana a los ingleses. Maradona padre. Maradona ídolo. Maradona mujeriego. Maradona violento. Maradona compañero. Fueron tantos Maradonas, que casi le ganaron por goleada al Diego persona. Pero el partido más importante que jugó en su vida fue el de vencer a sus propios demonios. 

Un deportista que superó su lugar en la cancha para saberse sujeto político incómodo ante las desigualdades de su pueblo. Que vistió la 10 con la responsabilidad que sólo conocen aquellxs que se han atrevido a desafiar al poder para representar a las culturas populares; que luchó para que el fútbol sea de todxs y no el negocio de unxs pocxs; que sentó postura en los momentos más difíciles; y que no abandonó sus ideales en la puerta de ningún estadio. Que en su rol de ídolo popular mundial, se convirtió en símbolo de la lucha de los pueblos y supo estar siempre del lado de lxs humildes. 

Entonces la respuesta es sí. Sí se puede ser feminista y maradoniana porque entender que el movimiento feminista defiende las mismas banderas que Diego, es abrir las puertas del feminismo para que se pinte de negrx, de villa, de pueblo

Es justo decir que se puede ser feminista y bancar al Diego, porque en el fondo sus luchas y las del movimiento feminista se encuentran en el camino de conquistar nuevos derechos para quienes siempre han sido excluídxs del sistema. Los feminismos populares luchamos, al igual que Diego, contra las opresiones sociales del patriarcado y el capitalismo que han osado históricamente querer borrarnos de la historia.

¿Qué banderas levantamos si somos indiferentes ante el dolor de un pueblo que sale autoconvocado a las calles, como respuesta natural, a despedirlo; que es velado en la Casa Rosada, y que es homenajeado en cada rincón del mundo?

Negar y demonizar la figura de Maradona por sus errores es ignorar los problemas estructurales de una sociedad patriarcal y las complejidades de la vida misma. Es exigirle a una persona una suerte de deshumanización para convertirse en un Dios políticamente correcto que no cometa errores, que no tenga adicciones, que se dedique a la pelota y que se quede callado.

¿Qué feminismos estamos construyendo si la respuesta fácil es la cultura de la cancelación directa y clausurar la discusión? Problematizar solamente al Diego es negar que es un fiel reflejo de las sociedades que construimos.

  • A mi no me importa lo que Diego hizo con su vida. Me importa lo que hizo con la mía. – Dice una mujer con los ojos vidriosos contenidos de llanto en la Plaza de Mayo aquel jueves caluroso de noviembre. Una mujer cuya generación creció viendo su gambeta haciendo magia con la celeste y blanca y que vio por primera vez llorar de emoción a sus viejxs con la “mano de Dios”, cuando hacía tiempo que se había perdido el valor del abrazo colectivo. 

Su muerte, como su vida, no podían pasar desapercibidas. No es casual que el paso a la inmortalidad de una persona que jugó un rol fundamental en la construcción de la Patria Grande que soñamos haya sido el mismo día del aniversario del fallecimiento de su amigo y compañero, el comandante Fidel Castro. Pensándolo con las emociones a flor de piel, el mundo les quedó muy chico para lo grandes que fueron. 

Una persona que a lo largo de su vida construyó lazos profundos con nuestros líderes populares, con quien la admiración y el amor siempre fue mutuo y sincero. Fue una de las primeras personalidades en estar hombro con hombro con Cristina en la despedida de Néstor, y así lo hizo ella con su familia cuando nos tocó llorar al ídolo en nada más y nada menos que la misa popular en Casa Rosada, la Casa del pueblo. 

Pero que en un acto de justicia, logrará vencer al olvido. Diego será para siempre un ícono mucho más allá del fútbol, que representará a la Argentina en cualquier parte del mundo, que abrazará pasiones de generación en generación. Que nos seguirá llevando a darnos las discusiones más incómodas, pero que siempre sabremos que el Diego es pueblo, y que el feminismo popular se construye al calor de las contradicciones y abrazando las diferencias para transformarlas. 

HCD MARADONIANO: PROPONEN CALLES, PUENTES Y ESCULTURAS EN HONOR A DIEGO ARMANDO MARADONA

  Diferentes concejales llevaron diferentes propuestas para honrar a Maradona. Se unificaron y aprobaron todas.

Claudia Asseff propuso el cambio de nombre de la calle Plus Ultra, por Diego Armando Maradona. No es al azar, sino que se trata de la calle del barrio de Trujui donde se encontraba la quinta que Maradona le había regalado a sus padres. También fue un lugar conocido, no sólo por el remate que sufrió la quinta años más tarde, sino también por haber hecho varias entrevistas en la televisión, por ejemplo, el histórico día en que pedía el día del trabajador, «trabajo para todos los argentinos”

  Luego, el concejal Marcelo Cosme propuso que la zona de la colectora de Paso del Rey, específicamente a la altura por la que transitó el cortejo fúnebre el pasado jueves 26 de noviembre, lleve el nombre del más grande futbolista del mundo. 

   Por último, el concejal Mariano Cais, también presentó un proyecto bajo el argumento que lo suyo era un pedido exclusivamente de los vecinos y que el sólo realizó la redacción del mismo. En él se proponía que el puente Gnecco pase a llamarse Diego Armando Maradona, y, además, aceptar la donación de una escultura para ser colocada en el lugar. 

De izquierda a derecha: Marcelo Cosme, Claudia Asseff y Mariano Cais

  Entre idas y vueltas, diferencias a la hora de implementar y unificar las posturas, y además, definir la redacción para no interponerse en la jurisdicción de Autopista del Oeste en relación al cambio de nombre del puente y de la colocación de la escultura, finalmente acordaron un cuarto intermedio. 

   Al regreso del mismo, unificaron todas las propuestas en una. El cambio de nombre de calle, y el pedido a Autopista del Oeste para colocar una escultura de Maradona, y ponerle su nombre al actual puente Gnecco.