Ni una menos: prevenir femicidios es posible y necesario

Se cumplen 6 años de la primera marcha masiva «Ni una menos», convocada por organizaciones feministas que exigen justicia por las que no están y por las que quedan. En esta nota, recordaremos a las víctimas de femicidios de los últimos dos años en Moreno.

El 3 de junio de 2015, miles de personas salieron a las calles a reclamar justicia, a gritar por las que ya no tienen ni voz ni vida porque las asesinaron hombres hijos sanos del patriarcado. Desde ese día, todos los años se realiza una manifestación inmensa en diferentes distritos, provincias y países. Este es el segundo año que, debido a la pandemia, no se puede encontrar la misma cantidad de gente en las calles, pero el reclamo sigue vigente, por eso desde el colectivo «Ni una menos» convocaron a un cartelazo en redes sociales, puertas y ventanas para este 3 de junio.

Si bien, en materia de género, teniendo un ministerio de Mujeres y diversidades, se avanzaron es varias políticas públicas para el bien de las mujeres y disidencias aún nos siguen matando, continúan ignorando las denuncias por violencias de género, y la justicia no funciona en varios casos.

En abril de este año, la hermana de Camila Tarocco, la joven que asesinó Ariel González el 4 de abril de 2020, expresó que fue a la Comisaria de la Mujer y le dijeron que «como pasó un año y aún no tiene condena, puede ser que le den la prisión domiciliaria. No queremos que lo suelten, ni que le den la prisión domiciliaria; queremos que lo juzguen y le den cadena perpetua”.

Además, Fermín Ortíz, recibió dos balazos cuando defendió a su hija de violencia de género, quién ya había realizado denuncias, en el barrio «La porteña» de Moreno, el 29 de marzo 2021. Estas dos situaciones, son algunas de las injusticias que deben atravesar las familias de víctimas de violencias de género y femicidios.

En Moreno, son varias las mujeres que sufren violencia de género y que han sido asesinadas por sus maridos, exparejas, familiares, entre otros. Sandra García, Camila Tarocco, Olga Veron, Rosa Estela Gracia, Débora Ríos, María Magdalena Figueredo y su hija Luz Emily Figueredo, Marilyn Alejandra Sánchez y Ludmila Pretti, Juana Ruíz, Anabella Olmos y Jessica Fernández, quién luego de recibir varios disparos por su expareja frente a sus hijos, pudo salir con vida de esa tragedia, son algunas de las víctimas de las garras violentas del patriarcado.

Asesinadas por estrangulamiento, apuñaladas, prendidas fuego, apuntadas y disparadas por un arma, asfixiadas, son algunas de las formas en las que asesinan a las morenenses y a todas las mujeres y diversidades del país. Según el informe del Observatorio «Lucía Pérez» de violencia patriarcal, en 5 meses hubo 127 femicidios y travesticidios, lo que dejó 103 infancias huérfanas.

Además, hace más de dos meses que se desconoce el paradero de Tehuel de la Torre, quiEn salió el 11 de marzo a trabajar y no se supo más nada de él y los principales imputados continúan sin dar a conocer información sobre Tehuel.

El 12 de mayo, las familias sobrevivientes de femicidios le entregaron a la ministra Elizabeth Gómez Alcorta el siguiente reclamo:

En este doloroso y angustiante camino que emprendimos el día que asesinaron a nuestras hijas hemos tenido que luchar todos los días contra un Poder Judicial enceguecido por la corrupción de sus intereses, un Poder Legislativo que se acuerda del tema cada fecha fotografiable y un Poder Ejecutivo que habla más de lo que hace. Algunas familias llevamos años cargando esta cruz, así que la afirmación se aplica a diferentes administraciones, incluso de signo político contrario.

Todas han prometido mucho, todas han hecho poco.

Todas también han preferido tener como interlocutores a “expertxs” que no han soportado el cachetazo que significa que un Estado obligado por leyes y tratados a hacer algo, lo incumpla todos los días.

Así, la puerta de acceso a los derechos que tenemos como familias es estrecha, arbitraria y prebendaria.

Así, no podemos seguir ni un día más.

Sumando nuestros dolores y experiencias focalizamos hoy nuestra exigencia en estos tres reclamos urgentes, necesarios y justos.

Al concretarse el Estado argentino estará cumpliendo sus obligaciones y dando un paso determinante para que la letra de la ley se convierta en hechos.

Nuestras tres exigencias son las siguientes:

1) Exigimos el cambio en la reglamentación de la Ley Brisa:

El acceso al derecho que garantiza la Ley Brisa a las infancias huérfanas por femicidios se ve obstruido por la reglamentación que hizo el Poder Ejecutivo. Como consecuencia en el peor momento y cuando más apoyo necesitan, las familias deben hacerse cargo de sostener la vida de esas infancias sin apoyo alguno. El trámite actualmente no es administrativo sino judicial, lo cual requiere la participación de abogadxs. Los letrados oficiales están recargados y hacen más lento el proceso judicial.

En 2020 hubo 343 infancias huérfanas por femicidios y en los primeros 100 días del año 2021 ya suman 80, según datos del Observatorio Lucía Pérez. Esas infancias no pueden esperar ni un día más.

Reglamentación actual:

A través del decreto 871/2018, el Poder Ejecutivo reglamentó la Ley 27.452, que creó el Régimen de Reparación Económica para hijos de víctimas de femicidio. El artículo 1 de la ley establece que el Régimen de Reparación Económica para las niñas, niños y adolescentes tiene lugar cuando:
a) Su progenitor y/o progenitor afín hayan sido procesados y/o condenados como autores, coautores, instigadores o cómplices del delito de homicidio de su progenitora. De acuerdo al decreto reglamentario, tanto el auto de procesamiento como la sentencia condenatoria deberán encontrarse firmes. Esto significa: sentencia confirmada por la Corte Suprema. Así redactado, todo el proceso requerido para acceder al subsidio demandaría una década.
b) Según la norma publicada el 1 de octubre de 2018 en el Boletín Oficial, el juez debe establecer y declarar que la causal es la violencia intrafamiliar o de género. Muchos tribunales caratulan la causa con otras formas jurídicas y parte de la lucha de las familias es lograr su cambio, lo cual demanda también varios años.

Reglamentación necesaria:

Exigimos un decreto del Poder Ejecutivo que establezca que desde el momento en que se produce el femicidio las infancias huérfanas tiene derecho a percibir un subsidio para garantizar su manutención. El Anses puede ordenar un informe que avale la validez del derecho a esta pensión. No relacionar el acceso a este derecho al trámite judicial, sino a un trámite administrativo garantiza el acceso al subisidio en el momento en que se lo necesita.

2) Exigimos que el Estado garantice desde el primer día la investigación judicial imparcial, justa y con perspectiva de género.

En momentos donde las familias estamos aturdidas por el dolor y desorientadas sobre qué es correcto hacer es exactamente el momento en el que el Poder Judicial arruina las pruebas. En esas primeras horas se juega entonces la posibilidad de obtener un proceso justo. Desde el arribo a la escena del crimen (como en el caso de Nora Dalmasso, solo para apelar a un ejemplo que la mayoría recuerda) hasta la forma de tomar los primeros testimonios son siempre, como mínimo, inadecuadas y en muchos casos, tendenciosas. Así, se garantiza la impunidad. Esta mecánica es lamentablemente tan extendida que en los barrios de todo el país cada vez que se produce un femicidio espontáneamente vecinos y vecinas rodean la comisaria para evitar estas maniobras, y también para denunciarlas públicamente.

Estas prácticas mafiosas son, además, mucho más definitorias en los casos de femicidios territoriales, en los cuales el crimen no se produce a manos de un novio, ex pareja o pareja violenta, sino por quienes ya tienen garantizada una red de impunidad territorial que les permite cometer delitos. Son las nuevas formas de “zonas liberadas” y en esa trama tanto las policías como las fiscalías están implicadas, por acción u omisión. En ese contexto es imposible para las familias acceder a un proceso judicial justo, ya que los primeros en actuar y escribir la primera versión de los hechos son partes implicadas, que hicieron posible que ese crimen ocurra.

a) Exigimos la creación de un cuerpo nacional de fiscales y peritos oficiales que intervengan desde el primer momento en casos de femicidios territoriales.

b) Exigimos que en aquellos casos en los que la trama de corrupción incluyan a policías y justicia, los juicios orales se realicen fuera del ámbito jurisdiccional controlado por las redes que produjeron el delito.

b) Exigimos que tal cual obligan los tratados y leyes vigentes, el Estado argentino se haga cargo de los honorarios de abogadxs, peritos y costos de la causa judicial, incluido pasajes y estadías a la que nos obliga la organización vigente del Poder Judicial, que nos somete a viajar miles de kilómetros para garantizar el justo proceso en todas sus instancias.

c) Exigimos que las querellas legales respeten la voluntad de las familias y las representen ante el Poder Judicial sin alterar el enfoque legal que ellas pretenden, las mantengan debidamente informadas del proceso y las acompañen en todas las instancias necesarias hasta lograr el cierre del proceso, algo que hoy no está garantizado.

d) Exigimos que los procesados por femicidios no puedan cumplir sus excepciones carcelarias en las cercanías del hogar de las familias de las víctimas. Es responsabilidad del juez de garantías todo lo que suceda con la liberación de un procesado por femicidio y deberá responder por ello.

f) Exigimos que el Poder Ejecutivo nacional y provincial no facilite que los jueces eludan su responsabilidad otorgándoles el escape de una jubilación para evitar el jury.

g) Exigimos que se elimine la obligación de depositar una caución de 250 mil pesos como condición para que las familias pueden solicitar el jury a los jueces que intervienen en el crimen de sus hijas.

h) Exigimos que el Poder Ejecutivo garantice que la aplicación de la ley Micaela no sea para la foto, sino que implique una formación continua, sostenida y con seguimiento, medición y rendición pública de cambios y logros.

h) Exigimos que el Poder Legislativo sancione leyes de prevención de femicidios, tales como:

1) Establecer que es un delito la violación de la restricción perimetral

2) Crear centros de aislamiento y reeducación de varones violentos

3) Establecer porcentajes a los que están obligados los medios estatales y privados para destinar a la difusión de campañas de prevención de estas violencias.

3) Exigimos el acompañamiento integral a las familias víctimas de femicidios.

La normativa internacional de derechos humanos obliga al Estado argentino a reconocer la identidad de víctimas que tienen nuestras familias. Dicha identidad de víctimas nos convierte en los portadores de los derechos que les fueron asesinados a nuestras hijas y esos derechos están claramente establecidos por leyes y tratados. Exigimos que comiencen a cumplirse, se respeten y garanticen en forma integral.

Nuestras familias deben sumar al enorme peso que produce el dolor del asesinato de nuestras hijas el tremendo castigo emocional y económico que nos inflige el actual sistema de acceso a la justicia. Hemos perdido además de nuestras hijas, salud y empleos.

En las actuales circunstancias y tal cómo ha organizado el Estado el acceso a la justicia para estos crímenes es imposible afrontar este camino sin ayuda. Todos estos años hemos sido acompañados por la sociedad y gracias a ese apoyo seguimos en pie. Es hora de que el Estado también esté al lado nuestro y presente.

Exigimos:

1) Pensión asistencial a las familias que deban afrontar un proceso de justicia por femicidio.

2) Decretos que garanticen que a aquellas familias que tengan empleo no pierdan su trabajo ni se le descuenten los días cuando deba asistir a compromisos derivados de su reclamo de justicia. Un ejemplo: actualmente las familias que trabajan en el ámbito estatal deben pedir licencia psiquiátrica para poder asistir al juicio oral donde se juzga el femicidio de sus hijas. Es decir, deben hacerse pasar por locas. Todo dicho”.

Familias Sobrevivientes de Femicidios

Libres, vivas, tranquilas y seguras nos queremos. Exigimos que pare la violencia patriarcal y que se actúe para que esto deje de suceder, basta de femicidios, de abusos, violaciones. No queremos ser más ignoradxs, queremos saber dónde está Tehuel de la Torre y precisamos, urgentemente, que ¡Paren de Matarnos!

La Municipalidad de Moreno fortalece las políticas destinadas a la economía popular

La intendenta Mariel Fernández y el subsecretario de Economía Popular del Ministerio de Desarrollo de la Comunidad de la Provincia, Federico Ugo, firmaron un convenio  de colaboración para la planificación y el desarrollo de políticas destinadas a la economía popular del distrito.

La firma del acuerdo se realizó en el marco de la implementación del Registro de Trabajadoras y Trabajadores de la Economía Popular. Estuvieron presentes el Director Nacional de Economía Social y Desarrollo Local, Pablo Chena; la Directora del RENATEP, Sonia Lombardo; la administradora del IMDEL, Estefanía de Dios; la secretaria de Desarrollo Comunitario, Noelia Saavedra; y la Coordinadora General de  Programa de Incentivo a la Producción Agroalimentaria, Marisa Nallino, recorrieron uno de los predios donde trabaja la cooperativa de productores rurales de Cuartel V y conversaron ellas y ellos acerca del trabajo que se desarrolla con el Municipio y el avance de la producción en dicha localidad.

“La producción de alimentos es una actividad muy importante que hay que poner en valor y que el Municipio quiere acompañar. Por eso estamos cuidando las tierras rurales para que no todas se urbanicen, y acompañamos a las y los productores para que en Moreno se siga produciendo alimentos. Quiero agradecer a las productoras y a los productores porque el rol que cumplen en nuestra sociedad y en nuestro Municipio es muy importante”,  expresó la intendenta Fernández, y prosiguió: “también agradecemos el acompañamiento de la Provincia y la Nación en el cumplimiento de nuestro deber: servir a nuestro pueblo y más aún a nuestro pueblo trabajador.”

Por su parte, el subsecretario Ugo destacó que “Es muy importante la articulación entre la Nación, la Provincia y los municipios para poder desarrollar las políticas públicas vinculadas a la economía popular porque tienen que ver con dar respuestas a la agenda que los movimientos populares han desarrollado todo este tiempo; como cuidar el trabajo, fortalecer la organización, promover la economía local y generar más dignidad a nuestra comunidad. En esta visita que hoy realizamos a trabajadores de la agricultura familiar de Moreno y en la firma del convenio junto al Municipio, apostamos a seguir fortaleciendo a este sector que tanto trabajo y tanta riqueza le genera a nuestro país.”

El convenio celebrado entre el municipio y el Ministerio de Desarrollo de la Comunidad propone la cooperación para el fortalecimiento de la Economía Popular en el distrito, el intercambio de información y la articulación de políticas públicas.

Daniela Ledesma: «No me imagino un día de mi vida sin ser bombera»

Un incendio en la Boca, donde vecinos y vecinas realizaron una cadena humana para que el fuego no se propague, dio comienzo a la creación del primer cuerpo de bomberos voluntarios de Argentina. En una conversación con Daniela Ledesma, bombera voluntaria del cuartel central de Moreno, pudimos conocer un poco más de la vida de quien decide prevenir de peligros y cuidar a toda la comunidad.

Un 2 de junio de 1884, un gran incendio azotó la Boca, en Capital Federal. Allí, un hombre llamado Tomás Liberti, junto a otros vecinos y vecinas, impulsaron una cadena humana para que el fuego no se propague por el barrio. Con esta experiencia, años después, se dio inicio a lo que seria el primer cuerpo de bomberos voluntarios.

Asimismo, el 1° de febrero de 1954, se formó el primer cuerpo de bomberos voluntarios, cuatro años después del feroz incendio en la catedral frente a la Plaza Municipal. Este año, los bomberos voluntarios de Moreno cumplieron 67 años en el servicio, brindándole prevención, cuidado y seguridad a las vecinas y vecinos morenenses.

Si hablamos del cuerpo bomberil de Moreno, deberíamos hablar también de una de sus integrantes, Daniela Ledesma, del barrio Los Patos, quien hoy tendrá doble festejo, ya que además cumple 31 años, mientras se encuentra de guardia en el cuartel central de Moreno. Ingresó a los 24 años a estudiar y entrenar para poder obtener su alta de bombera. Si bien al principio su familia temía por la vida y por la elección de Daniela, con el tiempo, al ver el compromiso y deseo que tenía para con los bomberos voluntarios, fueron entendiendo que ese era su camino y la acompañaron desde ahí en adelante.

Daniela sostuvo con convicción y orgullo que:

«Desde que me enteré en el jardín de infantes que el 2 de junio, día de mi cumpleaños, era el Día del Bombero Voluntario, fue allí que siempre quise dedicarme a esto. Lo quise toda mi vida».

Quizás el destino sí está escrito, o así parece para Daniela, ya que, el día de su jura como bombera voluntaria, tuvo su primera intervención ejerciendo la jerarquía. «Estábamos cenando y sonó la sirena. Yo me formé como siempre. Me preguntaron si ya tenía el alta y me dijeron que proceda», explicó con entusiasmo Dani y agregó: «Esperaba todos los días que llegue el día en el que pueda intervenir, ir poniéndome el traje arriba del camión de bomberos fue una gran experiencia. Ese día apagamos un vehículo que habían prendido fuego», expresó la vecina de los Patos.

Son varias las experiencias que tuvo Daniela en sus 6 años como bombera voluntaria. Una de ellas es haber rescatado a Sirena, una perrita que encontraron debajo de un cordón de autos que se estaba incendiando. «Sufrió quemaduras en el lomo y cabeza, la encontramos y la llevé al veterinario más cercano. Allí la atendieron de diez y no me cobraron nada. Les voy a estar agradecida siempre», resaltó Daniela, quien agregó que ahora Sirena se encuentra viviendo en la casa de una de las bomberas del cuartel que tiene espacios verdes.

«Es bastante inquieta, teníamos que andar esquivándola en el cuartel cuando surgía salir hacia alguna intervención, así que ahora vive con una de nosotras», dijo entre risas Daniela.

Daniela destaca que una de las situaciones que más extraña, previa a la pandemia, son las mesas largas con todos sus compañeros y compañeras cenando, charlando, poder abrazarse, compartir un mate. «Tomábamos mate todos los días, todo el tiempo, ahora en pandemia, cada unx usa su mate individual», describió Dani. Además, recordó cuando durante las fiestas de fin de año, uno de los compañeros se disfrazó de Papá Noel y, arriba del camión, iba desfilando por las calles de Moreno entregando golosinas.

Con respecto a las preguntas que más le hacen, cuando la gente la conoce y les cuenta que es bombera, suelen preguntarle si le pagan, ya que es voluntaria. Otras de las frases que suele escuchar es: «¿Vos entras a los incendios? ¿Cómo haces con las herramientas? ¿Las agarrás vos? Daniela, orgullosa y con paciencia, responde que sí a todo y explica que es solo cuestión de buscarle la vuelta a la hora de utilizar las herramientas. Además, siempre están los compañeros presentes para acompañar y ayudar en caso de que sea necesario.

En el cuartel central de Moreno, hay alrededor de 10 mujeres que se encuentran trabajando actualmente en las guardias. «Cuando se comenzaron a construir espacios para que puedan ser parte las mujeres también, es cuando habilitaron el ingreso de nosotras». Daniela explica que son dos cuarteles más, uno en Trujui y otro en Álvarez. Allí, ya había un espacio construido para que puedan ingresar las mujeres. «Las mujeres pasan todo el tiempo por el cuartel a preguntar cuándo es la inscripción para poder obtener el alta de bombera bomberil», mencionó Dani y planteó que «yo calculo que también es porque nos ven a nosotras actualmente en el cuartel. Nos ven y se motivan. Si ella puede, yo también puedo», sostuvo convencida Daniela.

«Ser bombera es todo lo que quise siempre desde chica, ahora lo estoy cumpliendo y es parte de mí. No me imagino no siendo bombera».

Por último, Daniela enfatizó que «Mi idea es seguir capacitándome en todo lo que se proponga en el cuartel, para el día de mañana no solo ascender, sino poder desenvolverme en la emergencia que haya y poder guiar a cualquier compañero o compañera o sumarme al que esté». También le recomendó a la comunidad morenense que cuando haya algún incendio, llamen al 100 o al número del cuartel central (0237 462 2000), ya que, a veces, vecinos y vecinas se enfadan con los bomberos por llegar tarde al incendio luego de haber llamado al 911, que tiene sede en la ciudad de La Plata, y hasta que derivan la llamada, la vivienda puede quedar en ruinas.