La cancha de “Tati”: los vecinos, el municipio y un ejemplo a seguir

Los vecinos llevaron el proyecto y aportaron compromiso y trabajo, el municipio puso el oído, las veredas y el playón, pero la clave para este proyecto comunitario fue el aporte de José Antonio “Tati” Carreas: cuidado y amor.  

José Antonio “Tati” Carreras llegó en el año 1957 a La Reja y desde muy chico cuidaba y mantenía en condiciones el predio ubicado entre las calles Leopoldo Lugones y Marcos Sastre, no era el dueño ni le habían encomendado la tarea, el cuidado se debía al amor que tenía por el terreno cuyo interior tenía sólo dos arcos, y hacían de él una canchita. Sin embargo, cada vez que se quería realizar algo en el predio, se le consultaba a Tati, quien falleció a principios de enero. 

El espacio estaba pensado para plaza, pero, a falta de escuelas en el barrio, se construye la EP N° 78 en la mitad del terreno, dejando la canchita en la otra mitad y permitiendo así, que los vecinos y vecinas del barrio puedan jugar, pero había un problema y era la seguridad de la escuela. Es por eso que a fines de mayo de este año llegaron las máquinas del municipio y comenzaron las obras para construir una pared que proteja la escuela de algún posible vandalismo.    

Los hijos e hijas de Tati no entendían la obra que había comenzado, se acercaron a preguntar de qué se trataba y al ser notificados de la planificación, plantearon una alternativa: La escuela debía ser segura y el paredón debía levantarse, pero en la mitad del terreno, para garantizar que el predio siga recibiendo a los vecinos y vecinas que todos los domingos iban a jugar a la pelota en el único potrero del barrio. Ellos más que nadie, sabían que el terreno figuraba como plaza, y así querían que fuera. 

El primero de junio tuvieron una reunión con miembros de la comunidad educativa y del municipio, le comentaron la alternativa y se chequeó la información que tenía la familia. A los tres días, desde el municipio confirman que la situación del predio era tal como lo habían planteado los hijos y las hijas de Tati y se ponen a disposición para la nueva tarea, pensada en conjunto con los vecinos y vecinas que se fueron sumando a la propuesta

A medida que íbamos hablando, el barrio se iba enterando cómo era la situación, y explicábamos que teníamos que luchar por eso, porque la idea era hacer una plaza, y eso queríamos que haya. Desde el municipio siempre se mantuvieron atentos, desde el primer día, incluso vinieron desde el IMDEL a escuchar los proyectos que teníamos y nos dieron la solución”, explica Cintia Carreras, hija de Tati.

Quizás, si no fuera por el amor de Tati hacia el predio, si no fuera porque les trasmitió ese amor a sus hijas e hijos, si no fuera por las máquinas que llegaron del municipio, ni por los vecinos y vecinas que se organizaron en el reclamo, y, más aún, si no fuera por un Estado que, en vez de hacer oídos sordos, escucha las propuestas y acompaña, nada hubiera ocurrido. Pero en Barrio Gaona, ocurrió y la cancha de Tati es un ejemplo de construir en comunidad: 

“Estamos muy contentos, no sólo porque está la seguridad de la escuela, sino también porque armamos una hermosa plaza entre vecinos y el municipio vino e hizo veredas y puso un playón donde se realizarán actividades gratuitas para los chicos“, expresa Cintia, y continúa, “y lo mejor es que se armó una unión vecinal muy buena, porque lo hicimos entre vecinos, con donaciones, como así también organizamos el día del niño junto al barrio y estuvo genial”. Así, vecinos y vecinas del barrio Gaona tuvieron día del niño en plaza nueva. 

Estamos muy contentos, no sólo porque está la seguridad de la escuela, sino también porque armamos una hermosa plaza entre vecinos y el municipio vino e hizo veredas y puso un playón donde se realizarán actividades gratuitas para los chicos

La idea que siempre estuvo en mente es hacer una plaza para todas las personas, para los chicos, para la familia, para que la gente pueda caminar por las veredas y disfrutar del playón, “eso es lo que queremos en el barrio, recuperar la infancia, fomentar el deporte, que tengas cosas para hacer, jugar, incentivar la salud y el encuentro, y que no estén encerrados en las casas atrás de una pantalla”, asegura la vecina del barrio Gaona.

La hija de Tati considera que lo importante «es la unión con los vecinos y entender que en conjunto se pueden hacer muchas cosas” y añade, “si bien política hacemos todos, acá no hacemos política partidaria, la propuesta fue siempre hacer algo lindo para el barrio, para los vecinos y para la gente, donde cada uno puede tener diferentes pensamientos, pero lo importante es estar unidos y trabajar en conjunto, por el barrio.»  

Si bien política hacemos todos, acá no hacemos política partidaria, la propuesta fue siempre hacer algo lindo para el barrio, para los vecinos y para la gente, donde cada uno puede tener diferentes pensamientos, pero lo importante es estar unidos y trabajar en conjunto, por el barrio

La persona que pase podrá ver una hermosa plaza con veredas, con playón, con potrero, con tirantes convertidos en juegos a través del arduo trabajo de vecinos y vecinas comprometidos con el barrio, y un monumento que le hicieron al arquitecto de un sueño, cuyos restos descansan –y protegen- la canchita que siempre cuidó. 

La colaboración y la articulación de un Municipio que atendió una demanda organizada fue muy importante, no más importante que la transformación de esa demanda en el compromiso y el esfuerzo de los vecinos para construir la plaza. Sin embargo, la persona clave fue el hombre que sin saberlo iba a ser el protagonista de una hermosa historia.  Es por eso que todo el barrio sabe que esa plaza ya tiene nombre y se llama “La Cancha de Tati”. Su hija, asegura que un reconocimiento tal hacia su padre, no hace más que llenarla de orgullo y de amor. Por eso, lleva grabado en su piel su identidad -La hija de Tati-.

Te recomendamos 3 series para maratonear todo el fin de semana

Fórmula 1: Drive to Survive (2019): Una serie de 30 capítulos en 3 temporadas aclamada por su público y con 4.9 estrellas de aceptación. Los pilotos, representantes y dueños de equipos viven a máxima velocidad, tanto dentro como fuera de la pista, durante una temporada despiadada en la Fórmula 1. Producida por James Gay-Rees; Paul Martin; Sophie Todd. 

“Acá se ve la verdad. La Fórmula 1 no es un deporte. Es todo lo contrario. Solo existe el piloto, individualmente, que quiere ganar una carrera. No hay equipo. Las escuderías, se sacan los ojos entre ellas, solo se llevan más o menos, las que tienen intereses en común. En definitiva, una interesante radiografía, de lo que es éste antideporte en verdad. Solo un producto de entretenimiento que mueve millones y millones de dólares.” Analizó a uno de sus fanáticos. 

“Es excelente porque es REAL 100% está perfectamente editado y se vive la verdadera F1 , es fantástico vale la pena, es el mundo de esa categoría visto desde adentro, no se lo pierdan, es lo mejor que vi en ese género le daría mas estrellas sin problemas” Expresó otro espectador. 

Alias Grace (2017): Esta fabulosa miniserie de drama canadiense de tan solo 6 episodios, recibió entre otros, los premios Canadian Screen Award al Mejor Actriz Principal en un Programa o Mini-Serie Dramática. Está basada en la historia real de Grace Marks, una joven inmigrante irlandesa y empleada doméstica en el Alto Canadá que fue condenada por el brutal asesinato de su jefe, Thomas Kinnear en 1843. Grace dice que no recuerda el asesinato, pero los hechos son irrefutables. Una década después, el Dr. Simon Jordan intenta ayudar a Grace a recordar su pasado.

Grace nos cuenta su propia historia mientras está cumpliendo condena a cadena perpetua acusada de haber matado, supuestamente, y compinchada con el mozo de cuadra, al señor al que servía y al ama de llaves.

Maniac (2018): Con los protagónicos de los grandes Emma Stone y Jonanh Hill, esta fantástica comedia negra de ciencia ficción nos adentra a un mundo desconocido e increíble donde dos extraños están atraídos a las últimas etapas de un misterioso ensayo farmacéutico, cada uno por sus propias razones. Annie (Stone) está descontenta y sin rumbo, obsesionada con las relaciones rotas con su madre y su hermana; Owen (Hill), el quinto hijo de dos ricos industriales de Nueva York, ha luchado toda su vida con un diagnóstico disputado de esquizofrenia. Ninguna de sus vidas ha resultado bien, y la promesa de un nuevo tipo de tratamiento farmacéutico radical: una secuencia de píldoras que su inventor, un doctor afirma que puede reparar cualquier cosa sobre la mente, ya sea una enfermedad mental o una angustia: los lleva junto con otros diez extraños a un ensayo de drogas de tres días que, aseguran, no presenta complicaciones ni efectos secundarios de ningún tipo, resolviendo todos sus problemas de forma permanente

Hace 130 años nacía el artista Florencio Molina Campos

Nació en Buenos Aires, fue dibujante y pintor. Obtuvo reconocimiento gracias a sus obras en las que reflejaba, de una forma humorística, escenas cotidianas de la vida en el campo. En esta nota, haremos un repaso sobre su vida y obra y en qué estado se encuentra el Museo Florencio Molina Campos en Moreno.

Florencio Molina Campos nació el 21 de agosto de 1891 fue hijo de don Florencio Molina Salas y de doña Josefina del Corazón de Jesús Campos y Campos, miembros de una familia tradicional cuyos orígenes se remontan en el país a la época de la Colonia.  

Tuvo dos matrimonios, el primero fue con María Hortensia Palacios Avellaneda, madre de su única hija, Hortensia, a la que llaman «Pelusa». Luego de varios años se separaron y conoció a otra mujer, la joven mendocina María Elvira Ponce Aguirre con quien estuvo junto a ella hasta sus últimos días de vida.  

Fue en el año 1926 que Florencio Molina Campos presentó su primera exposición en el Galpón de Palermo de la Sociedad Rural Argentina. Su muestra fue visitada por el entonces presidente de la Nación, Marcelo T. De Alvear, quien se convirtió en admirador de su obra y lo premió otorgándole una cátedra en el Colegio Nacional Nicolás Avellaneda. 

Tiempo después, más precisamente en el año 1931, firmó un contrato con “Alpargatas” para ilustrar las doce ediciones de los almanaques de la misma empresa. Durante sus viajes por Europa, estrechó relación con Walt Disney y fue contratado para asesorar al equipo de dibujantes para tres películas que los Estudios Disney estaban por realizar, ambientadas en la Argentina y basadas en obras del artista argentino y en los paisajes que habían visto en sus viajes a nuestro país.  

Al no compartir las extravagancias que el estudio cinematográfico quería hacer protagonizar a los paisanos y, tras varios intentos fallidos por lograr una representación más fiel del gaucho argentino, renunció.  

En 1944, el pintor formalizó un contrato que se extendería por 10 años en forma consecutiva con la firma norteamericana Mineapolis-Moline, para la que ilustró entre 1944 y 1958 una serie de almanaques similares a los de Alpargatas, pero que incluyeron – por sugerencia suya- maquinaria agrícola de esa empresa. 

En sus cuadros también abordaba el tema de las escuelas rurales. El 25 de mayo de 1955 inauguró en un rincón de Moreno, una escuela para los niños y niñas de las familias de Cascallares. Estaba conformada por dos aulas, un corredor cubierto, un gran patio con un mástil donde flameaba la bandera. Llevaba el nombre de su antepasado «Gaspar Campos». Años después, pasó a funcionar como la número 20 «Florencio Molina Campos». 

El 16 de noviembre de 1959, superado por una enfermedad terminal luego de una operación, Florencio Molina Campos murió en Buenos Aires. Sus restos permanecieron en la bóveda familiar de la Recoleta hasta que, en la década del 70, fueron trasladados a instancias de Elvirita al Cementerio de Moreno, en donde permanecen. 

Actualmente en Moreno se encuentra el Museo Molina Campos, que, durante los primeros meses de este año, gracias a las y los concejales del Honorable Concejo Deliberante ordenaron la creación del Código de Preservación del Patrimonio Cultural que establece diferentes facultades y procedimientos del Estado ante un bien declarado patrimonio cultural como lo es el Museo.  

De esta manera, quienes tengan intenciones de vender el Molina Campos, como ya lo han expresado previamente cuando decidieron trasladar sus obras al museo en San Antonio de Areco, primero deberá consultarse con el poder legislativo y ejecutivo local.