Día del Turismo: Moreno fomenta y fortalece el turismo de cercanía y el ecoturismo

Hoy se celebra el Día Mundial del Turismo con el propósito de concientizar sobre la importancia de esta actividad debido a sus aspectos sociales, culturales, ambientales y económicos.

En Moreno está la voluntad de impulsar el llamado Turismo de Cercanía. Una modalidad que, en pos del cuidado del patrimonio natural y cultural, busca poner al alcance de todos y todas el disfrute, la recreación y la conexión con la naturaleza sin tener que recorrer largas distancias. 

Desde Moreno Primero conversamos con Jonatan Peralta, Director de Turismo de Moreno, acerca de la importancia que representa el desarrollo turístico en el distrito. “El turismo está constituido como un derecho social de todas las personas. Mejora la calidad de vida, es por eso que una de las premisas del gobierno de Mariel Fernández es desarrollar el turismo en Moreno, para poder brindarles una mejor calidad de vida a los y las moreneneses.  Además, es un agente de incentivo y de crecimiento de la economía local muy grande. Es fundamental para el desarrollo de la economía local y la generación de puestos de trabajo”, aseguró Peralta. 

Con gran orgullo local, el Director de Turismo evaluó que Moreno “presenta atracciones turísticas que no podés encontrar en otros distritos cercanos. Podés encontrar algún espejo de agua, alguna reserva, pero que todo eso este concentrado en Moreno, y que además, dentro de esa área haya un uso del sitio, esté representado uno de los máximos exponentes de nuestra cultura morenense como Molina Campos, dudo que haya un distrito con tantos lugares turísticos concentrados, y que esos lugares turísticos sean totalmente naturales.

Durante estos dos años de gestión municipal, se fueron desarrollando diversas políticas abocadas al desarrollo y la potencialidad de Moreno como destino turístico. A través del IMDEL, “se fueron desarrollando políticas de puesta en valor de toda nuestra área natural protegida como nunca antes se había visto”, destacó Jonatan Peralta. Uno de estos programas es «Tardes de Merienda en Los Robles», se lleva adelante todos los viernes en la reserva natural y es un trabajo en conjunto entre el área de Turismo y Economía Popular del IMDEL

En esa sintonía, el Director de Turismo sostuvo que “la devolución que tenemos a diario de las y los morenenses nos da la pauta que estamos haciendo las cosas bien y que de cara a la temporada es que vamos por un muy buen camino. Y que si seguimos por este camino, Moreno va a estar constituido como un lugar de destino turístico de cercanía, de ecoturismo.” Este proceso que inicia Moreno con la gestión de Mariel Fernández, va a posicionar a Moreno en puestos de primer nivel turísticos en un futuro. 

Son numerosas las políticas públicas que el gobierno nacional, provincial y local impulsan en torno al crecimiento turístico nacional y es una decisión profundamente peronista gestionar en pos de la felicidad de los y las argentinas. Una de las políticas más recientes fue la vuelta del Plan Pre Viaje, que apunta a fomentar y potenciar la demanda del turismo nacional con reintegros de 50% de los gastos que se realicen, a fin de fomentar el turismo nacional. Alrededor de 600.000 turistas ya están participando de la segunda edición de PreViaje

Como parte de la misma idea, el viernes pasado se lanzó el programa PreViaje para jubilados y afiliados al PAMI, cuyo eje central es un reintegro del 70% sobre los gastos por compra anticipada de viajes turísticos por Argentina desde noviembre próximo y hasta diciembre 2022, y que incluye rubros como alojamiento, alquiler de automóviles, atractivos turísticos; excursiones y gastronomía, entre otros.

«PreViaje es un éxito tremendo. Esto tiene que ver con la nueva etapa: volver a viajar, a disfrutar y reencontrarnos», calificó el Ministro de Turismo y Deportes, Matías Lammens. En sus primeros 10 días de implementación, la segunda edición del programa tuvo ingresos por el mismo monto que en los tres meses de la primera edición.

Es necesario recordar que en caso de viajar con fines turísticos por la Provincia, deberás tramitar el Certificado Turismo a través de la app CuidAR o en el sitio web www.argentina.gob.ar/circular. Para más información del calendario de eventos y actividades, se puede visitar la página web: https://buenosaires.tur.ar/calendario.

Descubrió su amor por la pastelería y ahora forma parte de la marca ‘Hecho en Moreno’ del IMDEL

Una joven de 24 años descubrió su vocación para la pastelería estudiando gastronomía, conoció la convocatoria del IMDEL por las redes sociales y hoy en día forma parte de la marca asociativa “Hecho en Moreno”. En esta nota, te contamos por qué eligió la pastelería y cómo fue emprender durante la pandemia.  

Pilar Vivares tiene 24 años, es del barrio ‘La blanqueada’ de Moreno Centro y estudia gastronomía, pero se especializa en pastelería y trabaja de lo que le gusta desde mediados de enero cuando se enteró de la convocatoria de emprendedores y emprendedoras de pastelería que publicó en Instituto Municipal de Desarrollo Económico Local (IMDEL) a principio de este año.  

La estudiante de gastronomía en el Instituto Argentino de Gastronomía, descubrió su amor y dedicación por la pastelería, trabajó como pasante en una pastelería de Martínez, Ciudad de Buenos Aires luego formó parte del ‘Almacén de Cervezas’ en Moreno y en el contexto de la pandemia por coronavirus, luego de ver el flyer del IMDEL donde buscaban emprendedoras gastronómicos, eligió llevar a cabo su emprendimiento de productos dulces y frescos en “Hecho en Moreno”. 

“En casa siempre se disfrutó de cocinar y comer, soy la única que se dedica de lleno a la gastronomía, la comida es de lo que más se habla en casa y de lo que más disfrutamos” mencionó entre risas, Pilar Vivarés.  

La joven participa de la marca asociativa “Hecho en Moreno” que ofrece productos artesanales y locales en la feria de la economía popular los miércoles, viernes y sábados de 8 a 17 horas. En este caso, Pilar hornea varios postres, como, por ejemplo, la famosa torta que comen en la película “Matilda”. “Es una de las que más sale tanto en la feria como en las jornadas de meriendas de la Reserva Municipal “Los Robles” que, en esta nueva temporada, ofrecerá meriendas dos veces durante lo que queda del año. 

“La verdad que me siento muy cómoda al organizar mis tiempos, no todo es tan simple cuando sos emprendedora, pero es satisfactorio trabajar para uno mismo y que las cosas salgan bien” celebró Pilar Vivarés.  

Por último, Pilar, expresó que: “Para mí la pastelería es muy satisfactoria, siempre me gustó cocinar, y me gusta agasajar a mis seres queridos, que el IMDEL me haya dado este espacio dentro del HEM fue muy importante, me sirvió y me sigue sirviendo mucho, más que nada, en esta pandemia por coronavirus. ¡Trabajar en la feria está muy bueno!” concluyó la joven. 

Alberto Carbone: Uno de los últimos curas tercermundistas

Por Lucas Schaerer 

A los 97 años el sacerdote Alberto Carbone, una leyenda de los curas del Tercer Mundo, -como se llamaba en una época a los países pobres del hemisferio sur del planeta- nos recibe donde vive. En la catedral de Moreno, frente a la plaza; en diagonal a la intendencia; de su costado derecho; la secretaría parroquial y pegado un portón de madera junto a un mural con la imagen de la Virgen de Guadalupe -patrona de América- y todo un pueblo a su alrededor.

El Padre Fabian va a consultar si puedo ingresar para la charla. A los minutos me hace pasar hasta el fondo, donde se ve el interior de la iglesia gracias a sus ventanales. La casa tiene canteros con grandes plantas y los pajaritos revolotean por todos lados, el día es primaveral y allí se nota aún más. La paz y las plantas ayudan.

Sentado en un sillón con su carrito, color rojo, que lo ayuda a caminar está uno de los fundadores de los curas del Tercer Mundo. Al principio mezclo el usted y el vos en el diálogo. “Muchos me tratan de usted por viejo, pero tuteame”. Me larga este cura que es figura del cristianismo popular argentino.

Alberto Carbone fue detenido en penales, dos veces, en época de dictadura militar, y hasta uno de sus trasladados fue esposado en un helicóptero. Eso le provocó la censura, el entonces titular de la iglesia le prohibió hablar por los medios de comunicación, nunca le informaron cuando terminó la veda periodística.

Quedó atrás la censura y nos compartió su formación sacerdotal con el poeta Haroldo Conti, hoy detenido-desaparecido, cómo pasó de una crianza antiperonista en el barrio porteño de Belgrano, gorila como se los llama en la calle, a convertirse en ferviente peronista y hasta participar en una reunión con Perón en su residencia de la calle Gaspar Campos, en su última presidencia.

Carbone fue compañero y amigo de los primeros curas villeros, entonces tercermundistas, pioneros en instalar parroquias y sus casas en los mismos barrios populares. El caso más conocido es Carlos Mugica, asesinado en 1974, pero incluye a Jorge Vernazza, Rodolfo Ricciardelli, y hasta el teólogo Rafael Tello, fundador de la Teología del Pueblo, una corriente eclesial que forjó a Jorge Bergoglio.

“Hace poco nos juntamos los curitas del mundo tercero (lo dice al revés). Éramos ocho. Leímos la encíclica del Papa Francisco “Fratelli Tutti” (hermanos todos), comimos un asado y cerramos cantando la marcha peronista”.

Carbone lleva 68 años de “curita” como dice él mismo. Su primer destino fue la parroquia porteña Inmaculada Concepción, en la calle Tacuarí y Avenida Independencia, una histórica del año 1734 “que aún preservaba actas de dos colores, blanco y el rojo para las personas de color, a los negros lo tenían separados en esa época”.

Fue al seminario del barrio de Devoto. “Conozco las dos casas de formación de Devoto” dice en chiste por la escuela de los curas y la cárcel donde estuvo detenido 10 meses.

Fue en el seminario que conoció al poeta detenido-desaparecido, Haroldo Conti. “Había entrado el año anterior (1945) y juntos armamos un club cultural “torres de marfil”, él hizo la presentación. En esa época era muy estricto el seminario salíamos poco y las vacaciones las pasamos en la estancia La Montonera, ahí al lado del río Luján”.

A los 97 años tiene muchos recuerdos, buena memoria, un poco de sordera y una visión que ayuda con una lupa para la lectura. Sigue tirando para no aflojar. Le gusta dar misas, hablar con la gente, dar testimonio, al punto que tiene un libro sobre su vida “Alberto Carbone: por los caminos del pueblo” escrito por el sacerdote Miguel Velo, en el año 2019, y prólogo del cura Eduardo Farrell.

Cuando le pregunto por la impresión que le causó la elección de un Papa argentino me responde que lo sorprendió. “Me gustó, me emocionó. Siendo arzobispo más parecido a Guardia (por el grupo católico-peronista Guardia de Hierro) pero fue creciendo por lo que superó a Guardia”.

Mira hacia atrás su crianza y encuentra una mirada más puesta en la cultura yanqui, que en la propia. “Teníamos más cosas en común con Estados Unidos que nuestro propio pueblo. Así era el espíritu en Belgrano. La iglesia tiene eso muy metido, la clase media. Sigue pasando hoy. Una iglesia desde los pobres no pasa en las comunidades parroquiales porteñas y algunas del conurbano que es muy propia de la clase media y la gente importante con dinero”.

La parroquia San Antonio de Padua, en Parque Patricios, el santuario San Cayetano en Liniers de constante confesión a los pobres fue parte de la vida de Carbone. También conoció Patrocinio de San José en Recoleta donde se fue tras su detención. Cuando Carbone llegó a Merlo, y luego a Moreno pidió disculpas por ser porteño.

En el oeste del conurbano el cura tercermundista llegó a los 62 años. Fue en Merlo, barrio Rivadavia, que misionó 18 años. “Allí trabajadores de clase media baja y otros más pobres”. La fe popular caminó con las fiestas del Señor de Mailín, Itatí y Caacupé. Se mezclaron santiagueños, correntinos, salteños y paraguayos.

En esos años conoció la cofradía de Luján. Una vez por mes se iba a ver a la Virgen gaucha, patrona de la Argentina, allí en el campo La Morocha conoció la historia del Negro Manuel, el cuidador africano de la Virgen, y vivió la firmeza del pueblo en su madrecita.

En el año 2002 se jubila como sacerdote a los 78 años. Entonces llega a Moreno al hogar de curas ancianos. No frenó. Hacía viajes tres veces al año a Córdoba, al Cura Brochero, y se ofrecía en la capilla San Carlos, en la ruta 23 frente a las Catonas. Luego se trasladó a la parroquia de Lourdes y el párroco Fabián lo fue sumando a las misas de la catedral de Moreno donde finalmente se quedó a vivir.  

“Dios es defensa de los oprimidos y da pan a los hambrientos (sal 103 y 146)”. 

Desde Moreno, a los 97 años, con este principio mira el mundo uno de los últimos curas tercermundistas.