“Mi marido se quedó sin trabajo y la cerámica pasó de ser mi hobby, a ser el sostén de nuestra familia”

Natalia Tangredi, junto a Javier Schillaci, su marido, hicieron del arte su trabajo. Fusionando sus saberes y aprendiendo el uno del otro, hoy viven de sus creaciones, dedicando la mayor parte del tiempo a su emprendimiento “Maternarte Cerámicas”.

A principios del 2015, arrancamos con el proyecto y no paramos. Me encanta trabajar con el barro, pintar, me gusta todo el proceso y ver la pieza final linda y sin plomo, todo hecho con material saludable, apto para cocinar, llevarlos a la boca. Mezclamos el arte en lo utilitario, esa es nuestra impronta. Disfrutamos muchísimo de nuestro trabajo, pero eso no quita que sea muy cansador, porque a veces no tenemos fines de semana, no paramos”, nos comparte la emprendedora.

El espacio de acompañamiento a los emprendedores morenenses que cumple el Instituto Municipal de Desarrollo Económico Local (IMDEL), nuevamente resulta ser clave, permitiéndoles crecer y desarrollarse en el mercado local, a través de las ferias, capacitaciones y asesorías. “Estamos muy agradecidos con el trabajo que se hace desde el IMDEL porque es una gran ayuda para nosotros, podemos recibir el Potenciar Trabajo para solventar un poco los gastos de los materiales y seguir con nuestro emprendimiento. Participamos del Mercado Popular y, desde el 2019, estamos todos los viernes ahí en la feria de la plaza San Martín. Ese es nuestro lugar fijo y nos va muy bien. También trabajamos en conjunto con Hecho en Moreno, dentro de la línea Mujeres Trabajadoras, la línea Nativa, que consta en hacer piezas con pájaros y plantas de la región bonaerense, y la línea Silvestre que es para niños”, aseguró Natalia.

“Cuando Javi se quedó sin trabajo, fue un caos porque ya tenemos 50 años y habíamos perdido nuestro dinero estable. Así que apostamos todo para trabajar con cerámica. De a poco le fui enseñando, hasta ahora que trabajamos juntos”, expresó Natalia. Tras el despido de su marido de la fábrica donde trabajaba desde hacía 10 años, fue que su pasión por las piezas de cerámica pasó a ser el principal ingreso de la familia. Asegurando que el proceso no fue sencillo, Natalia agregó: “Ahora vivimos de lo que nos gusta, con todo el sacrificio que eso implica, estamos muy comprometidos con lo que hacemos”.

La pandemia y el desempleo de su marido fueron dos puntos cruciales en los que Maternarte Cerámicas tuvo que aggiornarse para salir adelante. Durante la pandemia que los obligó a dejar las ferias y el contacto personal con el que acostumbraban tratar, tuvieron que amigarse con las redes sociales, un lugar al que no solían prestarle atención, pero que les abrió camino hacia una venta más amplia de sus productos: “La pandemia nos afectó bastante. Así que hablando con compañeros, nos fueron enseñando a manejar las redes y empezamos a vender por ahí. Sobre todo, Instagram nos ayudó a vender muchísimo, hasta que por fin pudimos volver a trabajar en la plaza”.

El disfrute por lo que hacen y las ganas de seguir creciendo sostienen el emprendimiento que llevan adelante Natalia y Javier, quienes aseguran seguir, contra viento y marea, plasmando su arte en piezas de cerámica, desde su tallercito en su casa de barrio Parque Gaona, Moreno. “Queremos seguir formándonos y ampliando nuestro emprendimiento. Todo lo que tenemos lo invertimos en esto, para que funcione bien el taller. Pagamos cursos, compramos mejores y más materiales, porque este es nuestro trabajo y depende solamente de nosotros”, finalizó la creadora de “Maternarte Cerámicas”.

Día de los museos municipales: conocé cuáles son los museos que hay en Moreno

El 6 de octubre se celebra en Argentina el Día de los Museos Municipales, en conmemoración a la inauguración del primer museo municipal. En esta nota, te contamos cuáles son los sitios históricos y culturales con los que cuenta Moreno y en dónde su ubican. 

Un día como hoy, pero de 1921, se inauguraba el primer museo municipal en Buenos Aires, Argentina y, por este motivo, se conmemora el Día de los Museos Municipales cada 6 de octubre. Moreno es una lugar que se destaca por sus paisajes, su comunidad y también por sus museos históricos. A continuación, te contamos en dónde se ubica cada espacio. 

En Paso del Rey, se encuentra el Museo y Archivo Histórico Municipal «Amancio Alcorta», sobre la calle Coleta Palacio 1992. Además, en la misma localidad, se encuentra el Parque Ecológico y Museo de Historia Natural “Francisco Javier Muñiz”. Otro espacio para recorrer con chicos y grandes es el Museo Municipal de Bellas Artes “Manuel Belgrano”, sobre la calle Dr. Vera 249, en Moreno Centro. 

Es importante destacar que, desde la gestión actual municipal, hay una clara intención dirigida hacia la defensa y puesta en valor de los diferentes sitios de Moreno con gran relevancia histórica y cultural. Es por este motivo que, desde el Honorable Concejo Deliberante (HCD), se aprobaron dos proyectos: por un lado, la creación del Código de Preservación del Patrimonio Cultural, que establece diferentes facultades y procedimientos del Estado ante un bien declarado patrimonio cultural y, así, ante cualquier intención de venta de un patrimonio cultural se deberá consultar con el poder legislativo y ejecutivo local y, por el otro, la creación de la Comisión de Promoción Cultural, Investigación y Preservación del Patrimonio de Moreno, cuya comisión directiva fue elegida en julio de este año y ya está en marcha. 

Es así que museos como el de “Molina Campos” y la quinta “La Pastoril” fueron los primeros resultados de patrimonios protegidos por el bien cultural del distrito y de la comunidad morenense. Además, también está sujeta a estos proyectos recientemente aprobados la declaración de patrimonio histórico a la Casona del Instituto Superior de Formación Docente ISFDº 21 Dr. Ricardo Rojas, entre varios sitios históricos y culturales más.  

El presidente en la casita de la Virgen en Luján

Aquí el artículo de un periodista que fue testigo y escucha del encuentro que Alberto Fernández llevó adelante durante dos horas con el pueblo creyente y militante de Luján.

Por Lucas Schaerer

Ayer fui testigo del encuentro del mandatario en la casita de la Virgen, a dos cuadras de la Basílica de la patrona de la Argentina. Vi cómo el presidente con la agenda en su rodilla y birome en mano, ya sin el saco puesto, desde una sencilla silla, tomó nota mientras escuchaba y cada tanto daba su visión de los problemas que planteaban los lujanenses: la masividad de la droga en los barrios y cómo las adicciones mata tanto a adictos como a vendedores menores, llamados en los barrios transas, la desocupación en la industria metalúrgica local, un hogar de abuelos solos, pensiones demoradas para discapacitados, los altos costos de los alimentos y las dificultades de la comercialización de los productos de la economía popular, entre otros reclamos.

Todos los problemas o demandas, Alberto las iba aliviando con un sorbo de agua en un clásico vaso de plástico. El presidente no llevó secretarios, los mismos de la seguridad, unos pocos de civil, recogían los reclamos por escrito. 

El presentador del encuentro y anfitrión fue Esteban “Gringo” Castro, secretario general de la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP), a su vez miembro de Misioneros de Francisco, un grupo de laicos que impulsa la religiosidad popular con la guía del papa argentino.  

La ronda estaba integrada en su mayoría por lujanenses, entre ellos un sacerdote, que no salían de su asombro y se apuraban a mandar fotos del presidente a parientes y amigos. Estaban muy cerca de la figura presidencial que comandó la pandemia durante más de un año de encierro y siempre lo veían por la televisión. La cercanía era tal que no se usó micrófono. Sentados en círculo, a modo de ronda, con los pies en la tierra, bajo la copa de varios árboles y el ruido ambiente de los pajaritos. De fondo, las puntiagudas cúpulas de la Basílica de la patrona de la Argentina que hoy es visitada por miles de jóvenes, que salieron del santuario de San Cayetano (el Santo del pan y del trabajo) a pie para peregrinar 70 kilómetros pidiendo salud y trabajo.   

“El problema de la droga. El martes enterramos a un compañero del barrio de 23 años por la droga. Los chicos están todos metidos en la droga. Es difícil tratar de ayudarlos. Estamos pensando en una canchita”, le dijo a menos de dos metros Mara, coordinadora del comedor Caritas Felices en el barrio La Loma.

“Los más solidarios son los más humildes, los que menos tienen, que ponen su casa o su cocina”, le contestó el titular del Poder Ejecutivo Nacional. Respecto al narcotráfico, Alberto sostuvo que “el Estado nacional se puede meter en algunos delitos del narcotráfico, y estuve con Aníbal (Fernández, su nuevo ministro de Seguridad) y le dije que tengo dos prioridades: Rosario y el Gran Buenos Aires”.

Pegado al presidente, iban pasando distintas personas, a lo largo de dos horas de encuentro (de 17 a 19), pero en la mesa más cercana estaba la imagen de la Virgen de Luján y otra de la Virgen Inmaculada, como llegó realmente su imagen sin manto ni corona. Tampoco tenía los doce rayos en su espalda ni la luna a sus pies. 

Por la desocupación en una planta metalúrgica local, que fue expuesta por el delegado Cristian Echecopar, el presidente sostuvo que se lograron 20 mil nuevos puestos en la industria y que muchas piezas hoy no se permite que sean importadas. El delegado insistió que, en su fábrica, a veces trabajan 20 o menos cuando antes de la pandemia eran en total 120 trabajadores y encima la UOM-Luján no permite la participación de todos, y menos aún ninguna acción solidaria. “Nosotros nos sentimos más cerca de los compañeros que cobran el Salario Social Complementario. Su realidad es muy parecida a la nuestra. Hoy el empresario prefiere importar que producir localmente», aseguró el delegado sindical que peregrina con la Virgen acompañando a los Misioneros de Francisco.

Antes de la llegada del presidente, se había almorzado y leído la Biblia con la guía del sacerdote, Sergio Gómez Tey. Este mismo cura escribió un libro, que le regalaron al presidente, sobre la historia del Negro Manuel, el cuidador de la Virgen de Luján hace casi 400 años atrás. La imagen del Negro Manuel fue llevada por el presidente Alberto Fernández a Roma en su primer encuentro con el primer papa latinoamericano, jesuita y argentino. Ayer, los Misioneros de Francisco le regalaron otra imagen del Negro al mandatario en su sorpresiva vista a la casita de la Virgen, ubicada a dos cuadras de la Basílica en Luján.

El titular de la UTEP resaltó la unidad de todos los movimientos populares por la conquista del Salario Social Complementario, que es superador a los planes, que son las dádivas del FMI o Banco Mundial. “En ese camino reivindicando la lucha histórica del movimiento obrero”, aseguró el Gringo. 

El presidente también contó que entendió el gran trabajo que significa la economía popular con el tiempo: “Al principio lo entendía solo como trabajo informal. Luego entendí que trabajar lo hacen todo el tiempo, lo que necesitan es empleo, que es el derecho», explicó.

En un momento, intervino el religioso Gómez Tey y pidió rezar un Ave María justo en la víspera de la peregrinación de los jóvenes, la movilización más grande de la argentina. Además, pidió un momento de silencio, frenar la charla y que los presentes se pusieran una mano en el corazón para discernir la voz de Dios.

El mandatario seguirá los encuentros para escuchar las demandas de un pueblo que sufre la pandemia, la inflación de la comida, el narcotráfico y la desocupación.

El presidente, antes de irse de la casita de la Virgen, pasó al baño. Estaba despeinado después de tantos abrazos, entre fotos y besos. Antes de subirse al auto, alguien le gritó: “Rézale a la Virgen”. Contestó: “Sí”.

Dos mujeres se acercan en una moto: “¿Está el presidente?” Preguntan con cara de asombro y apuradas. Cuando se enteran de que recién se había ido, una de ellas soltó: “Vivo acá a la vuelta y no lo vi, es que recién me enteré. ¿Para dónde se fue?” Las mujeres querían alcanzar al presidente para saludarlo.