La historia del joven morenense que ganó la medalla de plata con Los Murciélagos en los Juegos Paralímpicos Tokio 2020

Brian Pereyra: “cuando me golpeo con algún palo no pasa nada, total adentro de la cancha son más los golpes, yo me levanto y sigo adelante.” 

El pasado sábado 4 de septiembre Los Murciélagos ganaron la medalla de plata en los Juegos Paralímpicos de Tokio 2020. Disputaron la final de futbol 5 ante Brasil y cayeron en un ajustado 1-0. Entre los 10 seleccionados se encuentra Brian Pereyra, un joven morenense de 28 años que ya es un orgullo para el distrito

Brian tuvo de chico un problema en el nervio óptico que lo llevó a perder la visión a la corta edad de 13 años, por aquellos días sus padres se estaban separando, pero ese momento de su vida iba a ser superado mostrando una gran capacidad de resiliencia. 

Conoció el deporte para ciegos en Deportivo Defensores donde practicó diferentes disciplinas hasta conocer el futbol para ciegos en el instituto Román Rosell de San Isidro, hoy se encuentra jugando en Huracán, en el año 2011 lo llamaron para formar parte de la selección juvenil de Los Murciélagos, y con mucho entrenamiento y dedicación se ganó un lugar en el seleccionado que viajó a Tokio. 

En diálogo exclusivo con Moreno Primero Brian cuenta que durante la pandemia tuvo que adaptarse a las medidas de aislamiento, “no sólo no podía entrenar con el equipo, sino que tampoco podía ir al gimnasio, tuve que conseguir mis propios elementos para entrenar desde casa”. Sin embargo, el plantel llegó bien preparado y estuvo a la altura de las circunstancias. 

https://twitter.com/ParaDeportesOK/status/1434121083913900035

“Ganamos la medalla de plata” expresa contento el morenense, y relata, ”Argentina no llegaba a una final desde el año 1994 en Atenas, fue como un sueño, una lucha enorme, lo venimos peleando hace años”. Además, asegura “Dios estuvo ahí, fue muy bueno conmigo” 

Argentina no llegaba a una final desde el año 1994 en Atenas, fue como un sueño, una lucha enorme, lo venimos peleando hace años

Mientras espera por la copa América, Brian se quiere afianzar como jugador de Los Murciélagos porque “representar al país es lo más grande que existe, es el sueño de toda persona jugar aunque sea un minuto con la camiseta argentina, y cada vez que entro a la cancha lo disfruto mucho porque para mí es un privilegio”. 

También resalta que siente orgullo no sólo como argentino, sino también como morenense “porque es difícil para una persona de acá de Moreno, estando tan lejos de todo, poder llegar tan alto”, explica, y ejemplifica “yo siempre digo que viajé por todo el mundo, por tokio, por México, por Chile, pero no conozco el Obelisco”. 

Es difícil para una persona de acá de Moreno, estando tan lejos de todo, poder llegar tan alto

Con respecto al deporte, recuerda que cuando empezó por primera vez con el programa deportivo en Moreno “jamás imaginé que el deporte me iba a cambiar la vida” y aclara, “no sólo por conocer el mundo, sino también por lo que aportó a mi salud, mi confianza y mi orientación dentro y fuera de la cancha”.  

Por su experiencia, entiende que “hay gente que quizás no se anime porque, al no ver, es un deporte de mucho contacto y hay muchos golpes”, pero Brian los invita a que se animen porque “lo más lindo que le puede pasar a una persona es hacer deporte, más a una persona con alguna discapacidad porque ayuda muchísimo.” 

Personalmente, expresa el deportista, “me ayudó mucho a perder el miedo”, y recuerda que “en el primer partido que me tocó jugar terminé en el hospital, pero los golpes me ayudaron a perder el miedo, aprendí a orientarme y a como poner la mano”. A pesar de eso, “los golpes no me iban a hacer que deje lo que más me gustaba” afirma. 

Los golpes no me iban a hacer que deje lo que más me gustaba

Hoy me chocó quizás más afuera de la cancha que adentro, y cuando me golpeo con algún palo no pasa nada, total adentro de la cancha son más los golpes, yo me levanto y sigo adelante.” concluye. 

En apenas una hora se agotaron las 17 mil entradas para ver a la Selección

El aforo será del 30%, por lo que los tickets se dividen para el público y los sponsors, que recibirán cuatro mil lugares.

En apenas una hora, el público agotó este martes las 17 mil entradas para ver el jueves el partido del seleccionado argentino de fútbol contra Bolivia, por la décima fecha de las Eliminatorias Sudamericanas rumbo a Qatar 2022, en lo que marcará el regreso a las canchas tras un año y medio por la pandemia del coronavirus.

Los valores fueron desde 2500 pesos en las entradas generales a 11500 en la platea Belgrano media, en lo que será también el retorno de la Selección al Monumental tras cuatro años. La última vez fue contra Venezuela en 2017.

El cupo máximo de venta por persona fue de cinco, aunque de asistir en un grupo familiar o de amigos deberán respetar la distancia sanitaria de tres butacas.
El estadio abrirá sus puertas a las 17.30hs para evitar aglomeraciones en los ingresos. Además, los hinchas deberán presentar el DNI, el autodiagnóstico actualizado de la aplicación Cuid.AR el día del partido, mantener el correcto uso del barbijo y la distancia social, entre otros puntos del protocolo.

Nadia Báez va en busca de la medalla de oro en Tokio

La nadadora morenense, Nadia Báez, va en busca de los 100 metros de pecho en los Juegos Paralímpicos de Tokio. Conoce los detalles en esta entrevista exclusiva con Moreno Primero.

Nadia Báez es una deportista morenense que empezó a nadar por recreación.  Siempre le gustó hacer deporte y dio sus primeros pasos en las colonias de verano. Le gusta aprender y competir, no solo en la pileta, sino también en otros deportes que ha realizado, como gimnasia artística -donde llegó a competir en los primeros años, o patín de carrera.  

De chica le detectaron un tumor en las retinas que la llevó a perder la visión de forma gradual hasta quedar ciega a los 16 años, pero la pasión por lo que hace se mantuvo intacta y, año tras año, representa a todas y todos los argentinos de la mejor manera. Desde los Juegos Parapanamericanos de 2007, comenzó a ganar sus primeras medallas y a imponer nuevas marcas en el equipo nacional. Su alto nivel fue demostrado en cada competencia, nada la detuvo, y en el año 2017 compitió con un embarazo de 8 meses. En el año 2019, vuelve de Lima con 2 medallas de oro y dos de bronce.  

Nadia se encuentra en Tokio desde el 18 de agosto, cuando llegó el equipo de natación  a la Villa Olímpica, y desde Moreno Primero tuvimos la oportunidad de conversar con ella. La  primera competencia fue el 26 de agosto, compitió en los 400 metros libres, una prueba donde “no se había enfocado la preparación, sino que se había hecho más como para romper el hielo” y donde sufrió una descalificación “porque tenemos la obligación de tener antiparras completamente oscuras y los jueces determinaron que las mías tenían ingreso de luz”, pero aclara: “Igualmente no tenía posibilidades de entrar en la final porque había quedado en el puesto décimo, pero la verdad que sumó bastante esa primera prueba para al otro día correr la segunda, 50 metros libres, una prueba que me gusta mucho y donde obtuve la medalla de oro en Lima, y la marca fue buena”. Hoy, 30 de agosto, disputó los 200 metros combinados, donde quedó en el séptimo puesto, y espera por los 100 metros de pecho el primero de septiembre: “Mi prueba principal, donde tengo posibilidades de entrar en la final y obtener un diploma paralímpico”

Nadia cuenta que “hay muchísimo nivel en Tokio”, y considera que “la idea era competir en varias pruebas para aplacar un poco lo que tan mal nos hizo y tanto nos afectaba a la mayoría de los deportistas que estamos acá”, en relación al entrenamiento y la preparación necesarios para la alta competencia, perjudicada por la pandemia de coronavirus.  

En Argentina, los entrenamientos durante la pandemia “resultaban algo novedosos al principio porque había que tratar de reinventarse y entrenar adentro, en teoría por un breve lapso, pero después se fue extendiendo y tuvimos que seguir reinventado”, recuerda Nadia, y prosigue: “Teníamos que trabajar la parte física, algo de lo que se podía de aeróbico, para lo que conseguí una bici fija, y también utilizamos algunos materiales para trabajar la fuerza, pero lo más difícil de trabajar era el agua, que recién se pudo volver para el mes de agosto”.  Además, expone que “el Municipio de Moreno siempre está acompañando, apoyando y tratando de conseguir los medios de los lugares para entrenar, que en mi caso era la pileta, y estuvieron siempre presentes”.  

Allá en Tokio, se sigue entrenando arduamente. “Los días que no tengo competencia puedo usar la pileta también, así que vamos a entrenar porque hay que seguir sosteniendo las capacidades aeróbicas, la técnica, la fuerza”, pero también hay tiempo para descansar. En sus tiempos libres aprovecha para hacer rehabilitación o kinesiología para mejorar la recuperación y, además, se compró un audiolibro de Florencio Bonelli “para leer y usarlo como medio de distracción”.

También recorren las instalaciones de una Villa Olímpica que “es como lo esperábamos, teniendo en cuenta lo que es la tecnología, con cosas de último nivel buscando las mayores comodidades para nosotros, con muy buenas adaptaciones para personas con discapacidad, como la gran cantidad de ascensores, el sendero guía para personas ciegas y con voluntarios muy predispuestos”. Le llama la atención que “todo acá está hecho de cartón, pareciera que hasta los ascensores estuvieran hechos de cartón”, cuenta entre risas y explica que “está muy en boga el tema del reciclado aquí, tanto en el comedor como en las habitaciones también tenemos tacho para reciclar”. “La verdad que muy lindo todo, un lugar muy ameno, a pesar de la pandemia se nota el compañerismo y el espíritu deportivo que siempre se ve en los juegos”, agrega Nadia y también cuenta que aprovechan y van a la llamada Zona Internacional, “donde hay algunos negocios para comprar recuerdos y cruzarte con otros deportistas también».

La verdad que muy lindo todo, un lugar muy ameno, a pesar de la pandemia se nota el compañerismo y el espíritu deportivo que siempre se ve en los juegos.

Nadia Báez ya tiene una medalla paraolímpica en los juegos de Londres 2012, y la expectativa para Tokio 2020 “es tratar de sostener mi prueba principal que son los 100 metros pecho y el diploma, el 5to lugar que tuve en Río 2016 pero mejorando la marca y los tiempos, ya se ha mejorado la marca de Lima en los 50 metros libre.” 

Por último, la deportista Morenense expresa que está “muy contenta de poder participar en un nuevo juego, en mi cuarto juego» y añade: «La verdad que se ve muchísimo nivel y fue quizás más difícil que otros años poder clasificar«. «Uno ya se siente grande y medio afuera, pero poder estar en este lugar que es lo que uno como deportista siempre sueña y busca es, a esta altura de mi carrera, un regalo, y estoy con muchas ganas de competir, con muchos nervios, con mucha alegría, y con mucha ansiedad de ver cuál va a ser el resultado después de tanto trabajo”, expresa. 

Uno ya se siente grande y medio afuera, pero poder estar en este lugar que es lo que uno como deportista siempre sueña y busca es, a esta altura de mi carrera, un regalo, y estoy con muchas ganas de competir, con muchos nervios, con mucha alegría, y con mucha ansiedad de ver cuál va a ser el resultado después de tanto trabajo