Este sábado inaugurarán el centro cultural “Rayuela” en Cuartel V

Hace pocos meses, entre la unión de fuerzas de vecinos, vecinas del barrio Mayor del Pino y militantes de la agrupación «La 14», crearon el centro cultural “Rayuela” para que la comunidad morenense tenga un espacio en donde recrearse y aprender por medio de talleres. Este sábado, además de la inauguración, entregarán juguetes a más de 600 infancias por el Día de la Niñez. En esta nota, te contamos cómo surgió la idea y por qué es importante un centro cultural en el barrio. 

El sábado 14 de agosto, a las 10 horas, se inaugurará el centro cultural “Rayuela”, en el barrio Mayor del Pino de Cuartel V, Moreno. Allí, estarán presentes autoridades municipales, organizaciones sociales, y vecinas y vecinos para celebrar la inauguración del único espacio cultural en ese barrio. Por la tarde, festejarán el Día de la Niñez repartiendo juguetes a más de 600 infancias, respetando los protocolos sanitarios por el coronavirus.  

“Es importante esta inauguración porque en el barrio nunca se hizo un centro cultural. Hoy, a pesar de que el lugar sea chiquito, gracias a la organización de Alejandra Mendoza, Milagros Torres, Priscila Cabrera, militantes de la agrupación “La 14”, junto a vecinas y vecinos de Moreno, se lleva adelante este espacio que recibe a la comunidad y les brinda talleres”, explicó Emiliano Morea, profesor de educación física e integrante de la agrupación “La 14”. 

Por la mañana, se realizará la inauguración del centro cultural “Rayuela” y, por la tarde, a partir de las 14 horas, entregarán una merienda para las infancias que consistirá en una chocolatada, entregarán globos y juguetes a más de 600 niños y niñas de Mayor del Pino. Además, Emiliano adelantó que se entregarán barbijos a quienes no lo tengan en el momento de la entrega y está todo organizado por las compañeras de la agrupación y del centro cultural para que «ingresen burbujas de 10 chicos y chicas a la canchita de fútbol por un arco, se coloquen alcohol en gel, reciban su merienda y su juguete, y salgan por el otro arco para respetar todo el protocolo sanitario, porque el coronavirus todavía no se fue”. 

Camila y Agustina representarán a Moreno en la etapa regional de los Juegos Bonaerenses

Su directora técnica, Alejandra Fariña es hija de Fabián Fariña y Clorinda Fernández, quienes fundaron el Club 27 de Mayo, ubicado en Reja Grande. El club se sostiene y desarrolla a pulmón, con el apoyo de vecinos y vecinas.  cuenta que «luego de dos años de competir, se nos dio», y asegura que frente a la etapa regional » se sigue con mucha euforia, positivas, y con muchas ganas de que llegue ese día».

En diálogo con Moreno Primero, comenta que, actualmente, cuentan con dos canchas, una de pasto y, próximamente, se inaugurará la cancha de beach vóley, la cual, “es única en Zona Oeste”

Al comenzar los Juegos Bonaerenses, allí estaban sus jugadoras anotadas en la categoría femenina sub 18, Camila Robledo y Agustina Castillo, quienes pasaron a la final de la etapa local y la ganaron.   

Tras su victoria, representarán no solo a su club, sino también al distrito de Moreno en la etapa regional. Para eso tendrán que esperar hasta el 25 de agosto. 

Su directora técnica, Alejandra, expresa que “para todos en general significa un gran paso porque es el segundo año que competimos representando al Club 27 de Mayo y, esta vez, se nos dio”. Además, agrega: “Se sigue con mucha euforia, positivas, y con muchas ganas de que llegue ese día”.  

Por último, asegura que “desde que se fundó nuestro club, siempre pensamos en apoyar el deporte, ya sea de vóley o de fútbol, y es muy importante fomentarlo porque se trata de sacar a los chicos de la calle”. 

Merendero «Los Leoncitos», una gran familia en el barrio La Providencia

Tres generaciones en una familia llevan a cabo un merendero. Liliana, su hija y su nieta realizan meriendas para 60 chicos todos los martes y jueves. 

La pandemia de coronavirus, desatada hace ya un año y medio atrás, afectó la salud de mucha gente, pero también afectó en materia económica. Los barrios de diferentes localidades de Moreno se vieron afectados por vecinos que ya no tenían trabajo, o vecinos a los que no les alcanzaba para llegar a fin de mes. En cada uno de ellos, la pandemia dejó un mensaje, y es que cuando más se lo necesita, los vecinos y vecinas están para ayudar.  

El barrio La Providencia es un ejemplo de esto. Liliana Rodríguez llegó hace 30 años al barrio. Siempre quiso colaborar de alguna manera y, hace un año, le hizo una propuesta a su hija y a su nieta. La vecina cuenta que “vimos como afectaba la pandemia al barrio, y le propuse a mi hija y a mi nieta que hagamos un merendero. La idea siempre estuvo y ahora era necesario”. Las dos aceptaron rápidamente y así nació el Merendero Los Leoncitos. 

Los niños y niñas del barrio comenzaron a llegar en busca de un vaso de leche caliente y cada vez eran más. Hoy en día, el merendero entrega una merienda a 60 chicos y chicas del barrio. Todos los martes y jueves, las tres generaciones de la familia ponen manos a la obra. 

Además, Liliana relata que “el merendero es también el legado de mi madre, de unir a la familia”, y asegura que “nos unió muchísimo porque todos trabajamos en él”. Pero, además, muchas madres y muchos vecinos comenzaron a colaborar. 

En ese sentido, la vecina del barrio La Providencia detalla que “hace 30 años que vivo en el barrio y mis hijos se criaron ahí. Uno se involucra con todos y va sabiendo las necesidades que tiene cada uno” y continúa: “El barrio se empezó a involucrar para ayudar al merendero y a cada familia que lo necesite. Si hay una necesidad particular desde el merendero, lo organizamos y colaboramos”. Así, “el merendero es ahora una gran familia, una familia de todo el barrio».

El barrio se empezó a involucrar para ayudar al merendero y a cada familia que lo necesite. Si hay una necesidad particular desde el merendero lo organizamos y colaboramos. El merendero es ahora una gran familia.

Los motivos que llevaron a Liliana a impulsar Los Leoncitos los encuentra en cada niño y cada niña del barrio, que hacen de ella “la persona más feliz del mundo”. Cuando llegan, cuenta: “Me encanta recibirlos, me encanta charlar con ellos, porque hemos construido una afinidad muy linda”, y concluye: “Uno puede tener un mal día, pero en ese momento en que vienen y te charlan, se te pasa todo”. 

Sin embargo, Liliana aclara: «Yo no soy la parte importante de esto, porque quienes se cargan la mochila todos los días son mi hija, que aún con seis chicos viene a colaborar, y mi nieta Priscila, que con 15 años se pone a amasar y, gracias a ella, los niños y niñas del barrio tienen sus tortas fritas».

Claro, que al ser un merendero autogestivo, la colaboración siempre es necesaria y bien recibida. “Con lo que dicte el corazón”, responde Liliana cuando le preguntan cómo se puede colaborar.  

El vecino o vecina que quiera colaborar con el merendero puede ingresar a su página de Facebook “Merendero Los Leoncitos”, o bien comunicarse directamente con Liliana al 1169306842.