Tres generaciones en una familia llevan a cabo un merendero. Liliana, su hija y su nieta realizan meriendas para 60 chicos todos los martes y jueves.
La pandemia de coronavirus, desatada hace ya un año y medio atrás, afectó la salud de mucha gente, pero también afectó en materia económica. Los barrios de diferentes localidades de Moreno se vieron afectados por vecinos que ya no tenían trabajo, o vecinos a los que no les alcanzaba para llegar a fin de mes. En cada uno de ellos, la pandemia dejó un mensaje, y es que cuando más se lo necesita, los vecinos y vecinas están para ayudar.
El barrio La Providencia es un ejemplo de esto. Liliana Rodríguez llegó hace 30 años al barrio. Siempre quiso colaborar de alguna manera y, hace un año, le hizo una propuesta a su hija y a su nieta. La vecina cuenta que “vimos como afectaba la pandemia al barrio, y le propuse a mi hija y a mi nieta que hagamos un merendero. La idea siempre estuvo y ahora era necesario”. Las dos aceptaron rápidamente y así nació el Merendero Los Leoncitos.

Los niños y niñas del barrio comenzaron a llegar en busca de un vaso de leche caliente y cada vez eran más. Hoy en día, el merendero entrega una merienda a 60 chicos y chicas del barrio. Todos los martes y jueves, las tres generaciones de la familia ponen manos a la obra.
Además, Liliana relata que “el merendero es también el legado de mi madre, de unir a la familia”, y asegura que “nos unió muchísimo porque todos trabajamos en él”. Pero, además, muchas madres y muchos vecinos comenzaron a colaborar.
En ese sentido, la vecina del barrio La Providencia detalla que “hace 30 años que vivo en el barrio y mis hijos se criaron ahí. Uno se involucra con todos y va sabiendo las necesidades que tiene cada uno” y continúa: “El barrio se empezó a involucrar para ayudar al merendero y a cada familia que lo necesite. Si hay una necesidad particular desde el merendero, lo organizamos y colaboramos”. Así, “el merendero es ahora una gran familia, una familia de todo el barrio».
El barrio se empezó a involucrar para ayudar al merendero y a cada familia que lo necesite. Si hay una necesidad particular desde el merendero lo organizamos y colaboramos. El merendero es ahora una gran familia.
Los motivos que llevaron a Liliana a impulsar Los Leoncitos los encuentra en cada niño y cada niña del barrio, que hacen de ella “la persona más feliz del mundo”. Cuando llegan, cuenta: “Me encanta recibirlos, me encanta charlar con ellos, porque hemos construido una afinidad muy linda”, y concluye: “Uno puede tener un mal día, pero en ese momento en que vienen y te charlan, se te pasa todo”.
Sin embargo, Liliana aclara: «Yo no soy la parte importante de esto, porque quienes se cargan la mochila todos los días son mi hija, que aún con seis chicos viene a colaborar, y mi nieta Priscila, que con 15 años se pone a amasar y, gracias a ella, los niños y niñas del barrio tienen sus tortas fritas».
Claro, que al ser un merendero autogestivo, la colaboración siempre es necesaria y bien recibida. “Con lo que dicte el corazón”, responde Liliana cuando le preguntan cómo se puede colaborar.
El vecino o vecina que quiera colaborar con el merendero puede ingresar a su página de Facebook “Merendero Los Leoncitos”, o bien comunicarse directamente con Liliana al 1169306842.

