Nosotras hacemos Moreno: Fueron homenajeadas las mujeres que pusieron el cuerpo durante la pandemia

María Esparza de «Mi Barrio» integrante del Centro Cultural «Chichilo» y Lucía Bardanca, militante de la agrupación 125, expresaron cómo fue poner el cuerpo durante las fases más difíciles de la pandemia y qué sintieron con este reconocimiento que se realizó. 

En el 2020 cuando todo parecía que, de a poco, iba a volver a ser como antes, luego de una crisis y una deuda inmensa que dejaron los cuatro años de macrismo, en marzo Alberto Fernández anunció una cuarentena total por el coronavirus, era un riesgo salir a tomar el transporte público o asistir a lugares donde haya multitudes. En ese momento, cientos de mujeres que, ya venían brindando amor y atención al pueblo morenense, salieron a poner el cuerpo para que a nadie le falte un plato de comida, para qué sepan a dónde acudir si tenían síntomas de este virus que tanto mal provocó, entre varias actividades más.  

Es por este motivo, que, desde el municipio de Moreno, la gestión de Mariel Fernández reconoció a través de un acto y diplomas a las trabajadoras que dejaron de lado los miedos para seguir cuidando y acompañando el pueblo morenense.  

Había mucha preocupación por la situación de Moreno y todos los pronósticos eran malos, pero eso no sucedió por el gran compromiso que principalmente tuvieron estas mujeres. Un trabajo poco reconocido y visibilizado, por eso merecen este reconocimiento y mucho más. Mi agradecimiento más profundo. Son muy importantes para Moreno, para su barrio y para mí”, expresó, entre otras palabras, la intendenta Mariel Fernández.  

María Esparza es una de las trabajadoras que recibió el reconocimiento, tiene 58 años y nació en “Mi barrio” de Moreno Norte, es casera del centro de jubilados “Un cálido recuerdo”, y cuando surgió la pandemia por coronavirus, el delegado de Moreno Norte, Homero Salinas, la convocó para realizar la olla popular, donde también se controlaba la presión y la temperatura de las y los adultos mayores.  

Estoy orgullosa de nuestro trabajo en Mi Barrio, no sólo era brindarles un plato de comida a los abuelos, también era charlar con ellos que necesitaban contención y alguien que los escuche porque la mayoría estaban solos. Luego, la olla que se realizaba en la sociedad de fomento, se trasladó al centro cultural “Chichilo” donde se continuó atendiendo a los vecinos”, concluyó María Esparza. 

Por otro lado, Lucía Bardanca del barrio “La patria” militante de la agrupación “La 125”, quien también fue reconocida por su labor durante la pandemia, participó en barrios populares con la agrupación haciendo ollas populares, meriendas, apoyo escolar, entre otras actividades. “Cuando tuvimos que afrontar la pandemia, decidimos hacer ollas y meriendas a más de 200 personas, participábamos en el detectar casa por casa, y así fue un poco lo q aporté y aportamos a la comunidad”. 

Lucía, joven de 20 años, que milita día a día, como muchos y muchas de los jóvenes de Moreno y del país, para que las vecinas y vecinos vivan mejor, expresó que: “Este reconocimiento abarcó el laburo que hicimos todas las compañeras, todes, el apoyo que dimos a Moreno como militantes y vecinos, me sentí muy feliz que lo hayan reconocido, más allá de que a una le gusta y lo hace con el corazón”.  

Un obispo del pueblo

Fernando Carlos Maletti protegió con amor los tesoros de la iglesia católica en Merlo-Moreno.

Por Lucas Schaerer

“Siempre me ayudaba, me da una mano”. Desde el piso, acostado en diagonal a la entrada de la catedral de Moreno me recibió uno de los tesoros de Maletti: Los pobres, los excluidos, los descartados, los nadies. Ellos fueron la opción preferencial del obispo que había llegado a estas tierras del oeste profundo en junio de 2013, por decisión del Papa Francisco, quien expresó su cercanía con el pueblo de Moreno enviando su solideo (el gorrito blanco que cubre la cabeza de los Papas), por los 150 años de la parroquia hoy catedral Nuestra Señora del Rosario (ver foto). Bergoglio sabía que Maletti iba a proteger a estos mendigos que me crucé como el hombre anónimo de unos cincuenta años, barbudo, y envuelto en sabanas, como el otro croto más gordito y joven, sentado en los escalones del templo frente a la plaza central de Moreno.

Al interior de la catedral la cartelera, a la derecha, tiene las fotos del reciente fallecido obispo Maletti y antes del altar fue enterrado. Allí una gran baldosa en el piso dice: “Merlo-Moreno, seamos una iglesia en salida misionera, desde los pobres a todos”. Frase de este obispo con los pies siempre en el barro.

La política no olvida al pastor del pueblo

El día del entierro lamentó su partida física la intendenta Mariel Fernández; mientras que “el Concejo Deliberantes con la Dirección de Culto ya presentó un proyecto para elegir una plaza en su memoria y reconocimiento”, aseguró a Moreno Primero, Ezequiel Pereyra de la dirección de Culto del Municipio y a la vez laico comprometido en la comunicación del obispo Maletti y la iglesia local.

“Me distinguió con su amistad y paternidad”, reconoció Mario Villanueva, sacerdote morenense en la Parroquia San Antonio de Padua, que fue el cuidador del obispo en sus últimos días, con él concelebró su última misa en el sanatorio donde por las noches al momento de dormir le leía los textos del jesuita, Leonardo Castellani.

Desde la comunidad eclesial de Moreno y Merlo van a inaugurar el Hogar de Cristo llamado “Padre Maletti”. A un mes de su fallecimiento, el 8 de abril habrá misa a las 19 horas en la Catedral de Moreno y luego bendición del Hogar para todas aquellas personas que quieren curar sus heridas de las adicciones.

Para el obispo Maletti ocupaba gran parte de su evangelización aquellos que querían salir de las adicciones. Por ello fue un gran impulsor de los Hogares de Cristo, el dispositivo más grande y efectivo de la iglesia para el consumo problemático. Al punto que, en la diócesis en dos años, se crearon cinco Hogares de Cristo, como reconoció a este cronista el cura Leo Silio de Moreno Sur, quien repitió el concepto ordenador de la vida que es “recibir la vida como viene, sin preguntar creencia, sino dar un abrazo de padre para consolar”. Maletti se comprometió tanto que fue recordado en la celebración de los 14 años de los Hogares de Cristo en el predio de los Hermanos Maristas en Luján y en la misa en la Basílica. Asimismo, el obispo Maletti es muy recordado por los dirigentes de los Movimientos Populares, según contó a este cronista Esteban “Gringo” Castro, secretario general de la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP), porque “se convirtió en un mediador, un puente, con los distintos funcionarios en épocas de extrema dificultad como ocurrió con el gobierno de Cambiemos que lideraba Mauricio Macri”.
En Paso del Rey misiona un cura italiano. “Al iniciar la pandemia me llamó: ‘¿Renato que necesitas?’ Una cocina le respondimos y a la semana la teníamos. Fue maravilloso este encuentro con los voluntarios que nos dio lo justo para poder dar de comer a 4.500 personas por semana. Demuestra que era un hombre atento a las necesidades, te daba esperanzas. Hace poco vino a visitar las capillas y se llenaba sus bolsillos con medallitas de la Virgen de Luján para repartirlas”, reveló Renato Maizza.

Una familia perdió su casa en un incendio en Cuartel V

Lorena Díaz junto a sus hijos y nietos necesitan la ayuda de cada morenense. «Lo que más necesitamos son cables de buena calidad, estufas, tirantes, ladrillos, todo tipo de material para construir desde cero nuestra casa y que alguien pueda solventar los gastos del flete para las donaciones que se vayan recibiendo», expresó Lorena Díaz. Entrá a la nota y enterate de cómo ayudar.

Sucedió en el barrio «6 de enero», Lorena Díaz, junto a sus dos hijos de 20 y 22 años, sus nietos mellizos de 9 años junto a otro de sus nietos de 3, perdieron todo lo que había en el hogar. El viernes por la mañana una familia sufrió la perdida de su casa debido a un incendio producto de un corto circuito por la antigua instalación eléctrica que había en el hogar. En el terreno sólo quedó una habitación precaria, por este motivo, Lorena Díaz de 48 años, dueña de la casa, pide urgentemente donaciones de chapas, ladrillos, tirantes y estufas para poder construir un hogar para ella, sus nietos e hijos.  

Cuando ocurrió el incendio, Lorena estaba sacando un turno médico, la llamaron y de inmediato se fue hasta su hogar donde el fuego ya había consumido años de esfuerzo y dedicación. “Cuando comenzó a arder el fuego, un vecino desesperado fue a despertar a mi hijo que estaba durmiendo en la casa, pateó la puerta, se lastimó la pierna y lo atendieron acá en la ambulancia, por suerte gracias a dios se despertó. Llegaron a sacar la garrafa para que no fuera aún peor el incendio, apenas salió mi hijo se vino todo abajo”, explicó la morenense. 

Lorena vivía en un terreno de 20×20, tenía dos habitaciones, baño y cocina, además, expresó que, “habían cosas por partida doble, compresores, maderas, para mi futura casa, perdimos todo”. Vivimos con mis dos hijos de 21 y 22 años, junto a mis nietos mellizos de 9 años y uno de 3 años, por parte de mi hija que vive en una situación precaria, por ende, durante la semana duerme conmigo y lo llevo al colegio, “lo que más necesitamos es poner el agua, y tener una habitación más para poder pasarnos, estamos en una sola habitación que quedó y somos varios”, sostuvo Lorena. 

Por otro lado, Lorena comentó que muchas de las donaciones se han perdido porque “no tenemos para pagar el flete, heladeras, camas, cocinas, la gente que lo donaba se lo tuvo que dar a otra persona porque nosotros no podíamos llegar hasta el lugar para retirar”.  

La familia Díaz precisa estufas, cables de buena calidad para hacer la instalación eléctrica, toallas, tanques de agua, baldes, utensillos de cocina, horno eléctricos, azúcar, harinas leudantes, enlatados, “lo que más necesitamos son ladrillos, chapas, tirantes, maderas buenas, y un rollo de alambre para poder cerrar el terreno, ya que eso se prendió de fuego y el terreno se llena de perros y esta todo abierto, no podemos dormir tranquilos”. 

Por último, Lorena expresó: “Un agradecimiento eterno a todos y todas las vecinas que nos ayudaron y a los bomberos por la atención que nos dio, mis gracias eternas a esas personas que comprendieron el momento difícil que estamos pasando”. 

Si tenes la posibilidad de colaborar ya sea, donando dinero, mercadería, materiales, entre otros, te podes comunicar con Lorena Díaz al 1136520323.