Fernando Carlos Maletti protegió con amor los tesoros de la iglesia católica en Merlo-Moreno.
Por Lucas Schaerer
“Siempre me ayudaba, me da una mano”. Desde el piso, acostado en diagonal a la entrada de la catedral de Moreno me recibió uno de los tesoros de Maletti: Los pobres, los excluidos, los descartados, los nadies. Ellos fueron la opción preferencial del obispo que había llegado a estas tierras del oeste profundo en junio de 2013, por decisión del Papa Francisco, quien expresó su cercanía con el pueblo de Moreno enviando su solideo (el gorrito blanco que cubre la cabeza de los Papas), por los 150 años de la parroquia hoy catedral Nuestra Señora del Rosario (ver foto). Bergoglio sabía que Maletti iba a proteger a estos mendigos que me crucé como el hombre anónimo de unos cincuenta años, barbudo, y envuelto en sabanas, como el otro croto más gordito y joven, sentado en los escalones del templo frente a la plaza central de Moreno.
Al interior de la catedral la cartelera, a la derecha, tiene las fotos del reciente fallecido obispo Maletti y antes del altar fue enterrado. Allí una gran baldosa en el piso dice: “Merlo-Moreno, seamos una iglesia en salida misionera, desde los pobres a todos”. Frase de este obispo con los pies siempre en el barro.
La política no olvida al pastor del pueblo
El día del entierro lamentó su partida física la intendenta Mariel Fernández; mientras que “el Concejo Deliberantes con la Dirección de Culto ya presentó un proyecto para elegir una plaza en su memoria y reconocimiento”, aseguró a Moreno Primero, Ezequiel Pereyra de la dirección de Culto del Municipio y a la vez laico comprometido en la comunicación del obispo Maletti y la iglesia local.
“Me distinguió con su amistad y paternidad”, reconoció Mario Villanueva, sacerdote morenense en la Parroquia San Antonio de Padua, que fue el cuidador del obispo en sus últimos días, con él concelebró su última misa en el sanatorio donde por las noches al momento de dormir le leía los textos del jesuita, Leonardo Castellani.
Desde la comunidad eclesial de Moreno y Merlo van a inaugurar el Hogar de Cristo llamado “Padre Maletti”. A un mes de su fallecimiento, el 8 de abril habrá misa a las 19 horas en la Catedral de Moreno y luego bendición del Hogar para todas aquellas personas que quieren curar sus heridas de las adicciones.
Para el obispo Maletti ocupaba gran parte de su evangelización aquellos que querían salir de las adicciones. Por ello fue un gran impulsor de los Hogares de Cristo, el dispositivo más grande y efectivo de la iglesia para el consumo problemático. Al punto que, en la diócesis en dos años, se crearon cinco Hogares de Cristo, como reconoció a este cronista el cura Leo Silio de Moreno Sur, quien repitió el concepto ordenador de la vida que es “recibir la vida como viene, sin preguntar creencia, sino dar un abrazo de padre para consolar”. Maletti se comprometió tanto que fue recordado en la celebración de los 14 años de los Hogares de Cristo en el predio de los Hermanos Maristas en Luján y en la misa en la Basílica. Asimismo, el obispo Maletti es muy recordado por los dirigentes de los Movimientos Populares, según contó a este cronista Esteban “Gringo” Castro, secretario general de la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP), porque “se convirtió en un mediador, un puente, con los distintos funcionarios en épocas de extrema dificultad como ocurrió con el gobierno de Cambiemos que lideraba Mauricio Macri”.
En Paso del Rey misiona un cura italiano. “Al iniciar la pandemia me llamó: ‘¿Renato que necesitas?’ Una cocina le respondimos y a la semana la teníamos. Fue maravilloso este encuentro con los voluntarios que nos dio lo justo para poder dar de comer a 4.500 personas por semana. Demuestra que era un hombre atento a las necesidades, te daba esperanzas. Hace poco vino a visitar las capillas y se llenaba sus bolsillos con medallitas de la Virgen de Luján para repartirlas”, reveló Renato Maizza.

