Un auto intentó escapar de un control policial que realizaba la Policía Bonaerense en Moreno Centro. Escaparon, chocaron a una moto y fueron detenidos: ambos tenían pedido de captura. El motociclista está fuera de peligro.
En un operativo de control de tránsito, donde se encontraban agentes de Tránsito del Municipio de Moreno junto a policía motorizada, observan un automóvil Fiat Siena gris con dos ocupantes que evaden el control y se dan a la fuga del lugar. El auto, radicado en Ushuaia, se encontraba sin impedimento de circulación.
Llegan a la Intersección de El Libertador y Mitre, donde colisionan con un motociclista a bordo de una Royal Enfield 650 cc. El conductor de la moto, Francisco, sufrió fractura de fémur y fue trasladado al hospital local, se encuentra estable y fuera de peligro.
Según informan fuentes policiales a Moreno Primero, los dos ocupantes del automóvil fueron detenidos.
Por un lado detienen a Diego, un hombre de 40 años con domicilio en José C. Paz que posee pedido de captura de la UFI 02 de Pilar por “homicidio criminis causa y robo con arma de fuego apta para el disparo”.
También detienen a Ricardo, de 41 años, que tiene tres órdenes de captura:una del año 2016 por “evasión culposa”, impartida por el Juzgado de Garantías 01 y la UFI 4 de La Plata. La segunda del año 2017, sin caratula, del Tribunal Criminal 02 de San Martín. La tercera del año 2018 por un “robo calificado por efracción”, impartida a solicitud del Juzgado de Garantías 02 de San Martín. Además, la policía establece que Ricardo «se habría evadido del Hospital General San Martín de La Plata en el año 2016«.
La Fiscalía de San Martín dispuso la aprehensión hasta mañana y se esperan directivas de Juzgado de Garantías. La UFI San Isidro dispuso la detención de Barros y una audiencia mañana viernes.
Para que la campaña de vacunación sea posible, es fundamental el trabajo invisible que hacen a diario miles de voluntarias y voluntarios. En Moreno, el Movimiento Evita brinda asesoramiento en distintos barrios y formaron a más de 100 promotores y promotoras de salud. Desde Moreno Primero hicimos una recorrida y dialogamos con estos protagonistas silenciosos.
En la Provincia de Buenos Aires la vacunación avanza a muy buen ritmo, el día de ayer el gobierno de Axel Kicillof anunció que ya hay 5 millones de personas vacunadas, y Moreno no es la excepción: ya se aplicaron más de 147 mil dosis.
Para que esta campaña sea posible es fundamental el trabajo invisible que hacen a diario miles de voluntarias y voluntarios para asesorar a toda la comunidad a inscribirse –requisito necesario para poder recibir la vacuna contra el covid19, ya que es a voluntad de cada persona- y en asesoramiento en general sobre la vacunación.
En Moreno, militantes del Movimiento Evita tienen postas de inscripción desplegadas en distintos barrios del distrito donde realizan jornadas con un objetivo común: ayudar al otro. En estos puntos, no sólo asesoran a las personas que concurren a estos puntos, sino que también se acercan casa por casa para informar de la importancia de vacunarse contra el coronavirus y los cuidados que hay que tener para prevenir el contagio. Este trabajo voluntario y solidario que realizan con la convicción de que nadie se salva solo, sino que la salida está en lo colectivo, materializa las palabras que esta organización peronista tiene como bandera: La Patria es el otro.
“Por día suelen acercarse más de 100 personas, a consultar los turnos y registrarse, y también asesoramos sobre la aplicación. Muchas no tienen celulares, entonces les avisamos nosotras cuando es que les toca el turno”, cuenta Soledad Benítez, una de las militantes del Movimiento Evita que sostienen la posta en la localidad de Trujui.
“Nos fijamos si tienen algún turno perdido por medio de la APP. También pasan a buscar asesoramiento sobre dónde y cuándo se hacen hisopados en los distintos sectores de Moreno. En el día pasan más de 100 personas, de las cuales la mitad van a inscribirse”, cuenta Karen, una de las voluntarias que hace más de tres meses asesora a vecinas y vecinos del barrio La Fortuna.
Tatiana Seltzer es referente de salud del Movimiento Evita de Moreno, donde milita desde los 16 años. Comenzó como profesora de danzas en un Centro Cultural en Cuartel V, y hace poco se recibió de enfermera, lo que le permite ser vacunadora eventual; y a su vez es estudiante de obstetricia. “La sociedad está teniendo una crisis generalizada, quienes estamos en el territorio vemos la complicación en la salud mental y la salud en general y problemas económicos. Las y los promotores de salud, siempre decimos que somos un equipo interdisciplinario, somos todo en uno”, explica Tatiana y cuenta que formaron a más de 100 promotores y promotoras de salud que hoy caminan junto a las vecinas y los vecinos: “brindamos información y damos respuestas a la comunidad sobre vacunación contra coronavirus, primeros auxilios y toma de presión, además de ayudar a reforzar el protocolo sanitario. Cada posta de salud atiende por día a un promedio de 500 morenenses.”
Expresa también que para la formación de promotores y promotoras de salud se hizo un convenio con la UTEP y el Ministerio de Salud en siete zonas del Municipio: “Pensemos en Vacunación fue un curso dirigido a promotores de salud de las organizaciones sociales y políticas, para que tengan herramientas y conocimientos para brindar a la comunidad, y para enriquecerse tanto individualmente como colectivamente.”
“Todas y todos están contentos de que la capacitación se haga en el territorio. En uno de los módulos están incluidos los cuidados del covid, para poder explicar a las y los vecinos que vacunas hay en el calendario y por qué se deben aplicar. Desde el Movimiento Evita y desde la Secretaria de Salud de Moreno llevamos adelante políticas sanitarias concretas para las y los trabajadores y para la comunidad” concluye Stelzer.
Fue en la mañana fría del último jueves otoñal, que con el odio como praxis se llevó a cabo el ataque más sangriento y cruel de nuestra historia, con más de 300 víctimas fatales y más de 700 heridos y heridas.
Aviones navales provenientes de las bases de Punta Indio y Ezeiza descargaron 14 toneladas de bombas sobre la Casa Rosada y a la histórica Plaza de Mayo. El objetivo estaba claro: querían matar a Perón. Pero había otros fines silenciosos: el escarmiento de un pueblo que manifestaba su lealtad incondicional al General.
Las víctimas no fueron únicamente personas afines al peronismo, ni del espacio político: se atacó de raíz a la democracia en su conjunto. Perón se había impuesto con casi el 63% de los votos y quedó claro que no podría ser derrotado en las urnas. Estaba claro que era la representación de la voluntad política de las masas populares.
Los medios de comunicación cómplices anunciaban 156 muertos, 96 heridos de gravedad y 750 heridos, pero los sectores afiliados al peronismo afirmaban que las víctimas fatales eran entre 300 y 400 personas, y un resultado de más de 2 mil heridos.
La primera bomba cayó sobre un trolebús cargado de trabajadores y al cabo de unas horas, los aviones de la muerte fugaron a Montevideo dejando atrás a una Plaza de Mayo con una postal del horror. Un hecho que quedará como precedente en la historia de nuestros pueblos como uno de los hechos más violentos que da cuenta del odio que sienten aquellos sectores poderosos hacia la tercera posición. Perón se refugió en los subsuelos del edificio Libertador y finalmente, el 16 de septiembre partió a un exilio que se prolongó hasta 1955.
La autodenominada Revolución Libertadora tomó el poder; proscribió al peronismo y comenzó a ejercer una dura represión hacia los trabajadores, que había alcanzado su clímax durante los fusilamientos de 1956.
Los atacantes recibieron asilo político por parte del presidente uruguayo Luis Batlle, y entre los acusados se conoció el nombre de Eduardo Emilio Massera. Un nombre que da escalofríos solo leerlo, un hombre que 21 años después encabezará junto a Videla la dictadura más feroz y hostil de nuestra historia, de la que no hace falta más que recordar que marcó 30.400 desaparecidos y desaparecidas.
La reivindicación del “Nunca Más” se conforma en el núcleo constituyente de la democracia de nuestro país para decir que no perdonamos ni reconciliamos con quienes derramaron sangre a nuestra Patria.