viernes, mayo 1, 2026
Interés General

Un programa de radio se convierte en un espacio que mejora la calidad de vida de las y los pacientes

El 10 de junio del 2016, pacientes del Hospital de Día «Espejos Cruzados» realizaron su primer espacio radial en Radio Ocupas. A 7 años de la primera transmisión, desde Moreno Primero dialogamos con la directora del hospital, Ana Garay: “Nosotros no somos un taller de radio convencional, somos un dispositivo de intervención terapéutica que, entre otros recursos, utiliza el maravilloso mundo de la radiofonía para mejorar la calidad de vida de nuestros participantes y llevar sus voces a la comunidad”.

La radio nace como todos nuestros espacios dentro de Espejos Cruzados, de la necesidad de poder pensar una estrategia de intervención que permitiera alojar diálogos y no monólogos”, introduce Ana, y explica que la intención es “lograr que nuestros participantes pudieran hablar entre ellos haciendo pausa y escuchándose, que se pudiera entender lo que decían. A veces la medicación hace que se arrastren las palabras y no se entienda. Por lo que se trabajaba con la escucha y la palabra tratando de armar lazos entre las historias que se iban queriendo contar, modulando los decires con diferentes ejercicios”.

“Uno de nuestros participantes sabía de radio y él nos fue guiando y trayendo diferentes propuestas”, aclara Garay, y a partir de ahí explica que comenzaron a trabajar en diferentes aspectos que hacen a la radio y a la tarea de locutores y locutoras: “Se trabajo mucho primero en la voz, en la entonación, que no se superpusieran; luego en la noticia y la interpretación, los comentarios, etc. El micrófono era un viejo grabador que nos habían prestado y era el habilitador de la palabra. Con el tiempo se veían los logros, se sumaban objetivos y se comenzó a pensar en hacer un programa de radio”.

Las primeras presentaciones se trataban de una radio abierta y lo realizaban en diferentes espacios enumerados por la directora del hospital de Día: “La primera presentación fue en la sala de espera de nuestro lugarcito del mundo, en un pabellón del viejo Hospital de Moreno, luego en las plazas, en las estaciones de tren, haciendo radio abierta en nuestros encuentros, y muchos otros lugares”.

Mientras tanto, las y los participantes del dispositivo trataban de buscar un espacio de aire para poder realizar su programa, y “fue después de unos tres o cuatro años que los compañeros de Radio Ocupas nos brindaron su lugar”, cuenta Garay y agrega que “de ese momento a hoy se cumplen 7 años, nuestros dos programas de radio tuvieron embarazos de elefante por lo largos”.

Cabe aclarar que sostenemos nuestra direccionalidad, nosotros no somos un taller de radio convencional, somos un dispositivo de intervención terapéutica que, entre otros recursos, utiliza el maravilloso mundo de la radiofonía para mejorar la calidad de vida de nuestros participantes y llevar sus voces a la comunidad, y esto se puede sostener por el entramado de diferentes propuestas que se brindan en Espejos Cruzados”, refiere Ana.

Y añade que “no se nos ocurrió hacer una radio, se nos ocurrió utilizar los recursos que brinda la radio en un espacio de clínica grupal para nuestros pacientes”.

Con 7 años de experiencia, resulta interesante el balance realizado por Ana, no como programa radial, sino desde lo terapéutico, porque da cuenta de las diferentes posibilidades que el programa de radio permitió trabajar.

Permitió y permite, porque nuestro espacio es abierto y siempre se van sumando, que nuestros participantes además de ir conociéndose, se vayan empoderando en las relaciones vinculares entre ellos y con los otros. Además, que subjetivamente al ser parte de Espejos con todas sus otras propuestas, puedan mantener estabilidad emocional, que transiten la responsabilidad de un hacerse cargo, que puedan trabajar sus conductas, que se sientan parte de un equipo, entre otras cosas”, enumera Ana, sin perder de vista que “algo no menor es que no se desprende de la direccionalidad de nuestro marco de intervención, que es el ejercicio de su derecho ciudadano, a través de sus voces, compartiendo a la comunidad sus decires, porque la locura no es sinónimo de peligrosidad”.

Actualmente, las y los pacientes de Espejos Cruzados continúan con un programa en Radio Ocupas que se llama “Rompiendo Espejos”, dirigido por tres participantes, y también con el programa transmitido en la Radio Pública de Moreno, “Espejos Cruzados”. A estos dos programas se suma un nuevo dispositivo cuya importancia radica en que fue pensado “para que pudieran hablar de lo que les había pasado durante la pandemia, velado por una técnica” y de esa forma nació el espacio de Radio Teatro.