viernes, mayo 8, 2026
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Territorio, convicción y gestión: Mariel Fernández y la apertura de un espacio político que inaugura una nueva etapa

El espacio político “Reconquista”, conducido por la intendenta Mariel Fernández, abrió las puertas de una sede en la Ciudad de Buenos Aires. Allí estuvo presente gran parte del arco político del peronismo, con dirigentes de peso que acompañaron el encuentro y respaldaron a la referente.

Días previos, varias paredes a los costados de la Autopista del Oeste ya anticipaban el clima: “Se viene Mariel”. Rumbo al acto inaugural, esa consigna empezaba a cobrar sentido en un ambiente atravesado por la expectativa y la alegría. La experiencia de construcción político-territorial desarrollada en Moreno en los últimos años cruzó la General Paz para iniciar una nueva etapa y dejar en claro su vocación de expansión.

Entre los presentes estuvieron el jefe de Gabinete bonaerense, Carlos Bianco; el dirigente Guillermo Moreno; y varios intendentes de la Provincia de Buenos Aires, como Mayra Mendoza y Gustavo Menéndez. Una foto de unidad entre distintas expresiones del peronismo que hacía tiempo no se veía y que generó entusiasmo entre la militancia.

Antes de las palabras de Fernández, se escuchó un audio de la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, reproducido por altoparlantes frente a una multitud que, desde antes de las 18 horas, ya colmaba el lugar con banderas y consignas.

Hola, querida Mariel. ¿Cómo estás? Seguramente estás junto a muchos compañeros y compañeras acá en CABA, a pocas cuadras de San José 1111”, comenzó la exmandataria. En su mensaje, destacó las cualidades de la intendenta: “Sos una dirigente que expresa ideas y territorio, convicción y gestión. Es muy difícil articular ambas cosas. Tal vez lo más complejo sea llevar a la práctica cotidiana del gobierno lo que pensamos sobre la política, el peronismo y la sociedad. Vos sos eso: una dirigente con responsabilidad ideológica y de gestión. Este espacio que estás inaugurando va a estar muy bien. Me pone muy contenta verte al frente”.

Visiblemente emocionada, aunque con el temple que la caracteriza, Mariel Fernández subió al escenario ubicado frente al nuevo local, acompañada por los intendentes, dirigentes y referentes históricos del Movimiento Evita, como Emilio Pérsico y Leonardo Grosso.

Me siento muy acompañada por este pueblo hermoso, estoy muy feliz de verlos”, expresó Mariel. También agradeció el respaldo del gobernador Axel Kicillof, representado allí por Bianco, y el mensaje de Cristina. Acto seguido, volvió a pedir por la libertad de la expresidenta: “Seguimos diciendo que Cristina es inocente. Pedimos su libertad”.

En su discurso, Fernández apeló a la construcción colectiva y al sentido profundo del movimiento: “No estamos hablando de una persona, estamos hablando de un movimiento que vuelva a enamorar”.

Retomando palabras del papa Francisco, señaló tres ejes: el cuidado de la casa común, el rol de los movimientos populares como “poetas sociales” y la necesidad de “hacer ruido”.

También reivindicó la historia del peronismo como una historia de amor: “El peronismo nació con amor: el amor a los trabajadores, al pueblo humilde, pero también con historias como la de Perón y Evita, y la de Néstor y Cristina”.

En ese marco, cuestionó el rumbo del Gobierno nacional: “¿Cómo puede ser que en un país tan rico haya hambre? ¿Cómo puede ser que se diga que el Estado no sirve para nada, cuando hay un pueblo que necesita ser cuidado?”.

Fernández llamó a ampliar la base política y social: “Acá no sobra nadie. Todo el que ame a este pueblo —sea radical, socialista o un vecino sin partido— tiene que ser parte de una propuesta en defensa de la Argentina y de la Provincia de Buenos Aires”.

Además, subrayó la necesidad de organización: “Nos está faltando gente organizada. El desafío es reconquistar a nuestro pueblo y construir un peronismo que vuelva a enamorar”.

Con una fuerte apelación a la responsabilidad militante, sostuvo: “No podemos ser espectadores ni criticones. Tenemos que hacernos responsables de lo que pasa”.

De cara al futuro, planteó un horizonte político claro: “En 2027 quiero un gobierno peronista a nivel nacional, en la Provincia y en la Ciudad”.

Sobre el cierre, vinculó la coyuntura con la memoria histórica: “A 50 años del golpe, no bajamos ninguna bandera”, y convocó a acompañar a Cristina Fernández de Kirchner a Comodoro Py.

Finalmente, dejó una definición que sintetizó el espíritu del acto: “Para luchar por lo que somos, tenemos que amar profundamente a nuestro pueblo. Nadie lucha por lo que no ama”.

El acto concluyó con una consigna que resonó entre los presentes: “Construyamos el peronismo que vuelva a enamorar”.