Raíces: el proyecto comunitario cultural que potenció y replicó orquestas en Moreno
El proyecto Raíces – Orquestas Populares reconstruye una historia que nació en la autogestión y que hoy se consolida como una de las políticas culturales comunitarias más significativas del Municipio. Desde Moreno Primero, dialogamos con su director y coordinador general, José “Pepe” Battistín.
“La orquesta Raíces surge en 2007 como un proyecto autogestivo, comunitario y educativo, con la música como herramienta de transformación social”, enfatizó José. La primera sede en La Reja comenzó con 20 niños y niñas y tres docentes. Desde el inicio, apareció un rasgo que luego se volvió la matriz del proyecto: “Veíamos que cada chico que aprendía también le enseñaba a quienes llegaban después. Ahí entendimos la potencia del multiplicador”, explicó.
En 2022, después de 15 años de trabajo sostenido, surgió la convocatoria del Gobierno municipal de Mariel Fernández para territorializar la experiencia y llevarla a todas las localidades de Moreno. “Para nosotros fue muy importante y novedoso que un proyecto comunitario del territorio se convirtiera en política pública”, afirmó Pepe. A partir de esa articulación, se crearon nuevas orquestas en Cuartel V, Trujui, Paso del Rey, Álvarez, La Reja y, más recientemente, en el barrio 25 de Mayo, Moreno Norte.
Pepe se encarga de la coordinación general y cada sede es dirigida por jóvenes provenientes del propio proyecto. “La música es una excusa hermosa para juntarnos: el trabajo es social y comunitario, la idea es organizar a la comunidad y construir identidad”, subrayó.
Este año, el equipo planificó objetivos para el 2025: viajar al Norte argentino. “Nos gusta trabajar desde los sueños. Les preguntamos a los jóvenes adónde querían ir y la mayoría eligió el Norte. Ya habíamos ido hace años y surgió la posibilidad de participar del Tantanakuy en Humahuaca”, contó Battistín. “Nunca se vuelve igual de un viaje”, agregó.
El Tantanakuy —“encuentro” en quechua— creado por Jaime Torres, se transformó en el centro del proyecto anual. La preparación fue comunitaria. Para financiarlo, organizaron el ciclo de conciertos Camino al Tantanakuy, con artistas como Paola Bernal y Quinto Espacio. Finalmente, en octubre lograron llegar a Humahuaca. “No solo recorrimos la quebrada: en la gestión apareció Fe y Alegría, una fundación de Salta que quería armar una orquesta. Visitamos un tallercito y dejamos una semillita”, relató.
La gira incluyó también el Tantanakuy infantil y una presentación en Tilcara junto a la Fundación CAPEC. Aunque el ciclo de conciertos permitió recaudar parte de los fondos, el acompañamiento municipal fue clave: “Se pudo concretar gracias al aporte del Municipio y a la articulación entre la Secretaría de Cultura de Humahuaca y la de Moreno. La gestión conjunta garantizó hospedaje, transporte interno y actividades culturales”
El proceso territorial no solo multiplicó orquestas: generó nuevos espacios de formación y trabajo. “A partir de esta articulación con el municipio se creó un taller de lutería que el año pasado arregló más de 100 instrumentos”, detalló Battistín. También surgió Creces del Pie, un espacio para un espacio para primeras infancias, y en La Reja funcionan además un círculo de mujeres y una sala de grabación.
Para Pepe, el impacto cultural es profundo: “Trabajé y me crié en Moreno. Hasta hace unos años no había tantos espacios para estudiar música. Hoy tenemos seis orquestas municipales, más otras de programas provinciales y proyectos autogestivos. Hay muchísimo trabajo hecho en cultura en Moreno. La política pública nos potenció enormemente”
