Masiva misa en defensa del Papa Francisco frente a los agravios expresados por Javier Milei
Curas de distintos barrios populares organizaron una multitudinaria misa en desagravio al Papa tras los dichos del candidato a presidente, Javier Milei, quién se había referido al máximo representante religioso como «comunista» y «zurdo».
Curas villeros, dirigentes políticos, sociales y gremiales estuvieron presentes en una misa realizada en la parroquia Virgen de los Milagros de Caacupé, en la villa 21-24 del barrio porteño de Barracas, con el fin de respaldar al Sumo Pontífice frente a las agresiones verbales que expresó, durante la campaña electoral, el candidato presidencial de La Libertad Avanza, Javier Milei.
Una de las cuestiones que se plantearon los sacerdotes, tras la celebración, fue si alguien con ese desorden emocional puede soportar las tensiones propias del cargo público al que aspira, en referencia a Milei.
A su vez, propusieron la necesidad de «construir paz, diálogo e inclusión» y clamaron por «una política que busca el bien común, teniendo en el centro a la persona humana».



El encuentro fue avalado por el arzobispo de Buenos Aires y primado de la Argentina, monseñor Jorge Ignacio García Cuerva, y fue presidida por monseñor Gustavo Carrara y concelebrada por José María Di Paola, más conocido como “Padre Pepe”, así como también Toto de Vedia y más de 40 sacerdotes.
En alusión a los comentarios negativos de Milei hacia el Papa, el Padre “Pepe” Di Paola sostuvo: «La misión y el pensamiento de Francisco nos ilumina, no sólo a los católicos sino a todo el mundo entero, frente a las indignas palabras del candidato presidencial Javier Milei”.
Y en esta línea, agregó: “La Justicia Social no es una mierda, no nace de la envidia y del rencor, sino del amor y del bien común, de una libertad no individualista sino una que piensa en el otro y en la felicidad de la comunidad. La mejor política es la que se pone al servicio de la fraternidad y del encuentro. No hay libertad sin fraternidad».
Durante los últimos meses, Milei tomó como estrategia propagandista apuntar con discursos de odio contra el Papa Francisco. Entre sus dichos, se refirió a este último como «Jesuita que promueve el comunismo», «personaje impresentable y nefasto» o «representante del maligno en la Tierra», registrados en entrevistas periodísticas y mensajes en redes sociales. Es por eso que tuvo lugar la misa que realizó el Equipo de Curas de villas y barrios populares de Buenos Aires, como forma de contrarrestar la ofensiva, en donde rechazaron las «injurias, mentiras e insultos” que expresó el economista libertario, reivindicando así la figura del Papa.
En este sentido, trayendo al discurso la analogía animal, la cual el propio Milei apropió, el Equipo de Curas sentenció: «Creemos que endiosar el mercado lleva a la deshumanización a través del olvido de los más débiles», y sumaron: «Si sólo despertás leones, es lógico que se coman a los corderos más indefensos«.
Y, trayendo a colación el modelo neoliberal que propone Milei, los curas destacaron la presencia del Estado: «Nosotros, los curas villeros, denunciamos la ausencia del Estado, porque en la historia de nuestros barrios la hemos vivido y sufrido sus más tremendas consecuencias. ¿Cómo no valorar esta presencia del Estado en los centros de salud y las escuelas? Qué esperanzador cuando comenzó a entenderse el valor de los programas sociales y las cooperativas y la posibilidad del trabajo comunitario«.



El comunicado fue firmado por representantes religiosos de todo el país, el cual finaliza con un llamamiento a involucrarse y rechaza las históricas frases que invitan a no intervenir. «Celebrando los 40 años de la recuperación de la democracia, invitamos a que no nos dejemos llevar por el ‘no te metás’ o el ‘sálvese quien pueda'», concluyeron.
Entre los congregados, representantes del gobierno nacional participaron del acto, como el ministro de Cultura, Tristán Bauer, de Defensa, Jorge Taiana; y de Trabajo, Kelly Olmos; y el secretario de Culto, Guillermo Oliveri. Asimismo, estuvieron presentes los diputados Eduardo Valdés y Daniel Arroyo; el premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel; uno de los referentes de la UTEP, Esteban «Gringo» Castro; los gremialistas Pablo Moyano, Julio Piumato y Sergio Sassia; referentes sindicales y militantes de gremios como el sindicato de Comercio, Camioneros, Ladrilleros, Foetra; la Unión Ferroviaria, de organizaciones como ATE y la CTA y de organismos de DD.HH., como las Madres de Plaza de Mayo.
Por su parte, el diputado nacional y ex embajador ante el Vaticano, Eduardo Valdés, también alzó su voz y aseveró: «Frente al lenguaje del odio oponemos la palabra de Francisco, que predica amor hacia los pueblos. No nos va a ganar el odio, va a ganar el amor, la fraternidad y la cultura del encuentro«.
A poco menos de 50 días de las elecciones presidenciales del 22 de octubre, y luego de las PASO del 13 de agosto, la celebración y la voz en alto de sacerdotes populares y asociaciones sociales estuvo firme contrarrestando a las profanas afirmaciones que realizó el candidato de ultraderecha y el candidato más votado a nivel nacional.
