jueves, mayo 14, 2026
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Mariel Fernández: “El Gobierno nacional tiene una política de aniquilamiento contra la sociedad”

La intendenta de Moreno, Mariel Fernández, participó del programa “Demasiada Presión”, de Florencia Halfon, en el canal de streaming “Gelatina”, y mantuvo una charla íntima y distendida en la que habló no solo de la situación social y política del país, de su intención de ser candidata a gobernadora y del escenario interno del peronismo, sino también de las experiencias personales que marcaron su vida y su militancia.

“Creo que costó un poco al principio, porque había prejuicios. Yo venía de los movimientos populares, era mujer, y la cuestión institucional era un mundo nuevo para mí. Pero me llevo muy bien con los intendentes”, sostuvo Fernández.

Consultada sobre la problemática de la inseguridad, la intendenta explicó que, en Moreno, trabajan con una perspectiva “integral” que combina prevención, presencia estatal y abordaje comunitario: “La propuesta que nosotros hacemos es tener una mirada integral de la seguridad, no solamente punitivista y preventiva, sino que tienen que ser las dos cosas”.

Fernández también detalló algunas de las políticas implementadas en Moreno para abordar el consumo problemático y el narcotráfico: “Trabajamos con denuncias anónimas y el municipio se hace cargo de hacer la denuncia formal frente a Fiscalía. Después tenemos toda una política de prevención, tratamiento gratuito del consumo y acompañamiento a las familias”, explicó.

Entre esas iniciativas destacó el programa “Preventores”, donde vecinos y vecinas reciben formación para intervenir en situaciones vinculadas al consumo.

La intendenta también hizo referencia a las políticas de género impulsadas desde el municipio y al trabajo comunitario realizado desde su llegada a la gestión: “Trabajamos toda la promoción contra la violencia de género. Formamos promotoras contra la violencia de género y eso nos permitió bajar en un 90% la tasa de femicidios”, señaló.

Recordó, además, que el inicio de su gestión coincidió con la pandemia y una situación crítica en materia de violencia machista: “A tres meses de asumir llegó la pandemia y tuvimos once femicidios porque no había ninguna política desarrollada en Moreno con este tema”.

En ese contexto, surgieron las promotoras territoriales y los llamados “puntos violetas”, espacios comunitarios de acompañamiento y primera escucha para mujeres en situación de violencia.

Fernández fue especialmente crítica con la situación económica y social actual y aseguró que el deterioro afecta de manera cada vez más profunda a los sectores populares: “La sociedad está al borde del colapso. Un salario, para quien tiene la suerte de tener trabajo, es una compra de supermercado y nada más”, y agregó: “No podés incluir servicios, alquiler ni medicamentos. La situación se va tornando desesperante”.

En ese sentido, defendió la necesidad de que los dirigentes recorran los barrios y mantengan contacto directo con la población: “No podemos quedarnos paralizados sin tener diálogo, sin interpelar y sin decir lo que está pasando”, expresó y cuestionó además con dureza al gobierno nacional: “El gobierno tiene una política de aniquilamiento con la población y no soy exagerada”, sostuvo. Para Fernández, detrás del ajuste existe una lógica de descarte social. “Todo lo que les genera gasto al Estado tiene que ser descartable, como decía el papa Francisco con la ‘sociedad del descarte’”.

En relación con el debate interno del peronismo y las posibles candidaturas en la provincia de Buenos Aires, Fernández planteó la necesidad de priorizar la construcción política antes que las disputas personales: “Me siento responsable como dirigente del peronismo de no quedarme observando la interna, sino de hacer algo y ayudar”.

Sobre el liderazgo de Axel Kicillof, expresó: “Axel es nuestro único candidato hasta ahora y quiero que gane un candidato del Partido Justicialista”. También hizo referencia a la situación judicial de Cristina Fernández de Kirchner y llamó al peronismo a asumir responsabilidades políticas propias: “Nosotros no podemos ser mochila de piedra con Cristina. Somos personas adultas, dirigentes del peronismo y tenemos que salir a construir, a caminar y poder ser propuestas. No podemos estar esperando todo de ella. Cristina es presa política y tenemos que ayudarla entre todos”.

Uno de los momentos más conmovedores de la entrevista ocurrió cuando Fernández recordó el asesinato de su padre durante un hecho de inseguridad ocurrido cuando ella era joven.

La intendenta explicó que esa experiencia, lejos de llenarla de odio, la impulsó a comprometerse políticamente: “No era algo que una familia pobre del conurbano pudiera resolver y llevar adelante. Más que pensar en esclarecerlo, fue preguntarme qué hacía con eso que me pasó, cómo seguía adelante mi familia y que ese dolor sirviera para algo”.