miércoles, mayo 13, 2026
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Moreno fortalece su mirada integral sobre las infancias con políticas que priorizan el cuidado y el acompañamiento

En Moreno, la mirada sobre las infancias y adolescencias se consolida como un eje central de las políticas públicas, con un enfoque que busca correrse de intervenciones aisladas para avanzar hacia propuestas integrales, situadas y sostenidas en el tiempo. En este camino, el sistema de salud cumple un rol clave, no solo en la atención específica, sino en la construcción de redes que permitan acompañar las trayectorias de niños, niñas y adolescentes en toda su complejidad.

En ese sentido, el trabajo que se desarrolla desde el CISI (Centro Integral de Salud Infantil) permite visibilizar cómo se concreta esta perspectiva en el territorio.

Moreno Primero dialogó con Paola Alfonso, directora del CISI, quien explicó: “En principio, contamos con una Historia de Salud Integrada, o sea historia clínica digital. Eso nos permite ver todas las evoluciones que ese paciente ha tenido desde que ha sido ingresado a la misma, sea desde nuestro centro o de cualquier otra institución provincial de salud que maneje dicho sistema, ya que es un instrumento provincial. El CISI fue uno de los primeros efectores de Moreno que comenzó a utilizarlo”. Esta herramienta no solo agiliza la atención, sino que permite construir una mirada más completa sobre cada trayectoria de salud.

La integralidad también se expresa en la forma en que se organizan los equipos de trabajo. Según detalló Alfonso: “Hay muchas de las situaciones que abordamos que son acompañadas por nuestro equipo de Desarrollo Social, que suelen integrar las distintas intervenciones tanto internas como externas con otras áreas y/o instituciones. Esto, sumado a la articulación entre profesionales. El equipo de administrativos tiene también un rol importante en esta articulación entre profesionales, ya que suelen ser los primeros en recibir las demandas y están en contacto diario con el equipo”. De esta manera, cada intervención se sostiene en una red que trasciende lo estrictamente médico.

Nuestro enfoque está centrado en la familia o cuidadores a cargo. Esto implica que se busca la intervención en todos los ámbitos donde se desarrolla el niño. Este modelo reconoce a la familia como la unidad principal de apoyo para el niño/a. Los padres y/o cuidadores como activos y competentes”, resaltó Paola. Esta perspectiva refuerza la idea de que el cuidado es un proceso compartido, donde el Estado acompaña sin reemplazar los vínculos fundamentales.

En relación al acceso a la atención, Alfonso también señaló: “La atención está dirigida a infancias que presenten desafíos en su desarrollo, enfermedades crónicas o necesiten ser evaluadas para confirmar o descartar posibles diagnósticos”, y explicó que el sistema de turnos se organiza de manera programada y con derivación previa, lo que permite ordenar la demanda y garantizar un seguimiento adecuado en cada caso.

El abordaje integral con mirada hacia las infancias no se limita al CISI. La articulación con otras áreas del Municipio es clave para sostener esta mirada. “Solemos articular con Salud Mental y otras áreas de la Secretaría de Salud, depende la situación en cada caso con servicios locales, hogares, Educación, otros hospitales generales, Región Sanitaria VII”, explicó. En ese entramado aparecen espacios clave como el Hospital Mariano y Luciano de la Vega y la MEC (Maternidad Estela Carlotto), con quienes sostienen vínculos cotidianos.Tenemos un grupo armado que nos solicitan y nosotros automáticamente damos turnos”, agregó, dando cuenta de un circuito más ágil que busca acercar respuestas concretas a las familias.

Esta lógica dialoga con otras políticas que el Municipio viene impulsando, donde las infancias y adolescencias son pensadas como sujetos de derecho. Iniciativas como Moreno Lee y Escribe, que promueven el acceso a la lectura y la escritura desde edades tempranas, o las propuestas deportivas comunitarias, que generan espacios de encuentro, pertenencia y desarrollo, forman parte de una misma estrategia: acercar el Estado a las necesidades reales de chicos y chicas.

En este marco, la integralidad deja de ser un concepto abstracto para convertirse en una práctica concreta, que se construye en cada articulación, en cada intervención y en cada política pública. Moreno avanza así en la consolidación de un modelo que pone en el centro a niños, niñas y adolescentes, entendiendo que garantizar sus derechos hoy es también proyectar una comunidad más justa e inclusiva.