La UTA ratificó el paro de colectivos para este viernes
La Unión Tranviarios Automotor (UTA) reclama que las empresas de transporte cumplan con la resolución que fijó los salarios de los choferes para el interior y el área metropolitana, de no ser así activaran la medida de fuerza que afectará a los servicios de corta y mediana distancia a partir de las 0 horas de este viernes 7 de julio. Un sector disidente del gremio adelantó el paro en el AMBA este jueves.
Según el comunicado de la Unión Tranviarios Automotor (UTA), habrá un nuevo paro nacional de colectivos anunciado para este viernes 7 de julio. La medida de fuerza afectará a los servicios de corta y media distancia, si no se concreta el pago de las escalas salariales. Si bien estaba previsto que el paro de actividades comience a medianoche, ya dejaron de funcionar las líneas del Grupo DOTA, que opera mayormente en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).
La UTA, conducido por Roberto Fernández, busca que las empresas del sector cumplan la resolución conjunta de los ministerios de Trabajo y Transporte, que fijó los salarios de los choferes para el interior y en el AMBA. «Si los empresarios no pagan hoy, hay paro. En la empresa que se paga, se sale a trabajar y el que no paga, no saldrá a tomar servicio», dijo Fernández titular del sindicato.
Y agregó: «Estamos esperando que las empresas paguen todo lo acordado, sino no saldremos a partir de las 0 horas de mañana».
El pedido del sindicato, que lidera Fernández, es por un aumento escalonado que incluya un salario de $348.800 en julio, $380.192 en agosto y una remuneración básica de $414.409 en septiembre. En paralelo, también reclaman un aumento de los viáticos con los mismos plazos: $1.997 en julio, $2.176 en agosto y $2.372 en septiembre.
Desde el Ministerio de Transporte se informó que esta semana se abonaron 27 millones de pesos a las empresas del sector, un monto «suficiente para pagar los aumentos salariales».
El Gobierno aclaró que, de no cumplirse la resolución, no se podrá dictar nuevamente la conciliación obligatoria, ya que ya se amplió hasta el plazo máximo, que son 15 días hábiles.
“No se puede dictar la conciliación obligatoria dos veces en un mismo conflicto. Como el conflicto no se resolvió y sigue siendo el mismo, no se puede volver a dictar, porque si no perdería sentido la misma herramienta”, precisaron desde la cartera comandada por Kelly Olmos.
Las cinco cámaras de transporte automotor del AMBA respondieron, por medio de un documento difundido en redes sociales, que las escalas salariales dispuestas por los ministerios de Transporte y de Trabajo de la Nación «no están homologadas y son ilegítimas».
«La UTA reclama se aplique en la liquidación de salarios incrementos dispuestos por una resolución conjunta (de ambos ministerios) que no tiene validez jurídica, dado que se impone un aumento salarial sin acuerdo del gremio y de las cámaras del sector», sostiene el comunicado de la Asociación Argentina de Empresarios del Transporte Automotor (Aaeta), que lleva las firmas de las cámaras Empresaria de Autotransporte de Pasajeros (Ceap); Empresaria del Transporte Urbano de Buenos Aires (Cetuba); del Transporte de la Provincia de Buenos Aires (Ctpba); de Empresarios Unidos del Transporte Urbano de Pasajeros de Buenos Aires (Ceutupba) y Aaeta.
En este sentido, el reclamo de las empresas transportistas, y particularmente AAETA aseguran que el Estado le adeuda a las cámaras transportistas 38 mil millones de pesos en concepto de subsidios. Además, señalan que los aportes del Estado representan «el 85% de los ingresos» de las empresas transportistas.
Por otro lado, un sector disidente de la UTA decidió adelantarse al paro anunciado para este viernes y anunció que a partir de las 16 de este jueves hay una retención de actividades por parte de los choferes de los colectivos que opera la empresa Grupo DOTA, afectando el servicio en el Área Metropolitana. Esta medida de fuerza se hace por falta de pago de salarios.
