Matías Dimicroff pasó 16 años de vida privado de su libertad. “Nos crió el servicio penitenciario”, manifestó cuando comenzó la entrevista. Cuando recuperó la libertad, frente a las escasas posibilidades de reinserción laboral a las que se enfrentan quienes salen de la cárcel, decidió apostar a la construcción comunitaria, y a la búsqueda de una nueva forma de vida. Actualmente coordina la cooperativa “Reconstruyendo Vidas”, que reúne cientos de trabajadores y trabajadoras liberados y liberadas. Sobre el valor social de esta experiencia y de las obras que vienen realizando, en Moreno Primero, dialogamos con él.
Reconstruyendo Vidas es la cooperativa que se viene encargando de la obra y puesta en valor del cementerio municipal, y de las refacciones en la escuela secundaria número 32 del barrio Villa Nueva, Trujui.
Muchos de los trabajadores que se suman a la cooperativa llegan a través de la articulación con el Patronato de liberados, que va seleccionando algunos perfiles que pueden estar en condiciones de trabajar en una obra, asumiendo ese compromiso. Más allá de algunas cuestiones formales, Matías explicó que hay varias formas de llegar, y dijo: “Todo el que venga del encierro lo recibimos, a la mayoría le podemos dar trabajo, a los que no, buscamos otras formas de contención, no solo generamos trabajo, construimos una comunidad organizada que genera otras cosas, como atender al que está en emergencia, tenemos en el equipo trabajadores sociales, abogados, para abordar todo lo que va sucediendo a una persona en la vuelta a la vida libre”.
Antes de que comiencen a trabajar en las distintas obras se les brinda una capacitación en el oficio, pero Matías contó que la verdadera capacitación se va generando una vez ya en la obra, y comentó que “nosotros los entrevistamos, le damos un pequeño curso de capacitación, pero la verdadera capacitación es en la obra”.
Si bien la cooperativa se centra en la principal urgencia y necesidad que tiene toda persona que sale de estar privada de la libertad, el trabajo, realiza muchísimas otras tareas que hacen al bienestar de la persona y el conjunto de su familia, desde actividades educativas, culturales, deportivas, y cabe destacar tienen también varios espacios donde se abordan cuestiones de género, en articulación con el Ministerio de las Mujeres y el programa producir, además de una guardería para los hijos de los y las trabajadoras.
“El trabajo revaloriza no solamente el aspecto económico material del ser humano, sino todo lo demás y eso va a acompañado de otras cuestiones, esa comunidad organizada que te abraza de la cual sentirse parte”, expresó Matías.
La cooperativa llega a Moreno a hacerse cargo de las obras del cementerio y de la escuela, luego de haber realizado obras para varios ministerios, organismos como el PAMI, y haber ganado varias licitaciones. “La primer obra que encaramos en Moreno fue la escuela, y cuando el equipo del municipio vio el laburo, el compromiso de los pibes y del equipo técnico, que también es un equipo grande con varios arquitectos e ingenieros contratados que desarrollan y planifican, a partir de ahí empezó una articulación distinta de trabajo, porque vieron que realmente damos trabajo y lo hacemos con la conciencia de que lo más importante es la calidad en la obra, porque es lo que nos va a permitir la sustentabilidad en el tiempo, y ese es el futuro nuestro y de nuestro hijos” .Por último, Matías destacó el buen vínculo y la afinidad que sienten tanto con la referencia política de Mariel Fernández, como con todo su equipo: “Mariel al hacerse cargo del municipio de Moreno, que es un distrito que viene muy atrasado estructuralmente que viene con un gran déficit lo asume con la vocación de transformar, y nosotros también tenemos la vocación de transformar, así que desde ahí estamos construyendo una relación hermosa con ella y todo su equipo”, finalizó.


