Héctor Bravo: “Tenemos el profundo orgullo de que el pueblo de Moreno nos brinda su cariño”

A 40 años de la guerra de Malvinas, Héctor Bravo, ex combatiente y vicepresidente de la Unión de Ex Combatientes de Malvinas Moreno, conversó en exclusiva con Moreno Primero.

Argentina y toda la comunidad internacional, manifiestan y exigen al Reino Unido sentarse en una mesa y dialogar para encontrar una solución diplomática y pacífica sobre las islas. En un mundo que, tal y como lo señaló el presidente Alberto Fernández, “ya no hay lugar para colonialismos”, la única vía posible de insistencia es “diplomática y pacífica”. 

El corriente año 2022 se conmemoran 189 años de la ocupación ilegítima de las islas Malvinas por parte del Reino Unido, como así también, se cumplirán el próximo 2 de abril 40 años de la guerra. 

Es por ello que, los primeros días de enero, el gobierno nacional lanzó la  «Agenda Malvinas 40 años«, una plataforma virtual con el programa de actividades que se desplegará en Argentina y el mundo, y que cuenta con información documental y audiovisual sobre la usurpación de Gran Bretaña de las islas en 1833 y la disputa de soberanía con ese país en las Naciones Unidas. La agenda detalla más de 140 acciones que se van a estar desplegando durante todo el año. 

En sintonía, se presentó el sitio www.argentina.gob.ar/malvinas-nos-une, y se formalizó el anuncio del lema «Malvinas Nos Une», una marca gráfica como elementos unificadores del mensaje de la causa nacional durante todo el año 2022. 

“Las Malvinas son argentinas”, una leyenda grabada en toda la documentación oficial de la administración pública 

Días más tarde a la presentación de la “Agenda Malvinas 40 años”, y mediante el decreto 17/2022 publicado en el Boletín Oficial, el Gobierno declaró este año como «de homenaje del pueblo argentino a los caídos en el conflicto de las Islas Malvinas, Georgias del Sur Y Sándwich del Sur y los espacios marítimos e insulares correspondientes, así como a sus familiares y a los veteranos y las veteranas», en el marco de los 40 años del conflicto armado con Gran Bretaña por la soberanía de esos territorios. 

La norma dispone que «durante el año 2022 toda la documentación oficial de la administración pública, centralizada y descentralizada, así como de los entes autárquicos dependientes de esta, deberá llevar la leyenda: ‘Las Malvinas son argentinas». 
 
En tanto, se «realizarán acciones tendientes a la difusión y concientización sobre los derechos soberanos argentinos respecto de la ‘Cuestión de las Islas Malvinas’ y destacarán los principales argumentos de la posición argentina». 

Héctor Bravo, ex combatiente de Malvinas e integrante de la Unión de ex Combatientes de las Islas Malvinas (UCIM) de Moreno aseguró a este medio que la iniciativa “no me parece para nada desacertada”, porque “está en nuestra propia constitución, en las cláusulas transitorias, la obligación del estado, permanentemente, de hacer acciones que propician el afianzamiento de nuestros derechos sobre las Islas Malvinas y el territorio peninsular”, y consideró una medida oportuna para que “el agente público que se encuentre con esa leyenda la haga propia, y que los funcionarios y agentes públicos que se encuentren con esa leyenda actúen en consecuencia y le pongan empeño, pasión y el amor que el tema amerita”.  

Héctor Bravo, ex combatiente de Malvinas.

En ese sentido, deseó que “nuestros contemporáneos se hagan cargo de la historia, que a lo mejor no vivieron pero como somos parte de la misma patria tenemos que abrazar todos los hechos históricos que son importantes y que nos dan identidad como nación”. 

Por otro lado, Héctor Bravo adelantó que “se van a realizar algunas actividades para este 2022”, pero todavía no están definidas. “Estamos muy tomados por la construcción de la sede y el museo, que a 40 años de Malvinas todavía no tenemos”. 

La espera se debe a que “fueron promesas permanentes de diferentes gobiernos municipales”. Fue con la gestión actual que “conseguimos que nos cedieran el predio y la formalización de la entrega a través de la documentación, y eso nos tranquiliza y nos pone felices”.  

Sin embargo, a la entrega prosiguió la ardua tarea de la construcción que es realizada “a pulmón, con rifas, con cuotas extraordinarias de la cuota social, que no es mucho y eso hace que el avance de la obra no sea veloz”, cuenta el ex combatiente, y asegura, “la mano de obra la hacemos nosotros, cuestan los materiales, conseguimos que pusieran la cerámica en los baños, pero falta un montón para que sea una sede presentable para invitar a la ciudadanía a visitarnos” 

Los logros de los ex combatientes en estos 40 años 

El ex combatiente morenenses se refirió a la importancia de los logros de los veteranos de Malvinas a lo largo de estos 40 años, “desde el punto de vista de la calidad de vida que fuimos logrando a partir de ciertos reconocimientos que tienen que ver con lo económico, y la posibilidad de trabajar en alguna dependencia del estado, como empleado de banco u otras actividades” y esa calidad de vida se logró “también en la salud”.  

Gracias a ello, “la mayoría de los veteranos alcanzamos a tener nuestra casa, y procurarles a nuestros hijos una mejor vida a partir de esas conquistas”. 

Particularmente en Moreno, señaló Héctor, “tenemos el profundo orgullo y la satisfacción de que el pueblo nos brinda su cariño” y consideró que “el pueblo de Moreno ha sido incondicional a lo largo de estos años, y por ello somos reconocidos y estamos contenidos”.   

Por último, indicó que “los veteranos que estamos nucleados en UCIM forjamos un mandato producto de la misma experiencia e historia que nos atraviesa y que nos convoca permanentemente”, y cada vez que se encuentran es una buena oportunidad para “conversar acerca de lo vivido y transcurrido a lo largo de estos años de posguerra, con todos esos avatares propios de la vida cotidiana a la que uno se tiene que enfrentar”. 

Recurso ante la Corte Suprema para que revoque el fallo que impide juzgar a los responsables de las torturas en Malvinas

La Provincia de Buenos Aires, a través de su Subsecretaría de Derechos Humanos presentó este martes un recurso extraordinario federal, para que la Corte Suprema de Justicia de la Nación (CSJN) revoque la decisión de la Sala I de la Cámara Federal de Casación Penal que consideró que las torturas infligidas por militares argentinos a jóvenes conscriptos durante el conflicto bélico se encuentran prescriptas.

En el pedido de impugnación la querella provincial remarca las responsabilidades internacionales del Estado en el juzgamiento de graves violaciones a los Derechos Humanos, reclama a la Corte “una decisión sobre la cuestión de fondo con sustento en la ausencia de una sentencia definitiva” y realizar el juicio oral.

La presentación ante la Corte fue realizada a través de la Dirección Provincial de Políticas Reparatorias, a cargo de Martín Fiorenza, y su Dirección de Querellas en Juicios por Crímenes de Lesa Humanidad, a cargo de Verónica Bogliano, de la Subsecretaría de Derechos Humanos de la Provincia de Buenos Aires, cuyo titular es Matías Facundo Moreno.

El reclamo a la CSJN solicita revertir el fallo de la Sala I que con las firmas de los jueces Daniel Petrone y Diego Barroetaveña -la jueza Ana María Figueroa votó en disidencia- hizo lugar al recurso presentado por la defensa del militar Jorge Ferrante y anuló el fallo de la Cámara Federal de Comodoro Rivadavia que había declarado crímenes de lesa humanidad y por lo tanto imprescriptibles, a las torturas cometidas en las Islas y había confirmado el llamado a indagatoria del imputado. El fundamento del fallo es un precedente del año 2009 al que consideró, de forma arbitraria e infundada, análogo.

La causa por las torturas en Malvinas investiga hechos (estaqueamientos, lesiones, torturas y otras degradaciones) ejecutados hace 39 años. El expediente lleva 14 años de trámite, y de quedar firme lo resuelto por la Sala I de Casación, se configuraría la impunidad de sus responsables.

En el escrito presentado este martes a la Corte, la querella de la Subsecretaría sostuvo la responsabilidad internacional del Estado argentino en el juzgamiento de graves violaciones a los Derechos Humanos. La querella indicó que “los crímenes investigados están efectivamente alcanzados por la categoría de crímenes contra la humanidad del derecho penal internacional, y por otra parte, se dieron acabados motivos para considerar que los delitos en cuestión constituyen delitos de lesa humanidad y/o graves violaciones a los derechos humanos y que, en ese carácter, el Estado argentino se comprometió internacionalmente a no oponer razones de orden interno que obstaculicen una seria investigación a su respecto”.

Asimismo se remarcó a los magistrados que “es imprescindible señalar que el fallo que se impugna, tampoco ha tenido en cuenta las conclusiones del Informe Rattenbach ni de los archivos de las Fuerzas Armadas sobre la guerra de Malvinas, que fueron incorporados a la causa con posterioridad al fallo de Casación en el caso ‘Taranto’”.

En ese sentido remarcó que es imposible escindir los crímenes cometidos contra los soldados conscriptos por los que se busca justicia  en Malvinas “de lo que fue la maquinaria del terrorismo de Estado en el continente”.

“El gobierno dictatorial que dirigió el plan de persecución y exterminio contra la población argentina fue también el que decidió, improvisada y precipitadamente, la recuperación de las Islas para generar un consenso en la sociedad que les permitiera continuar con el mismo plan”, indica el recurso enviado a la Corte. Y sigue: “La aplicación de tormentos a la tropa resultó, entonces, la represión ilegal con la que las autoridades militares hicieron frente a los actos desesperados con los que los conscriptos —verdaderas víctimas de la hambruna— reaccionaron para mitigar tal penuria”.

Para la querella de la Subsecretaría de Derechos Humanos de la Provincia de Buenos Aires “lo resuelto por la Sala I, no solo reviste gravedad institucional con miras a la debida preservación del imperio constitucional, convencional y del derecho internacional de los derechos humanos, sino que las cuestiones que se ventilan en esta causa superan los intereses de los partícipes, de tal modo que ella conmueve a la comunidad entera en sus valores más sustanciales y profundos”.

Los hechos que investiga la causa no solo constituyen una afrenta a la vida, la integridad física, psíquica y emocional y por ende, a la dignidad de los soldados, sino que además implican uno de los hechos más relevantes de nuestra historia contemporánea: el conflicto bélico de 1982.

Es por ello que la Subsecretaría solicitó a la Corte promover el avance de las actuaciones a los efectos de que éstas culminen “en la sustanciación de un juicio oral y público celebrado ante un Tribunal Oral”.