UN TERRENO BALDÍO CONVERTIDO EN HUERTA COMUNITARIA: LA EXPERIENCIA DE VECINOS Y VECINAS DE FRANCISCO ÁLVAREZ

Varios vecinos y vecinas salieron de sus casas, se congregaron en la esquina, pusieron “manos a la tierra”, y el resultado es una huerta comunitaria que crece día a día. 

La huerta orgánica está ganando terreno en la sociedad. Cada vez más personas se animan a tener su propio huerto, hacer su propio compost y cultivar sus alimentos. Pero también muchas personas no tienen un espacio para comenzar o agrandar su huerta.A la vez, el problema de los terrenos baldíos, la acumulación de la basura en una tierra que podría ser utilizada, es moneda corriente en muchos barrios de Moreno.

   Vecinos y vecinas de Álvarez entendieron que la mejor manera de solucionar esto es trabajar de forma comunitaria, convertir esa tierra en huerta, donde se pueda compartir una experiencia en común, entre verduras y flores.

  Así, en una esquina de la calle Tegucigalpa, un basural se convirtió en un espacio verde, productivo, y de encuentro entre vecinos. Desde Moreno Primero nos comunicamos con Sabrina, una integrante de la huerta, quien nos cuenta cómo surge la idea y cuáles son los objetivos que persiguen.

Moreno Primero: ¿Qué es “Huerta Comunitaria Tegucigalpa” y cómo surge la idea?

Sabrina: Es una huerta integral en donde distintas personas, grupos de vecinos de Álvarez y zonas aledañas, de distintas edades y ocupaciones, nos reunimos para solucionar algunos problemas ecológicos que creemos que tiene el barrio, y para embellecerlo un poco más. Por esta razón surge la idea de la huerta, a modo de resignificación también, porque esos terrenos son fiscales y no están habitados. Fueron convertidos en un basural, y nosotros en vez de quejarnos decidimos poner manos a la tierra y obrar por ella. Así surgió la idea, hoy está creciendo y lo vemos con mucha ilusión. Esto es muy reciente, el terreno lo empezamos a habitar como huerta recién en febrero, es un espacio vecinal y autogestivo. La idea surgió de unos vecinos que viven muy cerca de ahí, y yo me sumé después.

Además, creemos que es importante destacar que no es solamente una huerta y un compost, sino, relaciones humanas que se tejen desde un espacio físico que brinda educación ambiental como algo que trasciende una huerta, pero que la entiende como disparador. Trabajar en el estilo de vida, desde la alimentación hasta la reducción de residuos, en las relaciones humanas, en conocer la flora y la fauna y nosotros como parte de ella. Este es un espacio para intercambio de saberes de todo tipo que aumenten la calidad de vida de los participantes. No buscamos la cosecha propia sino generar ecosistemas que incluyen otros seres.  

No es solamente una huerta y un compost, sino, relaciones humanas que se tejen desde un espacio físico que brinda educación ambiental como algo que trasciende una huerta.

MP: ¿Por qué una huerta comunitaria?

SDecimos que es huerta comunitaria porque creemos realmente en el trabajo colectivo. Creemos que es la forma de salir adelante. No necesitamos ni queremos una bandera política. Como así también no estamos en contra de ninguna ideología, todos pueden venir a la huerta, independiente de lo que cada une piense, de eso nos olvidamos cuando estamos trabajando para la tierra. 

  Como seres humanos, trabajar en conjunto es la solución. También lo pensamos desde la alimentación. De hecho, hay una idea de que la cosecha vaya a los merenderos y comedores de la zona. Vamos a ver si eso realmente se puede concretar, todavía está todo muy joven y no sabemos si eso se va a poder concretar, pero es la idea.   La idea es laburar en conjunto para un objetivo en común.

MP: ¿Cuál es su idea de cara al futuro?

S: La idea es un poco colaborar con estos lugares que te contaba, merenderos, comedores. Como así también, poder dar talleres, cursos, charlas, sobre diferentes temas. Por ejemplo, sobre ecología, sobre el reciclado, sobre la clasificación y separación de los residuos, sobre como armar una huerta y planificarla, sobre la importancia de la alimentación consciente, la importancia de nuestras plantas nativas.

MP: También les preocupa el reciclado. ¿Articulan con grupos de reciclaje?

S:  El reciclado para nosotros es sumamente importante. De hecho, es un lugar de punto verde, donde una cooperativa pasa a retirar todo el material. Nuestra idea también es promover un poco eso. Lo hacemos también en la huerta cuando utilizamos cartones y demás cosas reutilizables en los bancales. Nosotros recibimos materiales reutilizables en el lugar para luego llevarlo al proceso indicado. Por otro lado, también consideramos importante la concientización de todas estas cosas que uno entiende como basura pero que se pueden volver a usar. 

MP: ¿Quién puede participar del proyecto?

 S: Toda persona que tenga ganas de sumarse y poner manos a la tierra. También estamos abiertos a cualquier nueva idea que tenga que ver con el trabajo colectivo, un beneficio para el barrio y la ecología, que es muy importante. 

  Somos personas de multiplicidad de edades, desde 20 hasta 50 años, con ideales diferentes y profesiones diferentes, pero con un objetivo en común que es darle a la ecología del barrio un punto importante.  

  Así, cualquier persona que venga con ganas de trabajar con la naturaleza y traer nuevas ideas también, está más que invitado e invitada.

¡LLEGÓ LA PRIMAVERA, Y NUESTRA HUERTA LO SABE!

  En primavera, las hortalizas y los frutos disfrutan del comienzo de días más cálidos, producto de mayor cantidad de horas de luz solar. 

    En septiembre y octubre es tiempo de siembra en la zona céntrica de nuestro país, cuando ya no hay peligro de heladas. 

   Tanto el tomate, como el morrón, o la berenjena, que son especies que requieren ser trasplantadas, es recomendable realizar el procedimiento recién en los meses de octubre. 

  El período primavera-verano es ideal en relación a la disponibilidad de luz solar, realmente necesaria para el crecimiento de los frutos las hortalizas que tenemos en el huerto: maíz, porotos, pimientos, berenjenas, tomates, melones, sandías, pepinos, zapatillos y zapallos, papa, batata, acelga, rúcula, radicheta, albahaca, y muchas más. 

 Todas las plantas del huerto necesitan calor y 8 hs de luz solar. Sin embargo, depende de la cantidad de horas de luz que tengamos en un lado y otro del huerto se debe acomodar la distribución. 

   En las zonas con mayor cantidad de luz se colocan las hortalizas de fruto. En las zonas con menos cantidad de luz, se siembran las plantas de raíz ya que se adaptan a un clima intermedio. 

   Siempre es importante preparar correctamente el suelo. La incorporación de compost ayuda a restituir y mantener la fertilidad del suelo. El agregado de compost o lombricompuesto le asegura a la planta con rápido crecimiento inicial y una nutrición equilibrada. 

    En caso de no contar con ningún aporte nutricional para el suelo, se puede realizar uno propio a partir del seguimiento de los pasos necesarios para obtener un humus de lombriz de calidad o un compost hecho a la perfección. 

¿CÓMO OBTENER HUMUS DE LOMBRIZ? RÁPIDO, MUY FÁCIL, Y SÚPER EFECTIVO PARA LAS PLANTAS

   El vermicompostaje o lombricomposta es una técnica para realizar compost que incluye en el proceso a las lombrices rojas, o lombrices Californianas. 

¿Quiénes son estas lombrices? 

  En primer lugar, su nombre hace referencia al lugar donde se descubrió los beneficios que traen en el proceso de compostaje, por eso, se las conoce como “lombrices californianas”, que en realidad son originarias de Europa. 

   Las lombrices rojas habitan en los primeros 50 cm del suelo. Esto hace que sean muy susceptibles a los cambios climáticos. Además, son fotofóbicas, esto quiere decir que los rayos ultravioletas las perjudica gravemente. Por último, se requiere de un gran cuidado de su hábitat ya que la excesiva humedad, la acidez del medio y la incorrecta alimentación, podrían generar problemas en nuestra vermicompost 

¿Cómo debe ser nuestro vermicompostador? 

   Es ideal que sea un espacio amplio, pero sin altura, ya que, de ser así, la tierra que este por debajo sería desaprovechada (recordemos que las lombrices se encuentran en los primeros 50 cm). Además, es importante la aireación para generar un proceso aeróbico, donde las lombrices y los organismos trabajen a la par. 

   Un recipiente de madera va a generar mejor aireación que uno de plástico, sin embargo, se va a degradar más rápido. Mientras que un recipiente de plástico va a tener mayor duración, pero no hay que olvidar de hacerle los agujeros correspondientes para oxigenar el proceso.

 

¿Qué darles de comer a las lombrices rojas? 

     Comen exactamente lo mismo que encontramos en un compostaje sin lombrices, en una publicación anterior, ya explicamos el paso a paso para obtener un compostaje de excelente calidad.  

    De todas formas, vamos a compartir dos consejos a obtener sumamente en cuenta. Las lombrices son amantes del cartón. Siempre es bueno colocar cartón en el vermicompostaje. Por otro lado, las lombrices no toleran los ambientes ácidos, por lo tanto, es muy importante no colocar restos de cítricos o cascara de cebolla. También es importante aclarar que, en caso de colocar cáscaras de huevo, es importante picarlas a tal punto que se obtenga una especie de polvo, dado que, de colocar pedazos de cascara, las lombrices se podrían cortar. 

  En cuanto a la cantidad, se recomienda mantener una relación entre la cantidad de lombrices y el alimento que colocamos. Por ejemplo, a 100 gramos de lombrices, colocamos 100 gramos de comida. No hay drama si le escasea la comida al menos una semana, pero es importante no excederse demasiado dado que los restos se pueden pudrir y generar malos olores y ahuyentar a nuestras lombrices.  

Humedad 

   El riego es muy importante. Si nuestro vermicompostaje presenta hormigas es porque estamos haciendo las cosas mal. El lombricompostador se encuentra muy seco, por lo tanto, hay que regarlo. Ahora bien, debemos tener cuidado de no excedernos en el riego dado que nuestras lombrices se pueden ahogar. Aquí les recomendamos dos formas de mantener la humedad.  

   Pueden regar la tierra con un pulverizador para asegurarse de no generar acumulación de agua. O bien, cuando le dan de comer, colocar los alimentos en un recipiente con agua y bien mojados, colocarlos adentro del vermicompostador. 

 ¡Fin del proceso! 

   Una vez que nuestra tierra obtiene un color café oscuro, retiramos las lombrices que van a ir a un lombricompostador nuevo y colocamos el humus obtenido. No hace falta más de una capa de un centímetro sobre la tierra cada dos meses, o una vez por temporada.