Avance en políticas de género: ANSES implementa valoraciones de las tareas de cuidado

ANSES, de la mano de Fernanda Raverta, reconocerá las tareas de cuidado como un trabajo y se sumarán a los años de aportes de acuerdo a la cantidad de hijos e hijas y por cada licencia por maternidad. Así, aproximadamente 155 mil mujeres accederán a una jubilación. 

Esta medida sería imposible de adoptar si Cristina Fernández de Kichner no hubiera vuelto a estatizar los fondos de las AFJP en su primera presidencia. Esto nos demuestra, una vez más la disputa debe ser por la redistribución justa de la riqueza y la ampliación de ciudadanía. Al igual que sucedió con la llamada «jubilación para amas de casa«, el programa reconoce el trabajo realizado por las mujeres al interior de sus hogares.

Esta decisión, que es sin dudas una valoración de las tareas de cuidado que siempre son y han sido relegadas a las mujeres y desestimadas en lo laboral, es un avance profundamente feminista y trascendental en nuestro país. Reconocer las tareas de cuidado significa hacerse cargo de las desigualdades estructurales y patriarcales y poder garantizar el derecho de una jubilación digna. Es un avance claramente económico, pero sobretodo en políticas de género que apuntan a contrarrestar las desigualdades históricas.

Este programa permitirá que 155.000 mujeres accedan a una jubilación a pesar de no contar con los 30 años de servicios requeridos entre sus aportes registrados y los períodos que pueden reconocerse por la actual moratoria. El “Programa Integral de Reconocimiento de Períodos de Servicio por Tareas de Cuidado” reconoce que las tareas de cuidado son un trabajo y consiste en sumar años de servicios previsionales de acuerdo a la cantidad de hijos -hasta 3 por cada uno- y licencias por maternidad de la persona gestante.

Según registros oficiales de ANSES, el 44% de las mujeres en edad jubilatoria no pueden acceder a una beneficio previsional debido a que la inserción en el mercado laboral es más difícil para las mujeres que para los varones. Se ve una gran escalera desigual en tanto oportunidades y condiciones. Con esta medida, 30 mil mujeres estarían habilitadas a jubilarse el año que viene. 

El programa combina tres modalidades: 

  • Un año de servicios previsionales por hijo/a para mujeres y personas gestantes con hijos/as nacidos/as vivos/as o adoptados siendo menores de edad.
  • Dos años adicionales a las mujeres que hayan sido titulares de AUH (y el niño o niña haya percibido este derecho por lo menos durante 12 meses). Hasta el momento, 2,3 millones de mujeres cobran la AUH y representan el 94 por ciento de los titulares del beneficio.
  • A las trabajadoras registradas que hayan hecho uso del período de licencia por maternidad y por excedencia, también se les reconocerá el mismo plazo a los fines de acceder al derecho a una jubilación.

Se cumplen dos años desde que Cristina anunció la fórmula con Alberto Fernández

Un día como hoy, pero en el 2019 Cristina Fernández de Kirchner anunciaba la decisión de ser candidata a vicepresidenta de una fórmula encabezada por Alberto Fernández.

Esta estrategia política supo reunir a todos los sectores del peronismo y el arco nacional y popular en una misma lista de unidad para poner fin al gobierno de Mauricio Macri.

El anuncio fue a través de un video de varios minutos donde se escuchaba en voz en off  a la ex presidenta, líder política y mayor opositora de la alianza cambiemos: «Le he pedido a Alberto Fernández que encabece la fórmula que integraremos juntos: él como candidato a presidente y yo como candidata a vice, para participar en las próximas elecciones primarias, abiertas, simultáneas y obligatorias». Fue la frase cúlmine que cambió los destinos del país.

El anuncio fue sorpresivo para todo el país, en especial para el sector opositor al peronismo que esperaban que la ex mandataria sea candidata a presidenta. Nunca me desvelaron los cargos políticos, ni tampoco fueron mi principal motivación. Tal vez, porque pertenezco a una generación que no buscaba un lugar en las listas, sino un lugar en la historia. Sin embargo, también esa misma y por momentos trágica historia, me hizo comprender que los cargos también son herramientas para llevar adelante los ideales, las convicciones, las utopías. Es cierto que no las únicas, pero después de todo, son herramientas al fin, siempre.” Comenzó afirmando la conductora política, para derribar aquellos discursos que la señalan de adicta desmedida al poder. 

Además, admitiendo haber tenido diferencias con su compañero de fórmula, quien había sido jefe de gabinete de Néstor Kirchner, ambos se ocuparon de dejar en claro que esas disparidades eran parte del pasado y que ambos tienen la voluntad de volver a poner el país de pie tras los duros cuatro años de neoliberalismo. Comprendiendo la importancia de unir a todo el peronismo para el crecimiento y recuperación de la nación.

No se equivocaron: pocas horas después, los mandatarios de 23 de las 24 provincias, en las que no se encuentra Córdoba, ya se habían puesto en contacto con Alberto Fernández. Como también lo hicieron la gran mayoría de los intendentes, sindicalistas y dirigentes políticos, se ordenaron y encolumnaron en el nuevo proyecto político conducido por Cristina que nacía ese día y pronto sería conocido como lo que hoy conocemos el Frente de Todos.

En ese video, además de hacer una amplia convocatoria de unidad, también se esbozaron duras críticas al por entonces gobierno oficial. Se marcaron de forma clara cuáles debían ser los próximos objetivos de quien gobierne la próxima gestión, y la urgencia de cambiar de camino en la política argentina que hacía casi cuatro años marcaba un retroceso en materia económica, productiva, social, educativa y sanitaria mucho antes de la pandemia por el coronavirus. 

Nos sigue faltando Tehuel: no queremos ser más esta humanidad

Ayer se cumplieron 9 años de una conquista histórica en nuestro país: la sanción de La ley de Identidad de Género. Esta ley, que establece que toda persona tiene derecho al reconocimiento y ser tratado o tratada conforme a su identidad autopercibida, fue una demanda durante décadas que el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner supo garantizar, amplía los derechos para el colectivo trans y travesti y nos convoca a soñar una Argentina infinitamente más justa. 

Si bien significó un avance en materia de derechos humanos y un enorme impulso para plantear las discusiones necesarias que nos abren la puerta a la lucha para erradicar todas injusticias y desigualdades en materia de géneros y diversidades, las disidencias siguen siendo violentadas y perseguidas por su identidad.

Cuando un pibe o una piba trans son titulares, siempre está cargado del sabor amargo de la angustia, la rabia, la incógnita, la injusticia. “No queremos ser más esta humanidad”, dice Susy Shock. Me pregunto si alguna vez serán noticia o si sus rostros y sus nombres recorrerán el país por otras cosas. Si esta humanidad, de la que Susy Shock se quiere despojar, algún día será un lugar menos hostil, más habitable para las disidencias.

¿Cuántas personas trans conoces en tu trabajo?

¿Cuántas ves en la televisión?

¿Cuántas personas trans cantan las canciones que escuchas?

¿Cuántos libros de tu biblioteca están escritos por una persona trans?

¿Cuándo las personas trans dejarán de ser población de riesgo dentro de este mundo salvaje que, cuando no nos expulsa del sistema, nos desaparece? Nos quieren exterminar porque no nos pudieron disciplinar. ¿Hasta cuándo vamos a naturalizar que para la justicia y para los medios haya vidas más valiosas o más dignas de protección que otras?

El 11 de marzo Tehuel salió de su casa para ir a una entrevista laboral en un bar que, se supo después, nunca existió. Hace casi dos meses, un pibe trans de 22 años salió a buscar un futuro mejor para él y su familia, y no volvió.

En las sombras de todo lo que nos duele, siempre termina moviendo los hilos el patriarcado. ¿Qué hay peor que una mujer? El hombre que traiciona su masculinidad, que la niega, la cuestiona y la padece. Y peor que todo eso, es una persona que reinventa la masculinidad persiguiendo los propios deseos de su identidad.

“Los hombres trans y no binaries sufrimos una invisibilización enorme. Pareciera que, por sentirnos parte de la masculinidad, por ser masculinidades, por elegir vivir nuestra identidad mereciéramos llevar en la espalda los siglos y siglos de machismo y patriarcado que sometieron a las feminidades históricamente. Muches parecen olvidar que nosotros y nosotres fuimos asignados mujeres al nacer, que crecimos con numerosas de esas opresiones y las vivimos en carne propia, también atravesadas por interseccionalidades como territorio y clase”, dice Gaita Nihil para Anfibia.

Nos brota el dolor y la rabia de sentir qué furtivos quedan nuestros reclamos ante una sociedad que mira para otro lado ante las problemáticas de las disidencias. Nos pesa la falta. La falta de Tehuel en su casa, la falta de personas trans en lugares de representación, la falta de oportunidades y la falta de información. Nos pesa la falta de todxs lxs que no volvieron a sus casas, o a sus trabajos. Los rostros que se transforman en nombres que levantamos en carteles para pedir justicia. Nos pesan los nombres que no sabemos, porque nadie nos habla de ellxs.  

Necesitamos urgente una reforma judicial feminista de la que se despoje toda naturalización hacia la violencia institucional. Es inminente la implementación y el cumplimiento de la Ley Micaela en los medios de comunicación para garantizar el derecho al pleno acceso a una información responsable, inclusiva y, sin dudas, con una fuerte perspectiva de género.

Necesitamos que nunca más se ponga en tela de juicio el valor de nuestras vidas. Merecemos vivir, pero, sobre todo, merecemos vivir vidas dignas de ser vividas.