En medio de la pandemia, un grupo de mujeres crearon una cooperativa textil y de sublimado en El Cañón.

En el marco de la pandemia y de la necesidad de independizarse económicamente, un grupo de mujeres se organizó y llevó adelante el proyecto que les está dando estabilidad económica para mantener a sus familias. En diálogo con Moreno Primero, dos trabajadoras de la cooperativa, Zoe y Yanina Torres, expresarán cómo surgió la idea, qué maquinarias recibieron por parte del Instituto Municipal de Desarrollo Económico Local (IMDEL) y cómo se organizan para que el emprendimiento siga creciendo.  

Un grupo de catorce mujeres formó la cooperativa textil “María Cristina Cornú” en el barrio “El Cañón” de Moreno, donde cosen, subliman, administran y venden indumentaria unisex, barbijos, tazas, gorras, mochilas y remeras personalizadas, entre otras prendas. Gracias a la organización y recaudación, en conjunto con la organización “29 de Mayo”, compraron materiales y, a fines del 2020, construyeron un espacio para llevar adelante la cooperativa que les daría un sustento e independencia económica a varias familias. 

A principios del 2020, mediante un pedido de las mujeres y militantes de la agrupación “29 de Mayo” y por medio del Programa Nacional “Banco de Maquinarias, Herramientas y Materiales para la Emergencia Social” del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación, equiparon con máquinas textiles e insumos de sublimación a la cooperativa. De esta forma, el área de Economía Popular del IMDEL acompañó a las mujeres en esta iniciativa que les da independencia económica. Las trabajadoras recibieron para su taller máquinas de coser industriales (Overlock y Recta), tijeras, rollos de tela, máquinas y apliques de sublimación, moldes, una computadora para facilitar la creación de los diseños de sublimados y una impresora. 

Zoe Torres, integrante de la cooperativa textil y de sublimado “María Cristina Cornú”, recibida del Bachiller de Economía y Administración de la Escuela Mariano Moreno, se encarga actualmente de la administración y también ha brindado sus conocimientos en costura que tuvo gracias a su abuela sanjuanina que se dedicaba al rubro. Al respecto, expresó: “En el Centro Cultural “29 de Mayo” hacíamos una olla popular, y yo que estoy estudiando para docente, comencé ahí mismo a dar clases de apoyo, y planteamos el tema de que había mujeres que necesitaban independencia económica. Dimos con la gestión del IMDEL, planteamos el proyecto y, una vez que tuvimos las maquinas, pudimos avanzar«.

En la cooperativa, algunas mujeres que saben coser han aprendido a sublimar y viceversa. Es una constante transmisión de conocimientos, como en el caso de Yanina Torres, quien expresó: “Trabajar en la cooperativa me enseñó a crecer personalmente, a trabajar en equipo, compartir ideas y opiniones para que el taller salga adelante«, y agregó: “Para mí es importante porque aprendí a sublimar y es algo que jamás se me había ocurrido hacer”, concluyó la encargada de la cooperativa “María Cristina Cornú«.

En el caso de Zoe Torres, planteó que “la sublimación yo no la sabia manejar, y una compañera me enseñó. Después otra compañera que tiene mucho conocimiento de lo que es costura, nos enseñó a sacar moldes, medidas y nos explicó para qué sirven las telas«.

“Esta cooperativa significa un montón, estamos brindando conocimiento a un montón de mujeres las cuales el día de mañana yo sé que si se retiran de la cooperativa pueden dedicarse a eso. Saben cómo sacar presupuesto, cómo coser y hacer un molde y podrían salir adelante ellas solas. Me encanta ayudar en todo esto, les transmitís conocimiento y, poco a poco, van y vamos aprendiendo un montón”, celebró Zoe.  

La Promotora de Salud Maura Beltrán representó a Moreno en la Casa Rosada

Egresó la primera camada de promotores y promotoras en vacunación del ciclo de formación “Pensemos en vacunas”. La entrega de certificados fue realizada en la Casa Rosada y Maura Beltrán, Promotora de Salud, fue una de las profesionales que representó al Movimiento Evita de la Provincia de Buenos Aires y a sus compañeros de Moreno. En diálogo con Moreno Primero, expresó lo que significa este reconocimiento y en qué consiste el ciclo de formación. 

A principios de agosto promotoras y promotores de salud egresaron y fueron parte del ciclo de formación “Pensemos en vacunas”. La entrega de las certificaciones se realizó, de manera presencial, en la Casa Rosada donde, en simultáneo, las 23 provincias del país y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires participaron virtualmente. Maura Ana Beltrán Mita, Emilia Cardozo, Cecilia Haydee Navarro, María Elena Bado, Deborah Contreras y Shirley Bricher fueron algunas de las promotoras  graduadas del curso

El ciclo de formación “Pensemos en vacunas” destinado a los y las promotoras de salud para asistir en el territorio a la comunidad consiste en promover la importancia de la inoculación y cuáles son las dosis disponibles dentro del calendario nacional de vacunación obligatorio. Al respecto, Maura Beltrán, promotora de salud que representó a Moreno, explicó que: “Hablamos también el propósito que tiene cada vacuna, que es prevenir enfermedades durante toda la vida del ser humano y que proporciona una calidad de vida mucho mejor y agregó: “Nos encargamos de incrementar el control sobre la salud para mejorarla y orientar a las familias en la vacunación”. 

“Me enorgullece un montón haber participado de esta formación y estar con mis compañeras, más cuando salimos al territorio o en las unidades sanitarias que hay algunos laburando y otros que estamos en territorios, en los operativos, también dando respuestas a nuestros vecinos/as porque somos todos de barrios humildes y se acercan porque saben que somos personal de salud y nos preguntan, de eso se trata de poder darle una respuesta, no solo en vacunación, sino brindando talleres de promoción de salud a personas de todas las edades, prevención y seguimiento a embarazadas, niños, adultos mayores que tengan patologías, eso es un poco de lo que hacemos en el territorio también”. 

La promotora de salud, de 34 años del barrio Manzanares, continúa estudiando y formándose en los conocimientos sanitarios porque es importante “estar preparados y poder seguir ayudando, así también poder enfrentar a los nuevos desafíos. Porque en este momento estamos atravesando una nueva pandemia y es esencial seguir estudiando, aprender nuevos protocolos, dar talleres, entre otros” y agregó: “Muchas veces estás esperando el colectivo y le vas brindando tus conocimientos a los vecinos en la parada del colectivo. Es algo que te nace, promotor o promotora de salud no se hace, se nace” expresó con alegría la representante de la provincia de Buenos Aires del Movimiento Evita.

Con respecto a la articulación de su trabajo como promotora de salud a la militancia en el Movimiento Evita, explicó que: “Mi militancia es en el territorio, en los barrios, y a través de cómo me formé voy explicándolo en el barrio fortaleciendo a mis compañeros y compañeras, y ellos son replicadores de todo el conocimiento que voy teniendo y compartiendo”. 

Beltrán mencionó que la entrega de certificaciones por el ciclo de formación en vacunación fue: “Una experiencia hermosa que viví en la Casa Rosada y que voy a llevar conmigo para siempre. El reconocimiento también es a todas las personas, a mis compañeras que siempre me apoyaron y que son mi familia y agradecer al Estado, al Ministerio de Salud, que fueron ellos los que permitieron que lleguemos a este conocimiento, agradecer también a la Unión de Trabajadoras y Trabajadores de La Economía Popular, y especialmente a mi compañera, Tatiana Seltzer, secretaria de salud del Movimiento Evita.«

Presentarán un proyecto para la creación de un hospital veterinario público en Moreno

Se realizó una reunión para presentar el proyecto de ordenanza para la creación de un hospital veterinario en Moreno, focalizado en las castraciones y atención primaria para los animales que estén en el distrito. En diálogo con Alicia Barreto, integrante de la Asociación Protectora de Animales (Aprani) y Nadia Notari, vecina y organizadora de la reunión, expresaron a Moreno Primero cómo surgió la iniciativa de crear un hospital veterinario y por qué es importante.  

Esta semana hubo avances en la creación del proyecto de ordenanza para que Moreno tenga su primer hospital veterinario donde se castrarían y brindarían atención primaria a más de 100 mil animales. En la reunión estuvieron presentes trabajadores y trabajadoras de la secretaria de salud morenense, concejales, el director del Centro de Zoonosis, Diego Saiz, vecinas, vecinos, y Alicia Barreto, integrante de la asociación proteccionista de animales (Aprani) en Moreno.  

Al respecto, Alicia Barreto de Aprani, expresó que desde hace tiempo se viene pensando la idea de crear un hospital veterinario y que: “Vine a vivir a Moreno en el año 1998, allí la Asociación Proteccionista de Animales había firmado un convenio con la secretaria de salud y el centro de zoonosis para colaborar recíprocamente para dar en adopción animales y ayudar en castraciones y como contra partida el municipio nos iban a otorgar un predio para tener animales, pero el predio fue inaccesible y luego durante la anterior gestión también se había hablado de un proyecto de ordenanza, pero nunca avanzó”. 

Por otro lado, Alicia, explicó que: “La idea es focalizarse primero en las castraciones, de que sean muchas más de las que se realizan en este momento, en el cual el centro de zoonosis tiene que contar con más veterinarios, más presupuesto y más insumos, dado que nosotros sabemos que en un municipio como moreno hay más de 140 mil entre perros y gatos, en ese caso, deberíamos estar castrando, en una situación ideal, aproximadamente 1.000 animales por mes”.  

«Para poder hacer un control poblacional hace falta actuar sobre el factor principal del abandono animal, los mismos que terminan tirados, abandonados y enfermos. Realmente no se está castrando de la forma que hay que castrar, no porque zoonosis no quiera hacerlo, sino porque faltan recursos humanos y físicos, faltando drogas, implementos y también influye el tema de la pandemia” planteó Alicia. 

“Tenemos muchos animales en las calles, muchos barrios carenciados donde los animales son echados de las casas si es que no matan a las madres matan y a todas las crías, algunos rondan en la calle cuando las familias no les pueden dar de comer, están famélicos, están enfermos, y contagian enfermedades a los humanos también, hay casos de chicos o personas con parásitos que se contagian de los animales y se podría controlar de una mejor manera si nacieran menos animales”. 

Cuando Ana Blázquez publicó en su facebook una iniciativa para saber quién votaba por un hospital veterinario en Moreno varias personas fueron comentando en la publicación su apoyo y sus deseos de que esto se haga realidad, así lo explicó Nadia Notari, quien fue la que organizó la reunión para hablar sobre el proyecto del hospital, quien agregó que, al igual que varios vecinos y vecinas como, por ejemplo, Cecilia Sartor, Claudia De Urquiza, Ricardo Oteiza, Mauro Bello, entre otros “Estaban cansados de ver la situación de los animales en la calle, algunos que son callejeros y otros que no, pero que tienen que ver con la tenencia no responsable de las personas, y como circulan en las redes todo el tiempo pérdida y venta de animales me pareció que podíamos recurrir al municipio para poder reunirnos y hablar sobre el tema”. 

De esta manera, solicitaron una reunión con concejales, el director del centro de zoonosis de Moreno, Diego Saiz, asociaciones proteccionistas de animales y vecinas y vecinos del distrito para congeniar las ideas sobre la creación de un proyecto de ordenanza para obtener un hospital veterinario. “Creo que es muy importante la creación de un hospital veterinario tanto como las campañas de tenencias responsables y de castración, además del mejor funcionamiento del centro de zoonosis porque hay muchas personas que no pueden acceder al servicio veterinario pago y es necesario que la salud pública contemple a los animales de nuestra compañía”, mencionó Nadia Notari.

“Como municipio nos debemos hacer cargo de esta situación porque la pandemia nos afectó mucho y eso también hace que, en algunos casos, las familias se tengan que mudar porque no pueden pagar el alquiler y dejan a sus animales abandonados lo que provoca que algunos refugios no den abasto, o lo que sufren los mismos caballos que tiran del carro para que las familias puedan de alguna manera sobrevivir. Creo que es algo que se puede lograr y nos mejoraría a todos como sociedad”.