Juvenil de Mariló: «Con la pandemia paró el fútbol, pero nuestro trabajo no»

Si se camina por la calle Néstor Kirchner en Mariló, donde antes había un baldío, ahora está el Club Juveniles de Mariló, una plaza nueva y un polideportivo en construcción. Todo lo hicieron vecinos y vecinas de Trujui, con mucho esfuerzo y amor por el barrio. Diego Paiva, presidente del club, nos cuenta cómo se desmaleza el camino y se construye futuro. 

Juvenil de Mariló es un club barrial que nació en 1987 y, desde aquel momento, pasó por varias etapas. Su cancha se mudó en más de una ocasión y cada vez se alejaba más del barrio. 

Un grupo de vecinos y vecinas se pusieron la camiseta del club y trabajaron para traer la cancha nuevamente al barrio. En la calle Néstor Kirchner al 2900, había un baldío lleno de malezas, peligroso.  Allí, los vecinos se congregaron a limpiar y a desmalezar, se armó la cancha y se empezó a jugar. 

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Diego Paiva, actual presidente del Club, elegido por la comisión de vecinos, cuenta a Moreno Primero que, a pesar de haber traído la cancha nuevamente al barrio, cada fecha se perdían los puntos porque no se completaban las categorías.  

Tenían la cancha y faltaban los chicos. “Algunos viajaban 3 o 4 kilómetros para poder jugar a la pelota en otro lado”. Antes de que Juveniles de Mariló vuelva al barrio, a otros “les decían que estaban obesos y tenían que bajar la panza para jugar, pero acá tienen todas las puertas abiertas, no discriminamos a nadie». Entonces, comenzó la tarea monumental de salir casa por casa a repartir volantes y hablar con los vecinos.  “Hicimos un laburo enorme, de no completar las categorías pasamos a tener desde la 2004 a la 2013”, detalla Diego. 

En el año 2020, llegó la pandemia y solo jugaron una fecha. “Pero el fútbol no es lo único que hacemos”, señala el presidente. “Decidimos hacer una olla en el barrio porque la pandemia le complicó la vida a mucha gente, y la sostenemos hasta el día de hoy”. Es una olla que se sostiene a pulmón, con las donaciones que reciben, con la ayuda del municipio y con las cooperativas del barrio. Así es como llegan a entregar alrededor de 200 viandas cada viernes.

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También asisten a los vecinos a través de abordajes territoriales por covid-19. En Juveniles de Mariló se llevaron a cabo jornadas donde se realizaron 150 test de Coronavirus, con resultados en 15 minutos. 

Diego cuenta que “la municipalidad nos está ayudando como antes no lo hacía”, por ejemplo, con el llamado desde la Subsecretaría de Deportes y Recreación, quienes “me llamaron para brindarnos un kit de materiales deportivos” y, por otro lado, “habíamos pedido una motoniveladora porque tenemos la idea de hacer un polideportivo acá en Mariló y, gracias a Gonzalo Galeano, como así también a la delegación de Trujui, que siempre están muy atentos, ya tenemos el suelo mejorado».

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También recuerda que los vecinos y vecinas de Mariló antes pasaban y veían un predio abandonado lleno de malezas, “pero pudimos cumplir el sueño de tener una plaza, agarramos las herramientas y trabajamos mucho por ello, y la pueden disfrutar todos los vecinos. Ahora vamos por el polideportivo».

Por último, Diego explica que entiende al deporte como “una parte muy importante en la construcción social. Es muy importante para los chicos, te lo digo porque de chico la viví, y uno va tomando las enseñanzas que le dejan”. Así, rememora a su profesor de fútbol de cuando era chico: “Iba a buscar a los pibes a la casa, algunos no tenían ni documentos y los ayudaba a hacérselos, y si no tenían zapatillas, se las conseguía».

El mismo trabajo se replica y continúa luego de varios años. Vecinos y vecinas de Mariló se organizan y tienen hasta su biblioteca para ayudar en la escolaridad, a la cual pueden acceder alrededor de las 100 personas que realizan el FINES en la institución, que en estos momentos se desarrolla a través de la virtualidad. En materia deportiva, están próximos a firmar un convenio con el Club Quilmes. 

“Acá con la pandemia paró el fútbol, pero nosotros nunca paramos», resume Diego.

LA LEY PARA PROTEGER CLUBES DE BARRIO ESPERA LA APROBACIÓN DEL SENADO

En diálogo con Moreno Primero, la Directora General de Fortalecimiento de Entidades Intermedias de Moreno, Natacha Aguilera, nos cuenta de qué se trata la ley y cómo beneficiaría a los clubes, sociedades de fomento, jardines comunitarios, entre otras asociaciones.

Foto: Directora Gral de Fortalecimiento de Entidades Intermedias Natacha Aguilera junto al diputado provincial Facundo Tignanelli y Emanuel Fernández, Secretario de Educación, Cultura y Deporte.

Moreno Primero: ¿Por qué es importante esta ley? ¿Qué puntos cuestiona?

Natacha Aguilera: Lo que viene a discutir la ley es que mucho antes de la pandemia todos los trámites burocráticos ya no funcionaban y con la llegada de la pandemia claramente nuestro sistema de organización administrativa del estado nos ha demostrado que tenemos que poder presentar otras alternativas (opinión personal) .

Uno de los puntos más importantes es declarar de interés público a todas aquellas asociaciones que son de primer grado. Entre ellas, los jardines comunitarios, centros de jubilados, sociedades de fomento, clubes de barrio.

MP: ¿Cómo se implementaría la condonación de las deudas que tienen las asociaciones?

NA: Se les perdonaría las deudas anteriores al 2015. Deberían rendir balances desde el año 2015 hasta la fecha. Cabe aclarar que cuando son cinco años de balance la institución no se está normalizando sino regularizando. (Se conformarían de manera gratuita) 

MP: ¿La ley también incluye paridad de género?

NA: Sí, va a ser obligatorio que se cumpla dentro de las comisiones directivas una lista de representación con el cupo de paridad de genero (siendo obligatorio para todas las organizaciones de primer grado).

Hay una desigualdad muy grande en las tareas que realizamos en las instituciones y lugares de responsabilidad, en el día a día trabajan todos en conjunto y después se nota quiénes son los que tienen una responsabilidad y quienes son aquellas que hacen las tareas.  

Nosotras entendemos lo difícil que es hacernos espacio las mujeres para ocupar lugares de responsabilidad real.  

La ley salió en 2015 y que hoy ya lo estemos discutiendo dentro de las instituciones civiles, que son organismos autónomos, es un avance gigante y es otra apertura en Moreno acompañado de que el año pasado el pueblo decidió que quería una intendenta mujer.

Venimos construyendo un camino donde se va demostrando aquellos lugares que nosotras nos vamos proponiendo ocupar y que realmente estamos pudiendo lograr los objetivos deseados para la comunidad. 

No es casualidad que haya sido el año pasado y hoy se discuta en un proyecto de ley. También sucede en otros distritos donde hoy hay compañeras mujeres que antes quizás era impensable. Y para las asociaciones esto es importante, estamos abriendo un espacio donde muchas compañeras van a tener (con el cupo de disidentes) voz y voto.