Alejandro y Olaf son dos amigos que emprendieron la «Herrería Falsa Escuadra» luego de que Ale sea despedido de su empleo anterior por quiebra. Con la indemnización se capacitó, compró maquinas y junto a su amigo herrero emprendieron este negocio autogestivo que no para de crecer.
Ale es oriundo de Barrio Salas y Olaf de La reja. Tienen 26 y 27 años, se conocen desde hace tiempo, y cuando a Ale lo despidieron de su empleo donde trabajaba de mozo, Olaf lo invitó a trabajar en el taller de herrería en Moreno para capacitarse y poder emprender juntos lo que más tarde sería «Herrería Falsa Escuadra», que actualmente se encuentra ubicada a unas cuadras de la plaza Buján. Todo comenzó en diciembre del 2020, un año para nada sencillo.
Tanto Olaf como Alejandro opinan que, la realidad, del trabajo autogestivo, es que «emprender algo juntos, poder elegir los diseños, poder darle nuestra propia impronta a las redes sociales está bueno» y agregaron que, «la idea de ambos es, a futuro, armar una cooperativa de trabajo más integral. La idea es no repetir el ejemplo que por lo menos he tenido yo, que he recibido malos tratos laborales«, explicó Olaf.
Sin embargo, no todo es carnaval en la autogestión. También destacaron que trabajar solos puede ser un poco complicado. «A veces terminás laburando por la misma plata que laburabas bajo patrón y tenés un montón de responsabilidades«, sostuvo Olaf y agregó que, por ejemplo, trabajando bajo patrón si se corta la luz no es problema del empleado, en cambio acá «estamos nosotros dos solos, cuando estamos sin un peso y tenemos que vender un mueble muy barato y terminamos cobrando 1500 pesos el día ahí si extrañás un poco el trabajo bajo dependencia«, expresó uno de los jóvenes.
Si bien a veces puede ser un poco cansador hacerse cargo de todo, los chicos sostuvieron a que, en el sentido del cuidado y resguardo, salía ganando la autogestión. Además agregaron que en el trabajo anterior ni siquiera tenían botiquín de trabajo. «En caso de que pasara algo no había ninguna protección laboral«, manifestaron y destacaron que, en cambio, en la Herrería Falsa Escuadra se cuidan uno al otro y cuentan con antiparras, protectores auditivos y máscaras de soldar, entre otras protecciones.
Con respecto a las actividades, los jóvenes se reparten las tareas para que fluya de la mejor manera el negocio. Olaf se encarga de la herrería, y Ale se ocupa del manejo de las redes sociales. Tanto Ale como Olaf, coinciden en que al principio terminaban perdiendo plata por no incluir todos los materiales en el presupuesto.
Por último, aconsejaron a quienes estén proyectando emprender algún negocio autogestivo que hagan algún curso sobre marketing y manejos de redes, «es muy importante en esta coyuntura donde la pandemia hace que todo sea virtual, es un recurso esencial«, expresó Ale y Olaf estuvo de acuerdo en mencionar que «es importante realizar una capacitación de gestión, sobre emprendimientos», destacando la importancia de hacer un estudio de mercado.






