Saludamos a todos y todas las maestras de Moreno en su día

El 11 de septiembre se celebra en Argentina el “Día del Maestro” en conmemoración al aniversario de la muerte del considerado “padre del aula”, Domingo Faustino Sarmiento.

Faustino Sarmiento fue presidente de la República en Argentina entre 1868 y 1874. Una de sus principales tareas como mandatario fue impulsar la creación de una ley educativa argentina, que años más tarde se materializaba en la Ley N.° 1420 de educación universal, obligatoria, gratuita y laica.

Esta fecha tiene como finalidad rendir homenaje a uno de los próceres argentinos, pero también con la intención de reconocer el trabajo de los docentes que hacen día a día en las aulas de clase. En especial en este contexto, en el que han tenido que multiplicar sus esfuerzos, y con vocación y compromiso día a día se dan nuevas estrategias para mantener el proceso educativo de sus estudiantes a pesar de la pandemia. 

Ser docente no es sólo transmitir un conocimiento relacionado a la alfabetización, derecho humano fundamental y a la vez el primer paso para el aprendizaje a lo largo de la vida, sino también es prestar un hombro para que las y los estudiantes expresen sus sentimientos, ya sea llanto, bronca o felicidad, es ser, en gran parte, su contención. 

Se trata de estar ahí parado/a frente a 30 o 40 estudiantes tratando de que presten atención, pero también haciendo malabares para hagan la tarea por whatsapp, o insistiendo para que se conecten a la reunión por meet o zoom. Es recorrer los barrios para entregarle a aquellas familiares que no tienen dinero para las fotocopias, un módulo para que las y los estudiantes no se atrasen. 

El trabajo de las y los maestros siempre resultó dificultoso por la desigualdad social y económica que sufren las y los estudiantes, pero en pandemia, aún más. Significó perder el contacto, la presencialidad y hacer magia, renovarse, formarse otra vez sobre nuevas bases, para adaptarse a la situación que nos atraviesa. Familias que han perdido el trabajo por la pandemia, familiares que mueren y al mismo tiempo, la presencia de las y los docentes en los colegios entregando mercaderías, despejando dudas, reinventándose a cada minuto. 

Paulo Freire, pedagogo y filósofo brasileño, ha mencionado que: “La educación es un acto de amor, por lo tanto, es un acto de valor” y cómo no recordar a dos seres que murieron cuando realizaban un acto de amor, cuando Sandra y Rubén, realizaban el desayuno para todos los pibes y pibas de la escuela número 49 de Moreno.  

Las docentes como Sandra Calamano ni nadie en este mundo, merecen morir en su lugar de trabajo. En este día y cada día, recordaremos a dos seres que lo entregaban todo por las y los estudiantes, desde enseñar hasta preparar el desayuno.  

El mensaje del Gobierno antes de las PASO: “Vayan a votar tranquilos porque no es actividad de riesgo”

El ministro del Interior Eduardo “Wado” De Pedro, brindó un mensaje junto a la secretaria de Asuntos Políticos, Patricia García Blanco, y la directora Nacional seguridad más importante para esta elección», afirmó y  destacó que con la postergación de los comicios «se ganaron cinco semanas de vacunación».

“Quiero recordar que, gracias al consenso alcanzado con los bloques de la oposición, pudimos ganar cinco semanas de vacunación donde se aplicaron más de 12 millones de dosis”, remarcó el titular de la cartera política. En ese sentido, consideró que “este logro representa la mayor medida de seguridad sanitaria y es fruto de la madurez y el consenso de todas las fuerzas políticas”.

Durante su discurso, De Pedro aseguró que el país se encuentra “a horas de una elección en un contexto muy particular” dado que se trata de “un proceso en el medio de una pandemia, compatibilizando el derecho a votar con el cuidado de la salud”.

De acuerdo con la legislación vigente, las PASO se celebran el segundo domingo de agosto y las elecciones generales el cuarto domingo de octubre. Sin embargo, este año y por única vez, el Congreso Nacional modificó el calendario electoral debido a la emergencia sanitaria producto del coronavirus.

Según los datos actualizados del Monitor Público de Vacunación, un total de 51.970.024 de dosis de vacunas contra el coronavirus fueron distribuidas en todo el país, de las cuales se aplicaron 46.402.282.

En el marco del plan estratégico de vacunación implementado por el Gobierno nacional, fueron vacunados 28.632.492 personas con una dosis y 17.769.790 con dos dosis, ya tienen el esquema de vacunación previsto completo.

Museo Mariani: El diamante tanguero de Moreno

Ubicado en La Rabida al 100, el museo abre sus puertas de manera gratuita para ofrecer un recorrido por el taller-museo de la familia Mariani, invitando a conocer la historia que le asignó a la localidad de La Reja el título de “La ciudad del bandoneón”.

Fotografías de grandes íconos musicales como Francisco Canaro, Enrique DIscépolo, Anibal Troilo, José Rasano y las 402 partituras originales donadas por el compositor y autor de tangos, Feliciano Brunelli, son solo algunas de las joyas que atesora el museo. Además, cada una de las visitas cuenta con el relato en primera persona de quien fue la impulsora de este espacio histórico, María Elisa Coronel de Mariani.

“El museo comenzó siendo un pasillo de muestra en realidad, más que nada porque la gente que se acercaba a comprar, muchas veces tenía que esperar un tiempo prolongado para que esté listo el instrumento. Entonces, a Coco se le ocurrió armar como un mini recorrido por la historia de la familia, para quienes esperaban se entretengan y conocieran un poco sobre su historia, los músicos con los que habían trabajado”, nos comparte Sabrina, hija de Elisa Coronel e hija del corazón del último lutier del taller de bandoneones, Luis Alfredo “Coco” Mariani.

La historia de Coco Mariani y su amor por la creación de acordeones y bandoneones es, en parte, heredera de su padre, Don Diulio Mariani, quien inicia el contacto con los instrumentos, gracias a su padre, que solo los comercializaba. Diulio se dedicó exclusivamente al ajuste y reparación de instrumentos. Ser luthier era cosa de familia. En 1956, a los 15 años, Coco comienza a trabajar a la par de su padre en el único taller que tenían, ubicado en Capital Federal. Desde su ingreso al taller, el hijo de Diulio, además de encargarse de la reparación, fue clasificando y ordenando recortes de diarios, fotografías y partes de instrumentos, que luego conformarían las piezas de lujo del museo. 

“Se podría decir que todo empezó por casualidad. Yo tenía 20 años cuando con Coco nos adoptamos como familia, en ese momento no había prestado atención suficiente como para darme cuenta que estaba viviendo rodeada de historias importantísimas del tango. Coco tenía una colección de cosas enorme pero nunca había pensado en la idea de un museo hasta que se lo mencionó mi mamá. Y en el 2000 el taller también arranca a ser museo”, agregó la hija de Luis Mariani.

Varios años después desde el inicio de Luis en el oficio, el taller familiar se muda a La Reja, para comenzar a dar vida en octubre de 1972 a la fábrica de bandoneones y acordeones. En un gran galpón de chapa atrás de la casa, Luis dio un paso más allá de su padre. Si bien continuaron con la reparación de instrumentos, decidió apostar a la producción propia, crear los instrumentos desde cero. El primer bandoneón construido lo prueba Aníbal Troilo, quien no dudó un segundo en alentar a Coco para continuar con la fabricación propia después de haber probado el regalo y primer creación de Luis.

Y así fue, en los años 80 dejan el galpón y compran el terreno vecino de la casa para poner plenamente en marcha la fábrica Mariani, que hoy es el museo. Con más de 400 instrumentos creados y distribuidos alrededor del mundo, Coco Mariani dedicó hasta sus últimos días a lo que movía la sangre en sus venas, “Coco era muy detallista, sus trabajos eran impecables. Le ponía tanta dedicación, tanto amor a todo lo que hacía, a cada parte de sus instrumentos, que eso se veía en el producto final. No por nada iba a ser tan reconocido por tantos buenos artistas. Él siempre fue así, cuando ya no pudo seguir yendo hasta el taller, se trasladó lo necesario para seguir trabajando pero desde su casa”, comentó Sabrina.

La creación de los instrumentos nace por varios estímulos, uno de ellos fue porque en el país no entraban importaciones, lo que llevaba a los músicos locales a buscar dentro del país la mejor opción, y todos coincidían en los trabajos hechos por Coco. Tal fue la repercusión de sus obras que con tanto ímpetu creaba, que logró capturar la atención de amantes del tango alrededor del mundo, siendo Francia y China dos de los países que más instrumentos Mariani compraron.

A días del quinto aniversario de la partida física de Coco Mariani, su hija remarcó el objetivo del lugar que abraza a las historias del tango y el trabajo minucioso de su padre, “Siempre se buscó aportar a la cultura y a la educación. Concientizar que en La Reja tenemos un diamante en bruto con mucho para dar, sin  ningún interés económico, solo queremos que todos puedan acercarse y ver que tenemos un pedazo de historia importantísimo acá. Incluso creo que hasta mi papá se fue sin saber el aporte cultural que la familia Mariani le había hecho a Moreno”.

El museo se sostiene a pulmón de la familia Mariani y no deja de invitar, principalmente a los vecinos y vecinas de Moreno y alrededores, para lograr el cometido de los Mariani, saber que este tesoro histórico nos pertenece y tiene sus puertas abiertas para compartir todo su potencial.

Para visitar el  museo pueden comunicarse con la administración al 11-3826-5210 y coordinar una visita.