El programa municipal que acerca asesoramiento, acompañamiento y distintos servicios a las vecinas y vecinos de Moreno llega al Barrio El Reencuentro, de la localidad de Trujui, en el Polideportivo Carlos Bum “La Tosquera” (René Favaloro y 20 de Junio) de 10 a 13 horas.
Durante las jornadas habrá stands de las distintas áreas municipales que abordan e informan sobre temas relacionados a:
Secretaría de Energía: Inscripciones programa hogar y tarifa social de Luz y Gas (Factura de Servicio y DNI)
Oftalmología: revisión gratuita y anteojos a precios populares.
Secretaría de Desarrollo Comunitario:
Dirección General de Políticas Inclusivas: CUD y pases.
Dirección General para la integración social de adultos mayores.
Dirección General de Sepelios.
Secretaría de Salud y Ambiente: Descacharreo Zonal, Vacunación Covid-19 y calendario completo. Testeo HIV y Sífilis, Se firman planillas de AUH.
Zoonosis: Vacunación antirrábica gatos y perros.
Dirección General de Turismo: Informes.
Subsecretaría de Deportes:
Secretaría de Justicia y Derechos Humanos: Programa Identidad, Apoyo al Migrante/ RADEX, Eximición de pagos, turnos registro civil.
Mediaciones Comunitarias: Asesoramiento en cuotas alimentarias y mediaciones.
Secretaría de Mujeres, Géneros y Diversidades.
Secretaría de Economía/ Subsecretaría de ingresos tributarios: Asesoramientos por tasas de servicios generales.
Secretaría de Tránsito y Transporte: Dirección General de Licencias de Conducir.
Atención a la comunidad: Asesoramiento e informes.
“Lo que llega para educación se queda en educación” es una de las célebres frases de la intendenta de Moreno Mariel Fernández, al referirse al Fondo de Financiamiento Educativo. Desde allí, se invierte en una demanda histórica del pueblo de Moreno: más aulas, mejores escuelas. Desde Moreno Primero dialogamos con Cynthia Muñoz, subsecretaria de Educación, que detalló algunas de las obras terminadas, las que están en proceso, y las que comienzan a realizarse.
«Si el Fondo Educativo se invierte 100% en educación, es “por una decisión política de nuestra intendenta Mariel Fernández” y esto “forma parte de la regularización de las cuentas de nuestro municipio”, que se ve en obras concretas», afirmó a este medio la subsecretaria de Educación.
Desde el Fondo de Financiamiento Educativo no sólo se mejoran jardines, y escuelas de educación primaria y secundaria con diferentes refacciones, instalaciones de gas y aires acondicionados, entregas de mobiliario y construcciones de rampas y veredas. El avance en materia de infraestructura escolar es realmente significativo en el Municipio de Moreno por la cantidad de obras de ampliación de escuelas que se realizaron y se continúan realizando en todo el distrito, con el fin de que todos los niños, niñas y jóvenes morenenses tengan garantizado el derecho a la educación pública.
“Queremos que nuestra comunidad pueda aprender y enseñar en mejores escuelas, por eso el Fondo de Financiamiento Educativo se invierte dónde debe ser”.
Subsecretaría de Educación
Ejemplo de ello es la recientemente inaugurada Escuela de Educación Secundaria Nº 32 de Villanueva, que ya no comparte edificio con la Escuela de Educación Primaria Nº 8, por lo que estudiantes, trabajadores y trabajadoras de la escuela, tienen un lugar propicio para el desarrollo integral dentro del ámbito educativo. Una escuela que cuenta con seis nuevas y amplias aulas, biblioteca, laboratorio y salón de usos múltiples. Otro ejemplo de los más importantes es la refacción integral de la Casona histórica del Instituto Rojas, que además implicó el arreglo de baños, electricidad y conexión de aires acondicionados en todas las aulas.
La ampliación de aulas también es una constante. Obras como las dos aulas de la EES Nº 74 ya están finalizadas. En proceso de finalización se encuentran las 4 aulas nuevas, baños y dependencias de la EEP Nº 27 de Trujui, las 4 aulas del Jardín Nº 959, la EEP Nº 81 de La Perla, la EES Nº 69 con EEP Nº 73 de Cuartel V, y la EES Nº 79.
Además, se comenzó con la obra de ampliación de la EES Nº 77 de Moreno Norte, donde se están construyendo 6 aulas. En Moreno Sur, se realiza la obra de la EEP Nº 82 del Plan Federal Casasco, que implica la construcción de 6 nuevas aulas, con baños, dependencias y un cerco perimetral y se encuentra en el último tramo de la obra.
La obra de la EEP Nº 82 del Plan Federal Casasco, implica la construcción de 6 nuevas aulas, con baños, dependencias y un cerco perimetral, que pronto finaliza.
De esta forma, el gobierno municipal que conduce la intendenta Mariel Fernández sigue trabajando en obras de mejora, cuidado y construcción de las instituciones educativas morenenses, para asegurar el acceso a la educación de calidad para todos y todas, también a través de otros instrumentos por fuera del Fondo de Financiamiento Educativo.
El Municipio de Moreno lleva adelante con fondos del Programa Especial de Emergencia Educativa (PEED) dependientes de la Dirección de Cultura y Educación de la Provincia de Buenos Aires, la finalización del edificio de la escuela Nº 57, una obra abandonada durante la gestión provincial de María Eugenia Vidal.
Con fondos del mismo programa y tras 7 años de abandono, continúan también los trabajos en la primera escuela que tendrá el barrio Altos de La Reja, gracias a la coordinación y compromiso del gobierno municipal y provincial. Se trata de la EEP Nº 83, cuyos trabajos contempla movimientos de suelo; finalización de paredes; colocación de techos, puertas y ventanas; e instalación sanitaria.
A un año de su inauguración, el Trujui Rugby Club festejó con todos sus miembros en una jornada que convocó música, choriceada y entrenamiento. Actualmente, el espacio de recreación y formación deportiva cuenta con 45 socios, del cual se formo recientemente el plantel femenino integrado por 12 chicas. Gracias al aporte de la comunidad barrial como el de ex jugadores de rugby, el club pudo contar con recursos necesarios para jugar, que van desde pelotas hasta camisetas.
La importancia de generar espacios sanos que sean de formación, encuentro y compañerismo con el otro es lo que se pensó desde sus inicios en el Trujui Rugby Club. El entrenador e impulsor de la institución, Enrique Elías, cuenta: «El club nació de una necesidad que teníamos con este deporte, de priorizar la amistad, la humildad, entender que el juego como lo entrenamos , como lo vivimos, tiene esa relación. Lo que hacemos en una cancha, en una practica, también lo hacemos en la vida. La creación de nuevos lazos, el entender al otro, y comprender que para un juego es necesaria la otra persona y esa persona se tiene que preservar, es algo de lo que venimos enseñando en el club hace un año».
En palabras de Enrique, el método de difusión del club fue el boca a boca que realizaron los propios jóvenes. «En primera instancia habíamos hecho un flyer por Facebook, y con el pasar de los meses hicimos unas fotocopias de eso y la pegamos en algunos lugares de la localidad, pero el boca a boca de los primeros chicos que comenzaron acá, y traían a sus amigos del colegio o por fuera de el, fue el detonante para que se hiciera conocido por la comunidad». A lo que agrega que «fue una especie de compartir entre un circulo de amistades, de una manera se fue dando que un amigo trajo al otro. Tal es el caso que hoy tenemos a un abuelo, a su hijo y a un nieto jugando en el equipo. Porque tampoco planteamos una restricción por la edad, todos y todas juegan.
El Trujui Rugby Club se diferencia de otros clubs se rugby al tomarse como un club solidario, ya que los socios no pagan cuota alguna, el único requisito que se les pide es mantener el respeto con el otro. Lo que resalta Enrique es que hay un respeto muy grande entre los jugadores y las jugadoras, teniendo en cuenta que muchas veces hacen un calentamiento mixto antes de entrenar.
Macarena Alberichi, docente y jugadora del club, cuenta que la importancia que tiene el Trujui Rugby es el trato familiar, el espacio de contención que se genera, lo cual es importante tanto para cualquier persona como para seguir propagando eso en el barrio. «Comencé hace aproximadamente un mes y medio jugando rugby en el club, anteriormente no había tenido la oportunidad de practicarlo. Si me desempeñaba en otros deportes y por eso conozco a varios chicos del Trujui pero para poder jugar tuve que esperar 10 años», comenta Macarena.
A su vez, agrega que «una de las complejidades con la que se encuentra el plantel femenino, ya sea en el Trujui como en otras, es que cada una de las pibas tienen responsabilidades, ya sea estudiar, trabajar, mantener una familia, y demás, y se complica venir a entrenar siempre. Lo bueno es que el compañerismo siempre está, siempre estamos en contacto, tratamos de ir acompañándonos en el proceso».
«Lo que más destaco del club es que los profes nos preguntan todo el tiempo cómo estamos, y dan espacio a la escucha. Es importante que se le de entidad a cómo nos sentimos, cómo esta nuestro cuerpo, el tomar conciencia hasta donde podemos y hasta donde no. Luego de los entrenamientos, formamos una ronda donde expresamos qué es lo que sentimos, que es lo que consideramos que esta bueno cambiar, ya sea en torno a los profes o con nosotros mismos», cuenta la jugadora.
Por otro lado, Javier Blanco, jugador del club, afirmó: «En un principio, la mayoría no tenia ningún tipo de experiencia en el deporte, no sabíamos ni como se jugaba. Con el paso del tiempo fuimos aprendiendo nuevas cosas, implementando movimientos, y ahora, que ya tenemos mas en claro las reglas del juego, las técnicas, sabemos nuestras posiciones».
El jugador fue uno de los miembros fundadores del Trujui Rugby, por lo que al club ya lo considera su familia: «siempre estamos conociéndonos, entrenando juntos, y tenemos mucho compromiso entre nosotros para ir a los entrenamientos. Tratamos de que nadie falte y en situaciones complejas, buscar soluciones juntos».
En esta misma linea, Jeremías, uno de los jugadores más recientes del club comentó que «lo que me llamo la atención es que era un club gratis, porque hoy en día un clubes de rugby que estén abiertos a la comunidad no hay, es algo casi inexistente. Todos implican un gasto enorme». Y añadió: «Formar parte del club del Trujui es una alegría enorme, es una familia. El deporte comenzó a tener una mala imagen publica por varias situaciones que ocurrieron de conocimiento publico, pero es un deporte que incluye a una variedad de personas sin importar el cuerpo que tengas, es inclusivo y se debe ser así».
En cuanto al termino de rugby social y comunitario, el club de Trujui es pionero en proponer este tipo de iniciativa sin cobrar una cuota. El entrenador del equipo afirma que «el club es totalmente autónomo, no recibimos ayuda alguna ni estatal ni privada ni nada, depende de los que somos adultos, de nuestro propio sueldo». En este sentido, agrega: «Todos los sábados uno de los gastos fijos que tenemos tiene que ver con el tema de la compra de turrón, mandarina, naranja y banana, para mas o menos tener una pequeña dieta equilibrada cuando se va a hacer un ejercicio físico. Muchos chicos llegan sin desayunar y ese también es un factor de riesgo que tenemos que tener en cuenta. Entonces la nutrición de un chico que hace un deporte de contacto y que exige un poco mas, la tenemos que resguardar y sale de nuestro propio bolsillo. Eso lo hacemos mientras podamos, hace un año nos manejamos así».
Sin embargo, tanto el director del club como sus miembros tienen en cuenta las distintas contribuciones que se fueron haciendo para el espacio deportivo. Gracias a una donación del club Los Molinos pudieron contar con pelotas de rugby para la practica, ya que solo tenían 2 y una de ellas se encontraba desinflada. Como también la ayuda de una familia para tener los conos necesarios, ex jugadores de rugby, profesionales de la salud, y vecinos de la zona colaboraron desde sus lugares con recursos de utileria del deporte, calzado y remeras para los encuentros y la atención medica necesaria de los chicos y chicas.