Mujeres que emprenden en Moreno: La participación en conjunto y el rol activo del municipio

Elaborando prepizzas, participando de las ferias y articulando con el  Instituto Municipal de Desarrollo Económico Local (IMDEL), fue como Angelica Gómez, ama de casa y emprendedora en Elaboraciones Mella, comenzó a hacerle frente a la pandemia.

Desde su casa, en Mi Barrio, Moreno, Angélica se encontró con la necesidad de buscar alguna alternativa para poder solventar los gastos diarios de su casa. Poco tiempo antes de que inicie la pandemia, Elaboraciones Meya fue el puntapié inicial para el desarrollo de la familia emprendedora.

“Comencé a preparar prepizzas para vender, todo arrancó como un micro emprendimiento familiar con mis hijas. Yo seguí hasta el día de hoy. Gracias al IMDEL y a la participación en la economía popular, yo me fui asesorando, lo que hizo que el emprendimiento no solo vaya creciendo sino también mejorando con la calidad de los productos”, expresó Angélica.

Con la pandemia jugando a favor de “Elaboraciones Meya”, la emprendedora vio la oportunidad de acercarse a la economía popular e invertir sus primeras ganancias para hacer crecer su trabajo,  “Empecé a ir a las ferias de los barrios una vez por semana, con las carpitas del IMDEL. Nos sumamos a lo que es el mercado popular. Hoy por hoy sigo yendo, voy a la plaza San Martín los miércoles. Los días jueves y viernes voy a los barrios cercanos que fueron mis inicios, sábado y domingo voy a la plaza Buján. Nunca dejo de trabajar en las ferias”.

Si bien el contexto de pandemia impulsó el desarrollo del microemprendimiento impulsado por la familia Gómez, no hicieron oídos sordos a la necesidades de quienes los rodeaban, “Cuando se abrieron muchos comedores y faltaba la comida, nos unimos un grupo de mujeres en la mutual del barrio, nos organizamos, creamos Tendiendo Puentes y empezamos a hacer tortas fritas, rosquitas, lo que podíamos para colaborar. Y Miriam Robles  nos ayudaba a conectar con la gente que necesitaba”.

Este movimiento solidario que reunió a mujeres emprendedoras contó, desde su inicio, con donaciones hechas por el IMDEL, desde de harinas para la producción de los alimentos hasta un horno; un microondas; una balanza y la prestación de un espacio apto para que lleven sus tareas a cabo.

“Las cosas que recibimos son cosas que solo por nuestra cuenta nos hubiese costado muchísimo poder comprarlas, por eso es muy importante contar con ayuda desde el municipio. Ahora, con Tendiendo Puentes estamos trabajando en Los Robles, donde también nos dieron un espacio en la proveeduría para llevar nuestras cosas y vender. Nos vamos turnando entre nosotras, cada emprendedora se encarga de llevar lo que hace, y así nos sostenemos en conjunto”.

El papel fundamental de las decisiones políticas que acompañan y respaldan a los microemprendimientos es clave, por eso desde el IMDEL se trabaja en articulación constante con emprendedores y emprendedoras, brindando cursos, capacitaciones y asesorías, tal como nos compartió la entrevistada, “En el IMDEL nos asesoran, nos enseñan a manejarnos con los costos, los alimentos, todas las dudas se las podemos plantear y nos ayudan a resolverlas. Antes del último cambio de gobierno, eso no pasaba, acá no nos daban mucho lugar a los emprendedores, no había muchas opciones para incluirnos en las ferias, pero por suerte todo cambió y ahora tenemos un espacio con el que podemos contar”. “Yo empiezo a hacer esto estando completamente en rojo, y con el Potenciar Trabajo pude comprar mis primeras harinas, a invertir en materia prima. Desde que empecé a hacerlo en mi casa no volvió a faltar un plato de comida sobre la mesa, para mi esto es una bendición. Con los días de lluvia, esos días en los que no se puede salir a trabajar, ya no todo es tan terrible como antes. Estoy muy agradecida con el trabajo que se hace en la municipalidad, por cómo nos acompañan desde el IMDEL, viendo nuestras necesidades, escuchándonos y colaborando para que podamos seguir con nuestros pequeños proyectos que son hoy nuestra única fuente de trabajo”, cerró diciendo Angélica, remarcando nuevamente la función esencial de acompañamiento de las decisiones políticas.

Analía Acerbo: La artista plástica que eligió Moreno para inaugurar su muestra en la provincia

Del 1 al 25 de octubre se encontrará en exposición libre y gratuita en el Museo Municipal de Bellas Artes Manuel Belgrano la muestra pictórica “Pobreza Cero” de la artista plástica visual, Analía Acerbo con quien tuvimos el agrado de conversar desde Moreno Primero. 

Desde Villa General Belgrano, un pequeño pueblo cordobés muy lejos de Moreno pero también muy lejos ideológicamente a la artista. Nació en Buenos Aires pero se fue hace 13 años. Analía Acerbo siente una emoción especial al volver a la provincia a mostrar su obra. “Es como volver a mis pagos, pero con un montón de historia transitada”, dice con alegría para Moreno Primero.

Plasmado en el lenguaje tradicional de la pintura, pero con una propuesta contrahegemónica, Analía busca siempre reinventarse: “Tengo un desafío personal de siempre ir en busca de cosas nuevas, de renovar y no quedarme en ningún lugar común. Intento siempre estar en un lugar de novedad”. 

Comenzó a pintar Pobreza Cero en el 2018 movida por sus emociones, pero sobre todo sus convicciones: el sentimiento de impotencia al ver la situación social y económica en la que se encontraba el país en pleno gobierno neoliberal de la alianza Cambiemos fue el motor para comenzar esta obra. “Sentía impotencia de no poder hacer nada desde mi lugar, y como artista vi que podía aportar desde lo que sé hacer”.

 

Así, Analía cuenta que comenzó a pintar cuadros a partir de situaciones y realidades que veía y sentía injustas. Comenzó con un desalojo muy violento en Córdoba, y a partir de ahí comenzó referenciarse a partir de fotografías, y materializar en óleo estos acontecimientos de manera simbólica o abstracta. 

Sus cuadros son un reflejo personal de aquellos sucesos que la motivaron a pintarlos pero, asegura la pintora, no son un relato literal. Con un profundo compromiso social busca conmover desde los colores y las formas, comunicar a través del arte y la cultura. “El arte tiene Memoria, porque perdura” es uno de sus lemas.

“No puedo separar el arte de lo ideológico. No puedo separar lo ideológico de nada, del arte menos porque me atraviesa.” Asegura convencida aquella artista a la que -más de una vez- le han dicho que el arte no es político. “No oculto mi ideología, y esto siempre trae afinidades y no afinidades”, acepta. 

En el 2019 comenzó a exponer sus obras en diferentes lugares de la provincia de Córdoba, pero cuando iba a comenzar a recorrer el país con sus lienzos, llegó la pandemia y lo que todos ya conocemos. “Es muy importante para mí empezar a mostrarla en Moreno porque dos de los episodios que me conmovieron tienen que ver con Moreno”. Cuenta, refiriéndose a la tragedia del caso de Sandra y Rubén, “me parecía que no podía pasar más eso, fue una negligencia y completamente evitable” y sobre las ollas populares. “Leí que había maestras que habían sido perseguidas por hacer las ollas”, recuerda. 

Cuando vio la oportunidad de poder mostrar sus obras en otros puntos del país, no dudó en contactarse de inmediato con el Museo Municipal de Moreno. “Sentía que tenía que llegar a Buenos Aires y empezar por Moreno. No quería que fuera en otro lugar antes, sentí que había un compromiso”. Recuerda, también, que vio un spot de Mariel Fernández y ahí supo que era el momento. 
“Me gustaría invitar a los y las morenenses a que vengan, que conozcan la obra y me den una devolución de lo que les parece. Que puedan tomarse un momento de su vida cotidiana para ver pintura y dibujo. Mi deseo siempre es que las personas que ven se conmuevan.” Anhela Analía, quien resalta que siempre deja un cuaderno para quienes quieran escribirle algún comentario. “Me parece muy bien si esta obra trae debate” finaliza.

Es beneficiaria del Programa Potenciar Trabajo y creó una Biblioteca Digital Inclusiva

El último censo del INDEC indicó que hay 40.000 personas no videntes en Moreno. Cecilia trabaja en el transporte público cantando y estudia en la Universidad de Moreno y creó una biblioteca digital inclusiva en la Sociedad de Fomento Cortejarena.

Cecilia Fernández de la Puente vive en el barrio La Victoria. Tiene 32 años, hace 15 que busca trabajo en blanco, y no tiene pensión. Trabaja cantando en el tren sarmiento y estudia Trabajo Social en la Universidad Nacional de Moreno. Ahora, también es beneficiaria del Programa Potenciar Trabajo y creó una Biblioteca Digital Inclusiva.

Desde Moreno Primero conversamos con Cecilia quien recordó una de sus experiencias en una entrevista de trabajo donde “me han llegado a cuestionar por qué asistí a una entrevista de trabajo si yo no veía”, a lo que respondió que “iba por mis capacidades y no por mi discapacidad” pero le dijeron que “igualmente no me iban a tomar porque yo no veía”.

A pesar de las adversidades de un sistema excluyente, la vecina del barrio La Victoria sabe que quiere trabajar, y así lo hace en la línea C del subte, en el tren Sarmiento y en Transportes La Perlita. “Yo amo cantar desde muy chiquita, no canto muy bien, pero me gusta”, asegura, y así se gana la vida en los diferentes transportes públicos.

En referencia a la biblioteca que impulsa, cuenta que “una compañera me invitó a formar parte de su proyecto, pero luego ella lo dejó, así que lo estoy haciendo yo”. Se trata de una biblioteca digital inclusiva. Si bien la Sociedad de Fomento Cortejarena tiene libros impresos, Cecilia creó una biblioteca digital que funciona, no sólo con audios, sino también que incorporó diferentes tipos de talleres, “desde orientación y movilidad, a capacitaciones a personas que se quedaron ciegas de grande, como así también a familiares y profesores.”

La Biblioteca Argentina Para Ciegos (BAC) se encuentra en Caballito y es lo más cerca que tienen los 40.000  morenenses no videntes, de acuerdo al último censo realizado por el INDEC que, además, tienen que pagar una cuota para asistir.

“Por eso es importante que tengan una biblioteca digital”, asegura Cecilia y aclara, “para que puedan acceder a la lectura, como así también a los diferentes talleres que se brindan, acá en Moreno, sin tener que recorrer esas distancias”.

 Además, considera que “la importancia está en que todos puedan acceder a diferentes tipos de libros, incluso va a beneficiar a los que trabajan todo el día con la computadora y quieren escuchar un audiolibro”, como así también tiene en cuenta la ocupación del espacio al ser libros digitales.