Gracias a los lectores de patentes que administra el Centro de Operaciones Municipales de Moreno
Gracias al trabajo conjunto del Municipio de Moreno, a través de la Secretaría de Seguridad con la Policía de la Provincia de Buenos Ares, se desbarató una banda delictiva que utilizaba inhibidores de alarmas para robar autos.
El pasado 7 de mayo, al llegar denuncias de hurtos con esta modalidad, se actuó rápidamente desde el Centro de Operaciones Municipales (COM) y personal de la Comisaría de Francisco Álvarez. Mediante los lectores de patentes incorporados en el marco del Plan Integral de Seguridad, se identificó uno de los vehículos con el que robaban y una vez cargado al servidor, se emitió una alerta y se logró la detención del presunto líder de la banda en Ruta 23 y Graham Bell.
Con la detención se logra desbaratar la banda y avanza la investigación, a cargo del Dr. Ventrichelli de la UFI N°1, para dar con el paradero del resto de los integrantes.
La Policía bonaerense, junto a la División Casos Especiales, detuvo a dos integrantes de una de las bandas de entraderas más buscadas de la localidad. Otros dos continúan prófugos.
El primero de los hechos investigados ocurrió el 12 de noviembre de 2021. En esa ocasión, cuatro sujetos armados y luego de realizar tareas de inteligencia previa en un domicilio del mencionado distrito para, luego de golpear y maniatar a la víctima, “apoderarse de dinero en efectivo y otros elementos de gran valor económico”, precisaron fuentes policiales consultadas por Primer Plano Online. Fue en Moreno centro.
En segundo delito similar fue el 29 de enero de este año, y también fue bajo la modalidad entradera. Tras escalar por un balcón y romper una de las ventanas, al menos cuatro atacantes intimidaron a las víctimas (una familia con hijos menores) con armas blancas y armas de fuego saquearon la vivienda y se llevaron todo lo que tenían a su alcance. Ocurrió en la localidad de Trujui.
Por la coincidencia en el modus operandi, la investigación partió de la base de que podría tratarse de la misma banda. El análisis de las filmaciones en inmediaciones de ambos hechos, el estudio de la telefonía celular de las víctimas, el cotejo de imágenes, el seguimiento en redes abiertas y testimonios de testigos de identidad reservada fueron elementos clave para obtener las pruebas de rigor.
Además, con la colaboración de la Secretaría de Seguridad del Municipio de Moreno los investigadores realizaron un seguimiento de los vehículos utilizados por los delincuentes y establecieron quiénes eran los integrantes del grupo criminal. Así, la Justicia de Garantías ordenó una serie de allanamientos para dar con los malvivientes tras el pedido realizado por la Fiscalía Nº 7 del Departamento Judicial Moreno-General Rodríguez.
Así, dos de los sospechosos de integrar la banda fueron detenidos, con la particularidad de que uno de ellos tenía pedido de captura activo por el delito de Robo agravado. En poder de ambos se secuestró telefonía celular, cricket, barreta, guantes, cintas de embalar -elementos utilizados para la irrupción en domicilios y reducción de las víctimas-, un auto con pedido de secuestro activo de reciente data, dos armas de fuego, una de las cuales poseía pedido de secuestro activo y otros elementos de interés para la pesquisa. Hay otros dos sujetos que están siendo buscados.
En Moreno, el fiscal general Lucas Oyhanarte tomó la decisión de crear una Ayudantía Especializada en entraderas, dentro de la Fiscalía Nº 7, que está a cargo de Jonatan Lay y cuenta con el trabajo del ayudante fiscal Maximiliano Gómez, del perito José Caraballo y de los auxiliares Diego Soss, Luis Marchese y Agustín Gioffre. Según estadísticas oficiales, la cantidad de ese tipo de delitos se redujo en el último año un 33 por ciento.
A los detenidos se los acusa de haberse apoderado de una cantidad de cocaína que había sido secuestrada en un operativo realizado tras el crimen de un narco. En el día de ayer, declaró uno de los nueve policías detenidos.
La investigación se inició en febrero pasado como desprendimiento de otro expediente por narcotráfico, en el marco del cual fue entonces detenido un ciudadano en Moreno. Siguiendo con la investigación de la causa, resultó que había al menos nueve policías implicados en esta causa, los cuales fueron apresador el pasado jueves y hoy uno de ellos aceptó declarar, mientras que los ocho restantes seguirán detenidos luego de negarse a hacerlo.
Los acusados y detenidos, a quienes se les atribuye haberse apoderado de una cantidad de cocaína que había sido secuestrada en un operativo realizado tras el crimen de un narco, pasaron ayer durante la jornada por sede judicial acompañados por sus defensores, todos ellos por separado.
Se trata del capitán Abel Ramón Acosta, la oficial principal Gabriela Noemí Ibarra, el sargento Leonardo Fabián Biotti, el oficial Juan Eduardo Vieira, el oficial Alexis Abel Romero, el subteniente Sebastián Eduardo Perín, el suboficial mayor Ángel Rufino Morales el oficial ayudante Claudio Sebastián Branchi y el subteniente Darío Roberto Torres.
Los voceros detallaron que pertenecían a la comisaría de Francisco Álvarez y al gabinete de Drogas Ilícitas de la Dirección Departamental de Investigaciones (DDI) de Moreno.
Todos los policías prestaron declaración ante el fiscal Rubén Vázquez como imputados en la causa de los delitos de robo agravado por su comisión en lugar poblado y en banda, por el uso de arma de fuego apta para el disparo y por su condición de fuerza policial en concurso real con falsedad ideológica de documento y/o instrumento público y tenencia de estupefacientes con fines de comercialización agravada por ser cometida por funcionario público.
Ahora los voceros judiciales contaron que se mantienen prófugas dos civiles con pedido de detención y captura, a quienes se vincula como responsables del homicidio un informante. La investigación sigue ahora con el análisis de los teléfonos celulares de cada uno de los detenidos y otras medidas tendientes a ubicar a los prófugos y el resto de los responsables del robo de la droga.
En el caso de la detenida Ibarra, los voceros dijeron que era jefa del Gabinete de Investigación antidrogas de la DDI y que su padre, el comisario jubilado de la policía bonaerense Alberto Daniel Ibarra, tuvo que renunciar como subsecretario de Seguridad del Municipio de General Rodríguez, debido al arresto de su hija.
Las detenciones de los efectivos se concretaron entre la noche del miércoles y la madrugada de jueves durante una serie de allanamientos realizados por personal de la Superintendencia de Investigaciones Federales de la Policía Federal (PFA), con apoyo de policías del Grupo de Apoyo Departamental (GAD) de Moreno, a pedido de la jueza Julián.
Los allanamientos fueron realizados en las sedes de la comisaría de Francisco Álvarez y de la Delegación Departamental de Moreno-General Rodríguez, donde se hallaban todos los policías imputados, a los que les informaron que quedaban detenidos por sospechas de estar todos involucrados en una causa de narcotráfico.