Mes de estrenos: ¿qué producciones llegan a Netflix en junio?

Otro fin de semana de mucho frío y hay que quedarse en casa. ¿Ya no sabes qué hacer? ¿Sentís que ya te miraste todo Netflix? No te preocupes, este mes llegan muchos estrenos muy esperados por el público. 

En los primeros días del sexto mes del año se estrenaron varias producciones: Tokyo Ghoul S, una película de acción japonesa; la segunda temporada del romance adolescente de A 3 metros sobre el cielo, con 8 capítulos; la película de Pretty Guardian Sailor Moon; un nuevo encuentro del humorista mexicano Alan Saldaña para descostillarse de risa para quienes les gusta el stand up, después de Mi vida de pobre (2017), llegó Encarcelado con un picante sentido del humor y autoburla. Para quienes prefieren el terror, llegó la película El orfanato. También El infiltrado del kkklan, una película basada en la vida real que abarca dramas sociales de la comunidad afroamericana. 

Ayer se estrenó: una nueva serie de fantasía llamada Sweet tooth; llega la segunda temporada de Feel good; un asombroso documental sobre la naturaleza y la fauna de nuestro planeta, Romper los límites: la ciencia de nuestro planeta; Sweet & Sour, una comedia romántica coreana y una película española del género del cine negro violento titulada XTREMO. 

Para quienes están esperando la segunda parte de Lupin, tenemos buenas noticias: el 11 de junio ya va a estar en la plataforma de Netflix. Como también Trese y Skater girl el mismo día. El 15 llega la quinta temporada de Working moms, y un clásico en el cine que nos ha emocionado hasta las lágrimas a todos los que la hemos visto: Mi primer beso. 

El 18 de junio llega una nueva temporada de Élite, pero para los fanáticos de la serie española que esperan con ansias la cuarta temporada, del 14 al 17 se emitirá Élite historias breves: cuatro historias diferentes para dar paso a la esperada nueva entrega, que se estrena al día siguiente.

Estas y muchas más son las nuevas historias que nos entretendrá y nos tendrá en vilo este mes entre los 42 estrenos a lo largo de todo el mes.

Granja Andar: «El entorno de la persona con discapacidad es excluyente»

Andar es una organización que tiene más de 30 años de trayectoria en el desarrollo del potencial de las personas con discapacidad. Martín Lucero, encargado de comunicación, nos cuenta cómo se formó la asociación, cuáles fueron las primeras actividades y cómo se manejan hoy en día con la pandemia.

La granja Andar está ubicada en La reja, Moreno, y fue conformada hace más de 30 años por un grupo de padres y una pareja de profesores de educación física que, a través de un abordaje integral de las personas con discapacidad, realizan actividades culturales, deportivas, artísticas y relacionadas a la salud para promover la inclusión en la comunidad, ya que notaron que las oportunidades con las que convivían personas con discapacidad eran distintas a las que vivían las personas sin ellas.

A través de estas actividades llevadas a cabo en las colonias de verano, tanto padres como las y los profesores notaron que  las problemáticas y las limitaciones que tenían las personas con discapacidad estaban dadas en cuanto al entorno. No eran propia de la persona, sino la falta de oportunidades y falta de acceso a todo lo anterior. La falta de acceso al trabajo y a las actividades terapéuticas impedían el desarrollo integral de la persona.

Por este motivo, Andar comienza a tomar como actividades cuestiones que tienen que ver con los emprendimientos productivos y con la actividad terapéutica a través de un modelo de centro de día, un espacio terapéutico que atiende personas con discapacidad con mayores limitaciones y que necesitan un abordaje integral para poder desarrollar su potencial. 

Martín Lucero, encargado de la comunicación de la Asociación Andar, explicó que se manejan con dos modelos de abordaje: uno tiene que ver con el centro de día y el otro con el espacio laboral. En el centro de día se desarrollan habilidades para que las personas con discapacidad puedan pasar a la segunda instancia. Una vez que llegan a la segunda instancia, lxs jóvenes que ya adquirieron diferentes habilidades forman parte de los negocios inclusivos y laborales como la panadería, el servicio de gastronomía, una huerta y actividades educativas.

Una de las virtudes que tiene la asociación civil es la elaboración de alimentos dentro del taller protegido de producción. Estos emprendimientos generan empleos para las personas con discapacidad, aunque debido a la pandemia por coronavirus, las y los jóvenes ya no pueden asistir y, además, bajó la demanda considerablemente, por ende, la producción se redujo un 80 por ciento.

«Una de las cuestiones más importantes al momento de la llegada de los jóvenes a la granja, es preguntarle a los jóvenes, y no tanto a las familias, qué es lo que quieren, cuál es su sueño, cuál es el desafió principal que tienen» destacó Martín y agregó que «muchas veces ese proceso no es fácil, incluso para ninguna persona es simple preguntarle qué quiere para su futuro».

«Lo importante es promover su autonomía, muchas veces hay que generar las herramientas para que esa persona se pueda desarrollar de forma autónoma, es necesario ir también rompiendo los paradigmas de paternalismo, de sobreprotección que juega en contra del modelo social de discapacidad»

«El modelo hoy de la discapacidad es muy distinto al de 30 años atrás», sostuvo Lucero y describió que, «andaban a escondidas, no podían salir a la calle, era mucho más difícil cuando la temática era totalmente escondida sobre todo en el modelo médico, ya que era un modelo rehabilitador que hacía hincapié en demostrar que la persona con discapacidad era quien tenía el problema y eso generaba angustia y preocupación».

«Entendemos que la discapacidad es un problema social, la persona puede tener una condición física, intelectual, sensorial, pero el entorno es el excluyente».

¿Cómo colaborar con la Granja Andar?

La asociación civil se sustenta gracias a los emprendimientos productivos como pastelería y gastronomía. Debido a la pandemia por coronavirus las y los jóvenes no pueden asistir al espacio para trabajar para proteger su salud. Por este motivo, si deseas colaborar, ingresá a https://donaronline.org/asociacion-civil-andar/comunidad-andar. Podes colaborar donando desde $200 pesos.

Ariel Barcala: «Así como la gente nos necesita, nosotros necesitamos de la gente»

Es bombero hace 30 años y la única vez que se alejó del cuartel fue cuando vivió en Canadá un año como estudiante de intercambio. Actualmente es jefe de Bomberos Voluntarios de Moreno, y en su día nos expresa por qué sigue eligiendo proteger a la comunidad. 

Ariel Barcala tiene 47 años, hace treinta años que es bombero y hace siete es jefe de bomberos voluntarios de Moreno, quien se encarga de la base operativa en los cuarteles. Cuando tenía 12 años conoció a un joven que era cadete de bomberos del cuartel de General Rodríguez. Comenzó yendo al cuartel, y a sus 16 años entró en la misma jerarquía de quien lo influenció y allí emprendió un largo camino hasta el 2021.  

Ariel expresa que sólo se alejó del cuartel y su familia, cuando fue, como estudiante de intercambio, a vivir a Canadá adjudicado por una beca obtenida en el Rotary Club. Allí cursó el último año de secundaria y vivió con cuatro familias distintas. “Los primeros días fueron duros, nunca había estado tanto tiempo fuera de casa. Antes no había redes sociales, celulares, las cartas tardaban 40 días en llegar” aseguró el morenense. 

Cuando volvió al país tuvo que cursar quinto año de nuevo porque, al ser otro país, las equivalencias no eran las mismas. Allí fue como se recibió de Perito Mercantil, estudió la licenciatura de seguridad e higiene en la Universidad Tres de Febrero e hizo un posgrado de protección contra incendios. 

Para Ariel la vocación y el deseo de ser bombero «comienza de chiquito», planteó y agregó que, «cuando ves el uniforme» identificas lo que significa para la comunidad. “Con el tiempo te das cuenta que es algo que realmente sentís, son muchas horas las que se le dedica. Para mí es una actividad muy complaciente” afirmó con seguridad. 

“Cuando la sirena suena sentís que hay alguien que está necesitando de vos y vos vas a estar”

Planteó Ariel, quien el martes 1° de junio, junto a sus compañeros y compañeras, rescató a un niño de dos años que había quedado atrapado en un secarropa junto a su gato en el barrio de La perla. 

“Cortamos todo el borde de la parte superior del tambor del electrodoméstico para generar espacio y no dañar al niño ni al gato. Finalmente todo salió bien y no hubo nadie herido” celebró el jefe de bomberos voluntarios de Moreno

Por último, Ariel resaltó que a veces con el correr de los años considera pasar a la reserva para permitir que las y los jóvenes que vienen en el camino pueda continuar creciendo y pidió a la comunidad morenense que sigan apoyando como las y los apoyan día a día porque, “así como ellos necesitan de nosotros, nosotros necesitamos de ellos”.