BARBIJOS CASEROS: CONSEJOS PARA MEJORAR LA EFICACIA

Especialistas informaron que es importante la selección correcta de las telas y un buen ajuste para que no se corra dicho barbijo y se evite el contacto con las manos.

La recomendación de muchos especialistas, después de más de 10 meses de pandemia, sigue siendo la misma: las mascarillas deben confeccionarse con dos o tres capas y un ajuste que permita que el aire ingrese siempre a través de la tela para mejorar su eficacia.

Por ende es necesario contar con alternativas que, con la confección adecuada, permitan obtener una correcta protección contra el coronavirus. La española María Tapia, doctora en Bioquímica y Biología Molecular y una de las investigadoras que siguió con atención la discusión mundial sobre los barbijos, señaló que «hay varias formas de mejorar la eficacia de una mascarilla de tela«, siendo las principales «un tejido más tupido y con más capas» y un ajuste adecuado.  

Según la Organización Mundial de la Salud, los barbijos caseros deben contener tres capas: una capa interna de material absorbente, como el algodón; una capa intermedia de material no absorbente y que no esté tejido, como el polipropileno, y una capa exterior de material no absorbente, como el poliéster o una mezcla que contenga poliéster.

No son recomendados los barbijos con tejidos, como por ejemplo los tejidos a Crochet o los que tienen válvulas porque permiten la salida de los aerosoles (el aire que despedimos).

Se recomienda renovar el barbijo de tela cada cuatro horas y lavarlo después de su uso. En el caso de los desarrollados por el Conicet, pueden lavarse con menos frecuencia por las propiedades autosanitizantes que poseen.

Los Atom-Protect, diseñados por los investigadores de Conicet, la Universidad de Buenos Aires y la Universidad de San Martín, son de uso social (no médico) pero demostraron una capacidad de filtrar hasta el 70% de los aerosoles. Al poseer propiedades antivirales, antibacteriales y antifungicidas son capaces de inactivar estos patógenos en instantes, impidiendo su acumulación como sucede en cualquier otro barbijo.

Su valor es de $324. La protección se extiende hasta 8 horas seguidas.

Es importante que el uso de tapabocas vaya acompañado con otras medidas de protección como la distancia social de más de dos metros, la ventilación de ambientes y el lavado frecuente de manos. También se deben evitar reuniones en espacios cerrados y aglomeraciones.

Info: Página 12.

A UN AÑO DE LA RECUPERACIÓN DE 25 AMBULANCIAS, LA PROVINCIA TRIPLICÓ LOS TRASLADOS DE EMERGENCIAS

Pasaron de 368 a 1275 entre 2019 y 2020 gracias a la reparación de ambulancias, de la flota aérea y a la contratación de personal sanitario.

La recuperación de ambulancias y de la flota aérea de la Provincia de Buenos Aires permitió que el ministerio de Salud bonaerense triplique en 2020 la cantidad de traslados intrahospitalarios de pacientes graves, tanto adultos como pediáticos, por tierra y por aire, al pasar de 368 en 2019 a 1.275 el año pasado.

El incremento fue posible gracias a que desde el inicio de la gestión del gobernador Axel Kicillof se decidió reparar y poner a punto un helicóptero y dos aviones sanitarios que estaban en desuso, además de las 24 ambulancias cero kilómetro que hace un año se encontraron abandonadas en un depósito del ministerio de Salud bonaerense.

“En la Provincia, varios de los Sistemas Integrales de Emergencias Sanitarias (SIES) que funcionan en las 12 Regiones Sanitarias para hacer traslados de pacientes críticos de un hospital a otro eran verdaderas cáscaras vacías durante la gestión anterior: no tenían personal ni ambulancias”, explicó Héctor Canales, director de Manejo de Emergencias Sanitarias y Catástrofes del ministerio de Salud bonaerense.

El funcionario precisó que Regiones Sanitarias como la II, III, IV, IX y X no tenían móviles ni personal: “Cuando llegamos tuvimos que dotarlas de las ambulancias recuperadas para traslados terrestres y para articular traslados de pacientes críticos que necesitaban ambulancia más helicóptero o avión, al mismo tiempo sumamos médicas/os, radiooperadores/as, choferes y enfermeras/os”.

De esta manera, explicó Canales, “pudimos generar un verdadero sistema integrado de emergencias  en plena pandemia y pasar de un promedio de uno a tres traslados diarios a cargo de la dirección de Manejo de las Emergencias del ministerio de Salud de la Provincia, tanto de pacientes COVID como de aquellos/as afectados/as por otras patologías”.

Los traslados que mayor incremento registraron son los terrestres de adultos/as, que pasaron de 116 a 854 si se compara 2019 con 2020, seguidos por los terrestres de niños/as, que subieron de 115 a 179 y, en tercer lugar, los traslados terrestres de bebés recién nacidos (neonatología) que pasaron de 118 a 205.

Las ambulancias recuperadas se distribuyeron entre todas las Regiones Sanitarias: la II, III, IV, V, VI, VII, X, XI recibieron 2 vehículos y las regiones I, VIII y IX dispusieron de una ambulancia nueva para incorporar a su flota, mientras que la región XII recibió 3 móviles (hay dos restantes que están en reparación por fallas de fábrica).

Canales precisó que las ambulancias puestas en valor también se utilizaron para realizar traslados de pacientes desde y hacia Tecnópolis durante el tiempo en que ese parque funcionó como centro de aislamiento para pacientes leves de Coronavirus y, actualmente, algunas se encuentran a disposición del Sistema de Atención al Turista (SAT) que se ocupa de las emergencias en distritos de la costa atlántica.

Tras su recuperación, todos los móviles fueron equipados con bolsos de trauma, desfibriladores, bolso de vía aérea, caja de medicación, camilla y tabla de extricación y siete se dotaron, también, con respiradores de traslado.

Fuente: gba.gob.ar

CALOR Y ALIMENTOS: CUIDADOS BÁSICOS PARA CONSUMIR COMIDA SEGURA

En verano suelen consumirse más frutas y verduras crudas, que si no son bien desinfectadas, pueden generar enfermedades. También hay que manipular y lavar bien las carnes y los huevos, cuidando los cambios de temperaturas de los alimentos frescos.

El calor y los alimentos son un combo especial para la proliferación de bacterias. Es por eso que durante todo el año, pero en especial en verano, hay que tener cuidado con el tiempo en que la comida permanece fuera de la heladera. Al respecto, Luján Costa, Jefa del Departamento de Vigilancia, Información y Educación Alimentaria del Instituto Biológico “Tomás Perón», institución perteneciente al ministerio de Salud bonaerense, señala que siempre cualquier alimento de alto riesgo, carnes, huevos, derivados y todos los que necesitan frío, no pueden estar más de dos horas fuera de la heladera: “En lo posible, ahora en verano cuando se está fuera de casa, siempre hay que tratar de mantenerlos en conservadora con hielo”. Con esta medida, lo que se evita es que la comida entre en una temperatura en la cual las bacterias pueden llegar a desarrollarse. “Mientras menos tiempo esté expuesto ese alimento a temperaturas cercanas a los 30 grados, menos riesgo va a tener de enfermarnos”.

SALMONELLA y ESCHERICHIA COLI, DOS BACTERIAS PELIGROSAS

Una de las enfermedades frecuentes es la salmonelosis, causada por la Salmonella, que está principalmente en el pollo y los huevos. Esta bacteria está en los intestinos de esos animales y queda en la carne y huevos, y si no los manipulamos bien al cocinarlos, la podemos consumir junto con el alimento. Para evitar la infección, hay que realizar siempre la cocción completa, lavarse las manos y evitar la contaminación cruzada: “No hay que guardar el pollo en un plato al lado del tomate que voy a usar para la ensalada porque esas bacterias pueden pasarse a la fruta que voy a comer cruda. En el pollo la voy a matar con la cocción, pero no en el tomate”. Lo recomendable es conservar en la heladera siempre en un recipiente con tapa. Esta contaminación cruzada también se evita usando otra tabla, platos y utensilios para cortar el pollo crudo y los vegetales. Lo mismo con las manos, luego de manipular el pollo crudo hay que lavarse antes de tocar otro alimento que vayamos a consumir.

La especialista detalla que la infección por Salmonella puede ocasionar la misma sintomatología que cualquier intoxicación transmitida por alimentos: vómitos, cefaleas, diarrea y malestar estomacal, un cuadro que, en niños y ancianos puede derivarse en grave.

En el caso del huevo, no hay que lavarlo ni cepillarlo antes de guardarlo, porque el huevo tiene una protección en su cáscara que hace que las bacterias no puedan ingresar. “Si yo lo cepillo, esa capa se sale. No es necesario lavarlo, pero de hacerlo solo previo a la cocción”. Además, ante la presencia de un huevo cascado o roto, hay que descartarlo inmediatamente”.

Por otro lado, así como se encuentra la Salmonella en el pollo, en la carne de vaca en general se encuentra Escherichia coli, una bacteria que vive en el intestino de las vacas. De ahí que también es muy importante la cocción completa de la carne, ya que esa bacteria, al igual que la Salmonella, muere con el calor. “Sea el método de cocción que sea, siempre me tengo que asegurar que la carne esté bien cocida por fuera y por dentro”. Costa recuerda además que es importante que los niños menores de 5 años, incluso un poco mayores, no consuman carne picada o trozada por ser uno de los alimentos que más riesgo tienen de causar Síndrome Urémico Hemolítico, la enfermedad que ocasiona la Escherichia Coli: “Al estar picada o trozada, la bacteria puede estar tanto dentro como por fuera de la carne. Por eso hay que cocinarla muy bien y evitar que la coman los niños”.

RECOMENDACIONES PARA EL LAVADO DE FRUTAS Y VERDURAS
Para hacer una correcta desinfección de frutas y verduras lo ideal es sumergirlo en agua con unas gotitas de lavandina. Hoy en el mercado hay distintas marcas y distintos tipos, por eso es que tenemos que asegurarnos dos cosas: primero que en su rótulo tenga el logo que indica que es apto agua o apto alimentos. “Esto es fundamental porque no podemos usar cualquier lavandina para desinfectar alimentos porque puede ser tóxica”, detalla Costa. Por otro lado, hay que verificar en el rótulo cuál es la la dilución que indica para desinfectar alimentos, porque vienen con distintas concentraciones. “Siempre hablamos de las 2 gotitas por litro, pero puede variar, por eso siempre lo aconsejable es leer cada etiqueta”.

La especialista destaca que la desinfección con lavandina se tiene que hacer incluso cuando al alimento se le saque la cáscara y luego se cocine. “Por supuesto que la verdura cruda tiene mayor riesgo de generar algún tipo de enfermedad. Hay que hacer principal hincapié en hacer una limpieza y desinfección profunda de los vegetales y frutas, sobre todo, los que consumimos crudos”, explica.

EL USO CORRECTO DE LA HELADERA Y EL FREEZER

La comida no puede estar más de dos horas fuera de la heladera, pero por otro lado, también hay que evitar refrigerar el alimento que aún está caliente. “Cuando uno cocina volúmenes muy grandes y lo vamos a guardar en la heladera, no es lo ideal guardar una olla o fuente caliente”. Costa explica que lo ideal es hacer un proceso de enfriado, esto se logra fraccionando en porciones más pequeñas, o haciendo un baño maría invertido, es decir, colocando la fuente en otra más grande con agua y hielo.

Con respecto al freezer también hay una serie de recomendaciones, como por ejemplo que solo se puede volver a freezar un alimento si se cambia el estado, es decir, de crudo a cocido.

En relación al descongelamiento, Costa remarca una práctica habitual que es dejar el alimento descongelando a temperatura ambiente: “Nunca descongelen sus alimentos en la mesada o en la bacha, esto trae muchos riesgos porque queda sometido a temperatura ambiente, en donde las bacterias se reproducen”. La práctica ideal es prever lo que se va a cocinar y descongelar dentro de la heladera el día antes. Tampoco es aconsejable descongelar bajo el chorro de agua o sumergiendo en agua caliente, “todas estas prácticas son muy riesgosas”, subraya.

También, si se trata de una porción chica, se puede usar el microondas para descongelar previo a la cocción, siempre revolviendo para que reciba el calor uniforme.

Por último, cuando un alimento está ya cocido y se va a recalentar, siempre es muy importante volver a calentar a temperaturas altas, como si se estuviera volviendo a cocinar, “refrigerando no mato las bacterias, y si quedó alguna, solo la elimino con altas temperaturas, no entibiando. Hay que calentar en todas las partes, sobre todo en el microondas que calienta desparejo”, aclara.

Fuente: Municipio de Moreno.