En las próximas horas se firmarán los contratos con Rusia para poder producir la vacuna Sputnik V en Argentina.
El presidente Alberto Fernández confirmó que antes de fin de año la Argentina recibirá 300 mil dosis de la Sputnik V, lo que implicará que al menos 300 mil personas podrán acceder al fármaco. En las próximas horas se terminará de delinear y firmar el contrato entre el gobierno ruso y el argentino, por el cual el país comprará 25 millones de dosis de Sputnik V. El primero de los tres envíos estipulados llegará este mismo mes.
«Esta semana estamos firmando el contrato con Rusia. Vamos a poder vacunar a 300 mil personas antes de fin de año, cinco millones durante enero y cinco más durante febrero. Ese contrato ya está en condiciones de estar firmado. Espero que entre hoy y mañana esto esté terminado», resaltó Fernández.
En declaraciones a El Destape radio, el jefe de Estado dijo que los primeros en ser vacunados serán «los que más riesgo tienen» en medio de la pandemia de coronavirus. «Según nos dice Rusia, vamos a tener 300 mil vacunas antes de fin de año», remarcó nuevamente el mandatario.
Lo revela un informe conjunto elaborado por universidades, organismos públicos y asociaciones, que señaló que «la situación de buena parte de las personas con discapacidad es preocupante».
La Asociación Síndrome de Down de la República Argentina, que integra la Alianza Humanista de Organizaciones para la Reflexión y la Acción (Ahora), manifestó hoy su preocupación por la situación de más de 5,1 millones de personas con discapacidad en la Argentina, debido a la pandemia de coronavirus.
Según un informe elaborado por el Instituto de Investigaciones Gino Germani de la Universidad de Buenos Aires (UBA), la Comisión de Discapacidad y de Derechos Humanos de la Universidad Nacional de San Martín (Unsam) y la Organización Nacional sobre Discapacidad en Argentina (Onda), «la situación de buena parte de las personas con discapacidad es preocupante y se agudizó durante la pandemia».
«La coyuntura ha vulnerado aún más los derechos adquiridos de este colectivo. Mes a mes, durante la pandemia, buena parte de las personas con discapacidad está siendo excluida del trabajo y la educación», advirtieron desde la asociación en vísperas del Día Internacional de las Personas con Discapacidad.
El estudio revela que, en este año tan particular, el 77% de los encuestados necesitó apoyo o asistencia para la vida cotidiana, y de estas personas, el 29% pudo continuar con ese apoyo durante la cuarentena, mientras que la mitad de los que lo requirieron no pudieron; en tanto, entre quienes necesitaron tratamientos de salud, un 43% de los encuestados señaló que no pudo continuarlo durante el aislamiento.
Esa entidad está integrada por la Asociación Civil Andar, la Asociación para el Desarrollo de la Educación Especial y la Inclusión (Adeei), la Asociación Síndrome de Down de la República Argentina (Asdra), el Centro Claudina Thévenet, Cilsa, la Fundación Nosotros, La Usina y Panaacea.
El acceso a derechos sexuales y reproductivos de mujeres y personas LGBTIQ+ en todo el territorio argentino «fue dificultado» por la pandemia y el confinamiento, reveló la investigación colaborativa ‘Los derechos no se aíslan’.
Durante la pandemia por coronavirus aumentó el número de interrupciones legales de embarazo (ILE), también la provisión estatal del medicamento que permite la práctica, pero disminuyó seis veces la entrega de preservativos, en un contexto donde las mujeres siguen muriendo por abortos clandestinos y la violencia obstétrica se incrementó, según una investigación colaborativa que se presentó este miércoles, realizada en las 24 provincias del país.
El informe fue realizado por periodistas y comunicadoras de todo el país, coordinadas por Chicas Poderosas Argentina, con el apoyo de la Federación Internacional de Planificación Familiar Región Hemisferio Occidental (Ippfrho) y el Fondo de Población de las Naciones Unidas de Argentina (UNFPA).
En el documento hay, entre otros recursos, 24 entrevistas a personas que cuentan sus historias en relación al acceso a derechos sexuales y reproductivos.
Una de las revelaciones del trabajo fue que durante la pandemia aumentó el número de procedimientos de ILE en algunas provincias adheridas al protocolo oficial, con respecto al mismo periodo en 2019, pero que sin embargo, siguen muriendo mujeres por abortos clandestinos.
Otro dato que aportó el informe fue que, aunque este año aumentó la distribución de misoprostol -el medicamento indicado por la Organización Mundial de la Salud para la práctica del aborto- por parte del Estado, el movimiento feminista «sigue siendo el garante del acceso a la ILE».
A la vez, el estudio reveló que la violencia obstétrica fue «otra de las constantes» que se visibilizaron durante el ASPO y que la pandemia de coronavirus «también afectó la entrega de anticonceptivos: disminuyó seis veces la entrega de preservativos».
Además, el informe arroja que durante 2019, nacieron 177 bebés con madres que no superan los 14 años en Misiones. Gabriela Ayala, periodista misionera, también parte del equipo de trabajo explicó a Télamque el nordeste argentino (NEA) «es una de las regiones con mayores barreras de acceso a los derechos sexuales y reproductivos».
Para Sonia Tessa, coordinadora editorial del proyecto «hay un mapa muy claro de la desigualdad en Argentina. Por el solo hecho de vivir en provincias fuera de Ciudad Autónoma de Buenos Aires, especialmente en la región norte del país, tenés más posibilidades de sufrir violencia obstétrica, no acceder a tus anticonceptivos, a ILEs y a la vulneración general de tus salud sexual y reproductiva si sos mujer o pertenecés al colectivo LGBTIQ+«.
«Los derechos no se aíslan» se puede conocer en el sitio web www.losderechosnoseaíslan.com