Con motivo del día del payador, que se conmemora el 23 de julio, nos comunicamos con Hernán Tulissi. El reconocido artista de Moreno contó sobre la payada como género musical y su experiencia como músico morenense en el mundo.
MP: Sos un artista que recorrió gran cantidad de países. ¿lo sentís como una responsabilidad llevar la cultura gauchesca al mundo?
HT: Si, lo siento, es lindo porque he andado bastante y he compartido con otros músicos, bailarines y culturas del mundo y uno lo hace de una forma muy linda y responsable lo que es mostrar la cosa de uno. Por ahí cuando lo mostramos en el país uno está acostumbrado, y cuando lo mostrás en el mundo uno va y bueno muestra lo que nosotros hacemos. Es una hermosa experiencia.
MP:¿Sentís que aprendiste de esas experiencias?
HT: Muchísimo, porque compartí con músicos y ballet de todo el mundo. Siempre con la curiosidad y el respeto. Cuando, por ejemplo, estaban tocando otros compañeros de otras partes del mundo músicas tan diferentes, es lindo por ahí meterse con la guitarra y agarrar el tono y ponerse a tocar los otros ritmos, o que te expliquen, y vas aprendiendo. Aprendes de culturas, de ritmos, es muy interesante.
MP: ¿De todos los lugares que estuviste dónde sentiste mayor afinidad con el público, o donde sentiste sienta mayor afinidad con vos?
HT: En Europa hay diferentes públicos, todos muy respetuosos, algunos muy fríos. Me acuerdo cuando fui a tocar a Inglaterra, y en Londres, en varias ciudades, aman la cultura argentina. Ellos bailan tango, bailan folklore. Es un público muy respetuoso, todo lo que tocas lo bailan, más que nada el tango. Y te preguntan de todo, cómo nació esta cultura, y la forma de cantar, y el ritmo. Después ya el último viaje estuve en Rusia. Ahí tenés milongas, de lunes a lunes, al menos en las grandes ciudades. Es hermoso, porque ves bailar y se baila hermoso, y se baila también folklore argentino, y chacarera. Pero el público inglés a mí me asombró lo que conocen de argentina, por lo menos los bailarines de tango y de folclore.
MP:¿Crees que la payada representa al argentino?
HT: Si, pero se dio también en Uruguay de la misma manera. De hecho, el 23 de julio se celebra justamente el día del payador por una payada, la primera de la que se tenga noción, que fue en 1884, en Uruguay, entre un payador uruguayo (juan Nava) y el argentino (Gabino Ezeiza), nacido en San Telmo, moreno de piel. Y fue la primera payada que se conoce, entonces se instituyó el payador en homenaje a eso. Es como el tango, que lo compartimos en el río de la plata. Lo que pasa que Argentina al ser más grande gravitacionalmente, y Buenos Aires, una ciudad cosmopolita, más reconocida en el mundo, si se quiere, se conoce más el tango desde Buenos Aires que desde Montevideo. Sin embargo, yo te diría que en el caso del payador es repartido el asunto porque hay tantos payadores acá en Argentina como en Uruguay, y no sé si te diría que más en Uruguay.
MP: ¿También encontramos este género en Paraguay y en el sur de Brasil?
HT: Claro, en realidad la payada tiene raíz española. Ya lo hacían los juglares españoles, y de ahí viene y se desparramo en todo América. Hay payadores cubanos, paraguayos, en el sur de Brasil también hay muchos, la zona de porto alegre, santa Catarina, toda esa zona que comparte mucho con Argentina y Uruguay. Ahí también hay muchos payadores. Se comparte mucho el chamamé también. Pero hay mucho payador, y se improvisan también muchos encuentros de payadores de esos países. Es un arte que se ha dado en todo américa. Lo que pasa es que se improvisa en diferentes ritmos. Por ejemplo, en Buenos Aires y Uruguay se suele usar la milonga oriental y por ahí los cubanos pueden hacerlo por habanera, o el paraguayo pueden hacerlo por polka.
MP:¿Qué es o que representa para vos la payada en el siglo XXI?
HT: Es un arte fundamental porque representa toda la historia nuestra del río de la plata que nos identifica, y el canto del payador es profundo, es auténtico, porque fueron los primeros periodistas o cronistas. Cuando no había medios, el payador andaba en la campaña, en el campo, en los boliches o las pulperías, diciendo las historias. Ahora en el siglo XXI, hubo un momento que estuvo perdido, pero hay un montón de muchachos, David Tokar, Emanuel Gaboto, Nicolás Membriani, pibes jóvenes que vienen haciendo una labor interesante. Yo creo que está vigente el canto del payador y ellos lo representan y lo llevan adelante y creo que es muy nuestro. No hay forma de no emocionarse escuchando una payada de contrapunto de dos payadores. El payador debe prepararse siempre, porque no es improvisar la letra que rime. Tiene que expresar conceptos, entonces el otro te sale hablando de filosofía, y tenés que estar preparado para hablar filosofía, y te sale con el caballo, y tenés que estar preparado para hablar del caballo. Es un arte y hay que cultivarlo, pero creo que está muy vigente con esta camada de muchachos acá en Argentina.
MP: ¿Hay encuentro de payadores hoy en día?
HT: Se realiza mucho. Todos los 23 de julio hay encuentro de payadores. Después se realizan encuentros de payadores latinoamericanos. Cuando se da entre un brasilero y otro bueno, el tipo tiene que improvisar en portugués o en castellano y se dan unas mixturas interesantes. También están presentes en los grandes festivales como el Jesús María.
MP: Es interesante lo que decías sobre que el payador tiene que estar preparado para cualquier cosa. En este sentido estamos hablando de que el payador es una persona con varios conocimientos, no es sólo saber cantar o saber rimar.
HT: Claro, tiene que tener todo un concepto amplio de la vida y se cultivan permanentemente. Inclusive yo me acuerdo del indio Bares, había poca gente que querían enfrentarse con él. El tipo tenía un conocimiento tan amplio que te podía hablar de la revolución de rusa, de cómo se hace un alambrado en el campo, de Einstein, y el tipo te salía hablando con una soltura. Y claro, había que tener un conocimiento amplio para enfrentarse con un tipo así. Estos muchachos que están ahora se están cultivando mucho, se esfuerzan, se calientan por saber de todo, improvisan bien, y a parte tenes que tener la solvencia para volcar ese conocimiento dentro de lo que se intenta improvisar. Cuando se improvisa se arranca la rima y vos mientras la vas desarrollando tenes que ir pensando el remate, porque ahí es donde está la solvencia. Pero tenes que rematar con rima y con un sentido profundo, para no decir cualquier cosa. Es todo un arte interesantísimo.
MP: ¿La payada siempre representa una crítica social como, por ejemplo, en el Martín Fierro, o no necesariamente?
HT: No necesariamente, pero en general sí. De hecho, los primeros payadores eran libertarios anarquistas. Tenían un concepto del gaucho de aquellos tiempos que era indómito, que recorría la pampa, que no tenía ley. Entonces quedó, a través de Martín Fierro, por ejemplo, del hombre libre que iba con su guitarra, con su caballo y llegaba a una pulpería y se ponía a cantar con otro con toda la libertad del mundo. De esa raíz viene que en general la payada es un canto libertario, contestatario, que suelen hablar en contra del gobierno, o por una injusticia política o de cualquier índole, y los tipos se paran y lo dicen abiertamente. Y creo que el público está esperando eso de un payador. El payador que no tiene ese concepto libertario es como que le falta una pata. O no necesariamente porque por ahí te pueden hacer una payada a un árbol, a un perro, o a una rosa y tal vez no hay mucho que decir políticamente de eso, o tal vez sí. Pero en general tienen ese concepto de la libertad y de la vida.
MP: ¿Un payador que tengas como referente?
HT: De los que quedan está Silvio Curbelo, Marta Suint, porque hay mujeres también, Liliana Salvat. Ahora, de los históricos, Carlos Molina, payador perseguido por la dictadura y un tipo muy comprometido, Roberto Ayrala, hay muchos para tomar como referente. Escuchar la payada de ellos es un compendio de filosofía. Es una maravilla.
MP:¿Cómo es tu vida de músico en aislamiento social y preventivo?
HT:Lo aproveché como un momento de introspección y ponerme a escribir algunas cosas que tenía pendientes. Me cuesta acostumbrarme, aunque digan que es lo que se viene, a hacer zoom o streaming. Pienso que es una cosa que, por ahí es necesaria hasta algún punto, pero tampoco me gustaría que nos acostumbremos a eso. Pienso que debemos encontrarnos siempre, por supuesto no ahora en la pandemia, pero cuando pase, debemos reencontrarnos. Si estamos haciendo un zoom con gente de otra parte del mundo, por supuesto, por una cuestión lógica, pero en caso contrario, no perder el encuentro. Un ratito está lindo, pero después como que necesitas darte la mano y el calor de la cercanía. De todas maneras, en mi caso lo aproveché para hacer otras cosas, ahora estoy también en un programa de radio. Es una radio que abrió hace poquito “radio Horacio Guarany”, hecha por un amigo de él, Daniel Spinelli. Ahí están todos los personajes del folklore y hay muchos payadores. Así que invito a la gente que sintonice la radio. Yo estoy ahí los viernes de 20:00 a 22:00 Hs. Por ahora es una radio online, cuando pase la pandemia pretenden hacerla FM también.

Les quiero mandar un saludo a la gente de Moreno. Este es mi pago chico, tengo una tradición familiar acá, de mi padre, de mi abuelo, viví acá siempre. Sigamos luchando siempre, a través del canto del payador se pueden decir muchas cosas y es bueno que llevemos esto a los vecinos y que se trate de escuchar un poquito más, que cada uno pueda ponerlo, porque es una cosa reconfortante y linda, donde uno tiene un crecimiento de conceptos y espiritual.
