La constitución del 49: antagonismo perfecto frente a las políticas de vaciamiento del Estado de Javier Milei
En el marco del 75 aniversario de la promulgación de la Constitución de 1949, cientos de personalidades de la cultura, sindicalismo, movimientos sociales, funcionarios de la provincia de Buenos Aires e intendentes, firmaron un documento que reivindica la reforma constitucional del peronismo. El texto con más de 500 firmas, defiende las políticas fundamentales del Estado de bienestar, en contraposición a las políticas de ajuste y hambre del actual gobierno de Javier Milei. Entre los y las firmantes del documento, se encuentra el galardonado activista con el Premio Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel, Nora Cortiñas, miembro fundador de Madres de Plaza de Mayo, y la intendenta de Moreno, Mariel Fernandez, entre otros de sus pares del conurbano.
La Constitución del 49 fue sin duda la traducción jurídico legislativa más importante en materia de derechos otorgados por el peronismo a la clase trabajadora. Constitución emancipadora que vino a instalar la importancia de la función social de la propiedad y a convertir en leyes las más importantes políticas públicas adoptadas por el peronismo.
“Este 11 de marzo se cumplen 75 años de la promulgación de la Constitución Nacional de 1949 -señala la declaración en el arranque-. Rigió hasta 1956, cuando la fusiladora la abolió. Hostigada, vilipendiada. Desaparecida por la Convención Constituyente de 1994 que la excluye entre las reformas preexistentes. Nada diferente de lo padecido por el Pueblo a lo largo de décadas”, destacaron en el documento en una clara comparativa con el plan de vaciamiento del estado que puso en marcha Javier Milei y su gabinete hace ya tres meses.
La constitución redactada por el constitucionalista Arturo Enrique Sampay, intelectual peronista olvidado y silenciado por “la historia oficial”, incorporó numerosos derechos de los trabajadores; de la familia; de la ancianidad; de la protección universal de la salud; de la educación en todos los niveles; de la ciencia y el arte; entre muchos otros.
“La CN49 incorporaba los derechos, el monopolio estatal sobre el comercio exterior, la férrea defensa de los recursos naturales. Tareas actuales de la agenda del Pueblo y de la Patria -explica el documento. “Ante la obscena tozudez de nuestros enemigos, aprendimos en carne propia que no ha habido momento en la Historia en que nuestros derechos nos hayan sido otorgados plácidamente”, afirmaron y agregaron que “Milei y (el expresidente Mauricio) Macri, tributarios de la dependencia, solícitos con los poderosos, serviciales con el Fondo, raudos para pagar una deuda odiosa e impagable, contraída y fugada por Caputo y cómplices, pero trasladada a nosotros vía devaluación y ajuste. ¿Libertarios? La única Libertad que les vale es la de sus mandantes y la suya propia”.
El documento que recuerda que en el preámbulo de la Constitución, Juan Domingo Peron y Enrique Sampay otorgan carácter constitucional a la soberanía política, la independencia económica y la justicia social, enumera varios de los hechos concretos que respaldaron las reformas constitucionales: nacionalización del Banco Central, de los ferrocarriles, energía eléctrica, teléfonos; resignificación del IAPI -Instituto Argentino de Promoción del Intercambio, ente estatal que centralizaba el comercio exterior para una mejor distribución de la riqueza-, las Juntas de Granos y Carne. También la creación de Aerolíneas Argentinas, la CNEA (Comisión Nacional de Energía Atómica) y de una flota de bandera; la negativa al ingreso al FMI, una medicina al servicio del pueblo y la democratización del papel de las mujeres, entre otros.
“Atravesamos una severa crisis política, económica, social. Nos recorre el hambre, Hambre de pan, de trabajo, de tierra y techo. Hambre de salud y de educación. Hambre de Justicia y Soberanía. Por tanto avisamos que ‘la Patria no se vende. Se defiende’. ‘La Justicia social es ¡ya!’. Jamás súbditos. Unidos y Organizados”, finaliza el documento que resaltando la inmensa importancia que significó la redacción de la primera constitución de carácter social del mundo para el pueblo argentino, deja al desnudo la tarea de destrucción y subordinación a los poderes económicos concentrados que está llevado adelante hoy el gobierno de Javier Milei.
