Javier Milei encara octubre con los peores números de imagen y aprobación desde que asumió
Tanto el presidente Javier Milei como el ministro de Economía, Luis Caputo, remarcaron en varias ocasiones que los precios mayoristas funcionan como “un adelanto” de lo que ocurrirá luego con los precios minoristas. Bajo esa lectura, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) podría mostrar una nueva aceleración en los próximos meses, aunque el impacto deberá ser confirmado en los próximos informes del INDEC.
En cuanto a la inflación minorista, el organismo informó que en agosto fue de 1,9%, la misma cifra que en julio, con un acumulado de 19,5% en los primeros ocho meses de 2025. En la comparación interanual, el IPC se ubicó en 33,6%. Transporte (3,6%) y Bebidas alcohólicas y tabaco (3,5%) fueron las divisiones de mayor suba en el mes, mientras que Recreación y cultura (0,5%) y Prendas de vestir y calzado (-0,3%) mostraron los menores movimientos.
La última encuesta de Zuban Córdoba y Asociados confirma que la gestión de Javier Milei atraviesa su peor momento desde que llegó al poder. Con indicadores en caída y un clima social enrarecido, el oficialismo enfrenta un cuadro de desgaste acelerado que amenaza con condicionar cualquier estrategia electoral futura.
Son datos que encienden todas las alertas en el tablero del control del Gobierno cuando faltan 34 días para las elecciones de medio término en las que se juega buena parte de la gobernabilidad y de la supervivencia de su proyecto político.
Los datos de Zubán Córdoba no son aislados, sino muestran coherencia con otros estudios de opinión pública que se publicaron a lo largo de este complejo mes de septiembre.
Según el sondeo, un 60,9% de los argentinos considera que el país va en la dirección incorrecta desde la asunción del libertario, mientras que apenas un 35,3% cree que el rumbo es el correcto. La percepción negativa se refleja en los niveles de aprobación: 61,6% desaprueba la gestión del gobierno nacional frente a un escaso 37% que la aprueba.
El presidente también sufre en términos de imagen personal: casi seis de cada diez encuestados (59,6%) tienen una opinión negativa de Milei, contra un 39,5% que la valora positivamente. Su hermana y principal figura política del espacio, Karina Milei, muestra números aún peores, con 68,2% de imagen negativa y solo 25,7% de positiva.
Los escándalos recientes tampoco hicieron más que profundizar la crisis. Un 68,6% cree que el gobierno quedó más débil tras el caso de las coimas en discapacidad, mientras que un 65,9% sostiene que Milei administra mal las crisis sociales, inflacionarias y de corrupción. Incluso entre quienes lo votaron en 2023, crece la percepción de que “se equivocó de rumbo”: un 57,4% de los consultados cree que el presidente debería modificar la orientación política y económica.
El malestar también se traduce en un aumento del “antimileísmo”. Hoy, un 56,1% se identifica como opositor a Milei, contra apenas un 25,8% que se define como “mileísta”. De cara a las legislativas de octubre, un 57% dice que usará su voto para castigar al presidente, frente a solo un 33,7% que lo hará para premiarlo.
