“Yo lucho y lucho, y que después de tantos años alguien te escuche, sabés lo feliz que me pone, se me abrió el cielo”

Producto de la organización, vecinos y vecinas fueron escuchados por el Municipio, con quien trabajaron en conjunto. Ahora tienen luces, calle asfaltada por donde pasa el colectivo, y una salita de atención primaria. Al respecto, María expresó “ojalá que esa mujer ayude siempre a todo el mundo” pero aseguró que “ayudándonos entre todos se puede salir adelante, porque uno sólo no puede”. 

Un nuevo CAPS se suma a las 16 unidades sanitarias que se construyeron y refaccionaron en Moreno durante la pandemia. Beneficiará a los barrios Manantiales y Atalaya. Hace menos de dos meses y luego de un histórico reclamo, se asfaltó la calle Ambrosetti y comenzó a pasar el recorrido de la línea 27 de la empresa “La Perlita”, beneficiando, al igual que el CAPS a los barrios Atalaya y Manantiales. 

Desde Moreno Primero, conversamos con María, una vecina que llegó hace 5 años al barrio Atalaya y se encontró con un grupo de vecinos y vecinas que se organizan para hacerse escuchar. “Me gusta mucho el barrio, me siento cómoda, y con los vecinos participamos mucho y nos preocupamos porque mejore” comenzó la conversación. 

No es algo nuevo, ya hace tiempo que conversan entre ellos, se fijan los recursos que tienen al alcance, y qué posibilidades hay para mejorar un barrio que, hasta hace tiempo atrás, no tenía luces, el colectivo no pasaba, y la sala de atención primaria más cercana estaba en otra localidad.

Al respecto, la vecina explica: “Siempre fuimos unas cuantas vecinas que nos preocupamos por las cosas que necesita el barrio, tanto la calle, como las luces y la salita de atención primaria. Hay vecinos que vienen pidiendo estas obras hace 10 o 12 años atrás, y siempre nos juntamos en un grupo de 5 o 6 vecinos y vamos al municipio y pedimos por la calle” y asegura, “hace tiempo ya, pero nunca conseguíamos nada, dejábamos el pedido, y nadie nos escuchaba.” 

Sin embargo, asegura que “ahora por suerte fuimos escuchados, alguna vez nos tenía que tocar, porque fuimos tocando puerta por puerta”. Luego de discutir cuáles son las urgencias del barrio, los vecinos y el municipio pusieron manos a la obra. 

“Nosotros nos organizamos y compramos los escombros para la calle San Nicolás, el municipio nos prestó las máquinas y pudimos arreglarla. También, compramos los materiales para poner las luces, y desde el Municipio vinieron y nos pusieron luces en todas las cuadras”, detalla la vecina y continúa “cada día somos más vecinos y vecinas que nos interesamos y tratamos de mejorar el barrio, y así progresó muchísimo”. 

Todavía faltaban resolver cosas fundamentales para el barrio, porque se tratan de mejorar la seguridad de vecinos y vecinas. Así lo expresa María cuando explica que “las obras que se hicieron fueron muy importantes sobre todo por la inseguridad, nuestros chicos tenían que ir a la escuela caminando por la calle de tierra, el colectivo no pasaba y teníamos que caminar muchas cuadras hasta la parada, las madres tenían que llevar a sus hijos a la salita de Barrio Casasco, y se iban a las 3 de la mañana a sacar turno caminando 35 cuadras”. 

Un tiempo después de inaugurar la calle Ambrosetti, le siguió el Centro de Atención Primaria, que ya se venía construyendo hace un año y se inauguró el pasado 11 de agosto. Al respecto de las obras, María expresó que “Yo lucho y lucho, y que después de tantos años que alguien te escuche, sabes lo feliz que me pone, se me abrió el cielo.” 

Ojalá que esa mujer ayude siempre a todo el mundo” pero aseguró que “ayudándonos entre todos se puede salir adelante, porque uno sólo no puede

Por último, manifestó que “el mensaje de todo esto es el respeto, tanto a los vecinos como a las autoridades. Yo quiero agradecer a Mariel Fernández porque fue quien nos escuchó, nos trató bien, y nos ayudó” y prosiguió “ojalá que esa mujer ayude siempre a todo el mundo” pero aseguró que “ayudándonos entre todos se puede salir adelante, porque uno sólo no puede”.