El secretario de Agricultura Familiar, Campesina e Indígena, en diálogo con Moreno Primero, expresó la importancia de tener parques agrarios agroecológicos en el distrito. En esta nota, explicó cuál es el objetivo de la ley de Fomento a la Agroecología y cuáles son algunas cuestiones que la atraviesan como, por ejemplo, la certificación participativa de los productos.
Miguel Gómez es el secretario de Agricultura Familiar, Campesina e Indígena de la nación y fue parte de la presentación de la ley de Fomento a la Agroecología que se realizó en el Parque Agrario Agroecológico en Cuartel V hace una semana. Su acercamiento al Movimiento Campesino de Santiago del Estero (MOCASE Vía Campesina) se dió en 1999 y, en 2003, cuando se creó el Movimiento Nacional Campesino Indígena-Vía Campesina, fue uno de sus referentes.
En 2011, comenzó un proceso de acercamiento al Movimiento Evita, tras el asesinato de Cristian Ferreyra, el joven campesino que fue asesinado en el marco de una disputa de tierras entre la comunidad Lule Vilela de Santiago del Estero y empresarios. Miguel Gómez también se convirtió en referente del Frente Agrario Evita.
En relación a la agroecología, Miguel Gómez expresó que Moreno «tomó la iniciativa de poner en debate la discusión de la agroecología y fue en el proceso que se fue construyendo esta ley, que se presentó primero en Corrientes y hoy se hace Buenos Aires», y agregó que «no es cotidiano que una intendenta asuma una propuesta de producción agroecológica».
«Cuando el Estado está presente a nivel nacional, provincial y en articulación con los municipios, tiene un dinamismo mejor y puede generar mayor impacto. Además, en Moreno se está discutiendo el ordenamiento territorial que también propone esta ley, pensar la distribución de nuestras tierras».
Por otro lado, sostuvo que «esta es una ley nacional, de fomento, que plantea la construcción de un nuevo paradigma productivo que pone en el centro a las personas y a la tierra».
Por último, consultado acerca de la certificación de los productos, mencionó que «la certificación tiene que ser participativa, tienen que ser los mismos productores que certifiquen y tenemos que trabajar hacia una política de certificación de alimentos para que todos sepamos qué consumimos«.