El pasado jueves 27 de julio se celebró la novena sesión ordinaria en el Honorable Concejo Deliberantes (HCD). Una sesión acalorada se dio a partir de la discusión sobre la contratación de mano de obra para la recolección de residuos. María Fábregas, concejala de Juntos por el Cambio, denunció el proyecto como «inmoral y cargado de mentiras».
La concejala comenzó su discurso señalando que en el proyecto no se explicita la cantidad de personas a ser contratadas, y la falta de camiones del municipio.
Estamos discutiendo un contrato para contratar mano de obra que le va a costar al municipio más de 622 millones por año nada más que para contratar un número indeterminado de personas que trabajaran con camiones que no tenemos todavía.
“Yo no sé si se lo puede llamar inmoral o negociado” explicó Fábregas en relación a los sueldos municipales. Luego, denunció que lo que se pretende con este proyecto es “Mentir y decir que se pretender terminar con la caja negra y el negociado de la basura, y abrir otra caja mucho más onerosa pero organizada por otras personas”.
La concejala sabía que el proyecto iba a ser aprobado puesto que el bloque oficialista tiene mayoría. Es por esto que pidió a los concejales “No nos engañemos porque simplemente tenemos las manos para votar esto. Yo sostengo que, desde el principio, el objeto del pliego es inmoral.”
La parte más polémica de su discurso llegó luego de hacer varias preguntas. “¿A dónde queda la justicia social? ¿Con la cantidad de ollas populares que hay en Moreno, con una pobreza infantil que supera o ronda el 50% se pueden despilfarrar 622 millones por año? ¿Dónde van a florecer las flores en Moreno?” se preguntó la concejala, para luego apoyarse en el ex presidente radical y criticar la gestión municipal:
Como bien decía el Dr. Raúl Alfonsín, se puede discutir con una persona Marxista, se puede discutir con una persona de derecha, y se puede discutir con seriedad, lo que no se puede es mentir, si yo discuto con un populista me va a contestar con mentiras, voluntarismo y trampas.”
Fábregas cerró su discurso expresando su miedo de que “nuestro distrito se siga hundiendo, que nos tape la basura si esto no se hace con reflexión”, y por tanto señaló que va a votar en contra de un negocio que le parece “sucio”.
“Ojalá me equivoque, y si me equivoco, algún día ustedes me tengan que decir a mí que yo les tengo que pedir perdón” finalizó.
A la hora de levantar la mano, Mirko García fue el único compañero de bloque de María Fábregas que levantó la mano para apoyar el proyecto.