Lo hizo de forma virtual ante la 76ª Asamblea General Ordinaria de la ONU, donde manifestó su beneplácito a impulsar un acuerdo multilateral inclusivo.
El presidente Alberto Fernández calificó de “tóxico e irresponsable” al préstamo que el Fondo Monetario Internacional (FMI) le otorgó a la Argentina durante el gobierno de Mauricio Macri y sostuvo que esa administración cometió un “deudicidio” en el país.
Fernández expuso que los mismos recursos aprobados por el FMI a la Argentina “en esta deuda insostenible”, unos 57 mil millones de dólares, representan “el equivalente a todo lo que el organismo desembolsó en los años de la pandemia con destino a 85 países del mundo”, a la vez que denunció que “gran parte de esos recursos han sido fugados del país por una apertura irresponsable de la cuenta de capital”.
No hay ninguna racionalidad técnica, ni lógica ética, ni sensibilidad política que pueda justificar semejante aberración.
Al respecto, el mandatario sostuvo que el Gobierno argentino «apoya la idea de impulsar un acuerdo multilateral inclusivo, capaz de abordar de manera acabada las cuestiones referidas a la restructuración de las deudas soberanas» y evaluó que “la prórroga de la iniciativa de suspensión de servicios de deuda promovida por el G20 es provisoria e insuficiente” porque “no aborda a fondo la cuestión sobre el alivio y la reestructuración de la insostenibilidad de las deudas”.
Para Fernández, «la falta de un marco multilateral para la reestructuración de la deuda de los países de renta media sigue siendo un vacío importante dentro de la gobernanza financiera internacional», por lo que el Gobierno alienta la «ampliación de un nuevo marco común para el tratamiento de las deudas del G20 a países de ingresos medios con vulnerabilidades».
Reclamó una «reconfiguración de la arquitectura financiera global» porque «está latente el riesgo de una debacle generalizada de deudas externas en los países en desarrollo».
En ese sentido, denunció que «América Latina y el Caribe destinan un 57 % de sus exportaciones al pago de servicios de la deuda externa» y expuso la necesidad de establecer «un marco multilateral para la restructuración de la deuda de los países de renta media».
En ese ámbito, el presidente manifestó «el apoyo de la Argentina al impulso de un acuerdo multilateral inclusivo que tienda al abordaje de las cuestiones referidas a la restructuración de las deudas soberanas, como así también la ampliación y distribución de derechos especiales de giro» del FMI.
Otros temas de relevancia que mencionó el presidente fueron el reclamo por las Islas Malvinas, un pedido a la comunidad internacional para avanzar en la causa AMIA, la pandemia y los derechos de las mujeres, la necesidad de que las vacunas sean un “bien público global” y, por último, se expresó en relación al “desafío de conjugar un cambio tecnológico exponencial y una degradación ambiental terminal con una mirada de desarrollo humano, integral, y justicia social planetaria».