Andrea Zeballos es militante de la Cámpora Templanza Sudamericana y cuenta cómo se llevan a cabo las ollas populares en el distrito de Moreno y cómo consiguieron donaciones de pescado.

Andrea milita hace diez años en la Cámpora Templanza Sudamericana. Primero lo hizo con el Frente Secundario y después con la Universidad. Fue candidata para Consejal en el 2015 y estuvo siete años en la provincia de Formosa trabajando en INCLUIR SALUD y en el CAJ (Centro de Acceso a la Justicia).
Moreno Primero: ¿Hoy en día están trabajando con las ollas populares?
Andrea Zeballos: Venimos trabajando con las ollas desde que comenzó la pandemia, comenzamos con una asociación civil “arbolito” de Barrio Satélite. Allí se asiste a muchas personas, son alrededor de 600 viandas por jornada le brindamos a los vecinos.
Después armamos una olla en Santa Paula, en el comedor “Arcoíris, pequeños corazones” y en “Las flores” de lunes a viernes y en Francisco Álvarez.
Viendo las necesidades que hay en nuestro territorio pudimos gestionar una donación de langostinos a través de empresarios de la pesca. Este pescado que viene es de exportación, viene desde el sur, de ahí los empresarios ponen un camión para traer el pescado a Buenos Aires. Pudimos conseguir un compañero que tiene un frigorífico grande en Avellaneda, él nos brinda el frío. Y después para trasladar la donación, lo hacemos a través de un compañero que se llama Guillermo Rodríguez que es de la Red Comunitaria del Consumo, nos pone a disposición el camión de frío y vamos a buscar de avellaneda hacia moreno el pescado.
Pudimos gestionar en primera instancia 900kg de langostinos. ¿Y vos decís langostinos no? En nuestro distrito para muchas personas era la primera vez que iban a comer langostinos. Hoy en día el kilo de langostinos cuesta $1.000 y bueno nosotros pudimos gestionar 900 kg. Hace dos semanas atrás, pudimos de vuelta gestionar una tonelada de filet de merluza y la semana pasada fuimos a buscar otra tonelada. También a través de esas donaciones de los grupos de pesca, pudimos abastecer a más cuarenta lugares del distrito de moreno, no solamente ollas populares sino también jardines comunitarios, iglesias y comedores.
«En nuestro distrito para muchas personas era la primera vez que iban a comer langostinos. Hoy en día el kilo de langostinos cuesta $1.000 y bueno nosotros pudimos gestionar 900 kg».
MP: ¿Cómo consiguieron esta donación de pescado?
A través de la pandemia, empezó la preocupación por el distrito. Un compañero, Enrique Aurelli, planteando la situación de que necesitábamos toda la ayuda posible se contactó con un compañero que milita en la Cámpora y trabaja con este grupo de pesqueros y pudimos gestionar para el distrito de moreno langostinos y filet.
No solamente llegamos con las donaciones de pescado al distrito de Moreno. El primer lugar que llevamos langostinos fue a Merlo, al padre Paco. El segundo lugar donde llegó la donación fue el distrito de Moreno y después pudimos articular con el compañero Diego Escobedo, de la Cámpora, este recurso para que llegue a General Rodríguez.
También en capital, en las comunas, en Vicente López. La verdad que para mí es de gran importancia esto, porque alivianar a los compañeros que hace tres meses que están sosteniendo las ollas en el distrito que hacen la vaquita para comprar la carne y las madres que cobran la tarjeta alimentar, lo que hacen es comprar un poco y un poco cada una de carne para cocinarle a los pibes del barrio. Poder alivianar una vez a la semana con el pescado, para mi es de mucha importancia porque nuestros pibes y nuestras pibas tienen el mismo derecho de comer pescados, langostinos, filet que los pibes que viven en Recoleta.
MP: ¿Por parte del municipio reciben alguna ayuda?
AZ: Con el municipio venimos trabajando en conjunto, no solamente con el comité de crisis sino también desde la demanda que sale y surge día a día. Los vecinos de Moreno no solamente tienen el problema de que no pueden comer o no tienen trabajo sino distintos problemas desde que no pueden cobrar la Asignación Universal por Hijo o no pueden cobrar el IFE y así múltiples cosas. Venimos laburando coordinadamente con el municipio de Moreno y también estamos distribuyendo el pescado a los lugares que ellos plantean.
Desde el distrito de Moreno y las ollas que acompañamos, estamos muy contentos de tener la posibilidad de este tipo de plato en nuestras mesas, y la importancia de recalcar que los frutos del mar y del océano son tan nuestros como las vacas y los cerdos que acostumbramos comer.
Todos los que colaboramos con esta actividad, con la militancia, siempre digo que no es solamente arremangarse y ponerse en el lugar del otro, no sólo desde el discurso o desde la empatía sino con la cabeza, corazón y cuerpo. Porque la militancia tiene algo en claro y sostiene como bandera que el amor vence al odio y que la patria es el otro. Y por eso también buscamos solucionar algunas cosas, desde nuestro pequeño lugar poder gestionar pescado o poder alivianar al municipio con esta gestión también y más que nada que los pibes y las pibas en nuestro distrito puedan comer sano, puedan comer bien.
«No es solamente arremangarse y ponerse en el lugar del otro, no sólo desde el discurso o desde la empatía sino con la cabeza, corazón y cuerpo.»
MP: Andrea te agradecemos desde Moreno Primero este tiempo que nos brindaste y gracias por hacer lo que hacen a vos y a tus compañeros.
AZ: Muchísimas gracias por demostrar el trabajo que venimos haciendo porque a veces somos los invisibles. Soy una persona que no me expongo mucho, pero tengo los mejores compañeros. Porque la verdad que detrás mío hay muchos compañeros y compañeras que dan la vida y ponen el cuerpo, la cabeza y el corazón todos los días para que muchos pibes puedan comer. Y hoy es eso, más que nada porque la pandemia nos llega de sorpresa, y empezamos a militar desde otro espacio. Con Mauricio Macri también militamos en los comedores porque había mucha hambre y vimos muchos casos, en nuestro distrito, de niños con bajo peso y desnutrición y eso no lo perdono, no lo voy a perdonar, siempre lo voy a recordar y por eso militamos.



