El presidente Alberto Fernández dio el cuarto y último discurso de su mandato en la apertura de sesiones del Congreso. Temprano por la mañana, algunas organizaciones marcharon al congreso para acompañar al presidente. A su llegada, y siguiendo la tradición, Cristina Kirchner fue a recibirlo en la explanada del Congreso.
Junto a él, se encontraban tres mujeres, la vicepresidenta, Cristina Fernández de Kirchner; la titular de la Cámara de Diputados, Cecilia Moreau, y la presidenta provisional del Senado, Claudia Ledesma Abdala de Zamora. La mayoría femenina fue destacada por suceder “por primera vez en la historia”.
Durante más de dos horas, el presidente Fernández detalló su repaso por la gestión, defendió su “moderación”, y resaltó su propuesta de avanzar hacia una nueva utopía donde “gobernar es generar igualdad”.
El mandatario no habló de su futuro político, pero preguntó en tono de campaña: “¿Alguien cree realmente qué tiene un futuro mejor si se imponen políticas de ajuste, reducción de derechos y una mayor concentración de ingresos? Esto ya se intentó y conocemos los resultados» y aseguró, «la moneda está en el aire. Es hora de ser artífices de nuestro propio destino».
El momento de mayor tensión se dio cuando Fernández cuestionó el Poder Judicial, criticó la condena a Cristina y su inhabilitación política, como así también, la cautelar a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
«La Corte Suprema aseguró con una cautelar a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires recursos coparticipables que no le corresponden contrariando la ley de coparticipación vigente», expresó el presidente y generó la irritación de la oposición.
Mientras que en el párrafo dedicado a criticar la condena a la ex presidenta y su inhabilitación política fue aplaudido enérgicamente por el oficialismo.
Además, sostuvo que «el accionar de la Corte nos obligó a llevar adelante un juicio político». Tanto Horacio Rosatti como Carlos Rosenkrantz, que estaban ubicados a la derecha del estrado, miraban al vacío, sin realizar una sola mueca antes las acusaciones del presidente.
En el recinto estaban sentados ministros de todos los sectores del oficialismo, solo dos miembros de la Corte Suprema de Justicia (Carlos Rosenkrantz y Horacio Rosatti), los gobernadores Alberto Rodríguez Saá, de San Luis; Sergio Zillioto, de La Pampa, Raúl Jalil, de Catamarca y Gustavo Bordet de Entre Ríos; intendentes, sindicalistas, referentes de movimientos sociales y de derechos humanos y además hubo un palco especial ocupado por personas de distintos grupos sociales que fueron beneficiadas por políticas del gobierno como, por ejemplo, la de Casa Propia, el Acompañar, el Potenciar Trabajo, entre otros.
También hubo un excombatiente de Malvinas, una médica, una trabajadora de la construcción y rectoras de universidades