Visita clave del FMI: las metas fiscales encienden una nueva señal de alerta para el Gobierno
La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, llegará este lunes a la Argentina para mantener una agenda de reuniones con el presidente Javier Milei, el ministro de Economía, Luis Caputo, y el titular del Banco Central, Santiago Bausili. Además, recorrerá Vaca Muerta y mantendrá encuentros con referentes del sector energético.
La visita se produce en un momento decisivo para el acuerdo firmado entre el Gobierno y el organismo internacional, en medio de la tercera revisión del programa de Facilidades Extendidas (EFF) y con crecientes interrogantes sobre el cumplimiento de las metas comprometidas.
Dudas sobre el frente fiscal
Uno de los principales focos de preocupación es la evolución de las cuentas públicas. De acuerdo con un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), el Gobierno registró en junio un déficit primario de $696.843 millones, el primero luego de que el FMI flexibilizara los objetivos fiscales previstos para este año.
Aunque el organismo redujo en mayo la meta de superávit primario, el balance del primer semestre dejó un desvío de casi $574.000 millones respecto del objetivo acordado, lo que obliga al Tesoro a afrontar una segunda mitad del año con mayores exigencias.
Según el análisis de CEPA, para cumplir la meta anual será necesario generar cerca de $10 billones de superávit adicionales en un período que, históricamente, suele registrar un mayor nivel de gasto y menores ingresos. Por esa razón, el informe considera que alcanzar el objetivo pactado con el Fondo aparece como un escenario cada vez más complejo.
Diferencias sobre el financiamiento
Otro de los puntos que genera diferencias entre el Gobierno y el FMI es la estrategia de financiamiento para los próximos años.
Mientras el Ministerio de Economía sostiene que en 2027 no será necesario volver a emitir deuda en moneda extranjera, las proyecciones del organismo contemplan que la Argentina deberá buscar alrededor de 8.000 millones de dólares en los mercados internacionales.
La diferencia responde a visiones distintas sobre cómo garantizar la sostenibilidad financiera. Desde el Palacio de Hacienda confían en que la consolidación fiscal permitirá reducir el riesgo país y recuperar el acceso voluntario al crédito. En cambio, el Fondo considera necesario normalizar el vínculo con los acreedores privados para evitar una mayor concentración de deuda con organismos internacionales.
Las reformas que sigue de cerca el FMI
Más allá de las metas fiscales, el organismo también monitorea el avance de las reformas estructurales comprometidas por el Gobierno.
Entre ellas figuran una reforma tributaria orientada a modificar la estructura impositiva, cambios en el Impuesto a las Ganancias y una eventual sustitución del impuesto sobre los Ingresos Brutos por un esquema de IVA dual administrado por las provincias.
A esto se suman una futura reforma previsional, prevista para los próximos años, y modificaciones en la Carta Orgánica del Banco Central para fortalecer su autonomía.
Un calendario financiero exigente
El escenario también está condicionado por el cronograma de vencimientos de deuda que enfrentará el país entre 2026 y 2029.
Según CEPA, los desembolsos previstos por el FMI no alcanzarían para cubrir la totalidad de los pagos comprometidos, por lo que el organismo actuaría principalmente como un respaldo financiero parcial mientras la Argentina continúa afrontando obligaciones con otros acreedores.
En ese contexto, la visita de Kristalina Georgieva adquiere una relevancia especial. Más allá de la agenda institucional y del recorrido por Vaca Muerta, las reuniones servirán para evaluar el estado del programa económico, revisar el cumplimiento de las metas acordadas y analizar los próximos pasos de un acuerdo que atraviesa uno de sus momentos más sensibles desde su aprobación.
