martes, agosto 11, 2026
Nacional

Gestión Milei: la caída de las ventas pone en jaque a los comercios de barrio

La caída del consumo se profundiza y golpea especialmente a los sectores populares. En los barrios, los comercios de cercanía enfrentan derrumbes de ventas que llegan al 80% en productos básicos, mientras el aumento de los costos y la pérdida del poder adquisitivo ponen en jaque la continuidad de miles de pequeños negocios.

El caso de las panaderías resulta paradigmático. Martín Pinto, presidente del Centro de Panaderos de Merlo y referente de la Cámara de Industriales Panaderos de la Provincia de Buenos Aires (CIPAN), advirtió que desde diciembre de 2023 la venta de pan cayó un 60%, mientras que las facturas y la pastelería registraron una baja del 80%. Sólo durante 2026, el consumo de pan retrocedió otro 40%.

“Hoy la gente te compra lo que puede, no lo que quiere”, explicó Pinto, quien señaló que los precios acumularon aumentos de entre el 800% y el 1200%, mientras los salarios avanzan muy por detrás. “En las paritarias arreglan aumentos del 2% o 2,5%, mientras las cosas aumentan un 8% todos los meses. Siempre vas a ir corriendo detrás de la zanahoria”, sostuvo.

La crisis también impacta sobre la estructura productiva. Según los datos difundidos por el sector, unas 3.000 panaderías cerraron en todo el país, alrededor de 670 en territorio bonaerense, con una pérdida estimada de 17.000 puestos de trabajo. Desde diciembre de 2023 hasta julio de 2026, el precio del pan llegó a aumentar cerca de un 400%, mientras el salario mínimo creció apenas 141%.

En los almacenes tampoco hay señales de recuperación. Fernando Savore, presidente de la Federación de Almaceneros bonaerense, advirtió que el período de estabilidad generado durante el Mundial fue apenas una “tregua” y anticipó un escenario incierto para los próximos meses, marcado por el aumento de los precios mayoristas.

Los datos de Córdoba reflejan la misma tendencia: el volumen de ventas de los almacenes cayó 8,3% en julio respecto del mismo mes de 2025. Para los comerciantes, la pregunta ya no es cuándo volverá a crecer el consumo, sino cuánto tiempo podrán sostener sus negocios frente a una demanda cada vez más debilitada.