Escuela Popular de Género: prevenir violencias y fortalecer comunidades
En Moreno, la Escuela Popular de Género se consolida como un espacio de formación, encuentro y organización comunitaria que busca fortalecer las herramientas para prevenir y acompañar situaciones de violencia por razones de género.
La propuesta reúne a vecinas, militantes y promotoras territoriales y parte de una premisa fundamental: construir comunidades capaces de reconocer las violencias, acompañar a quienes atraviesan estas situaciones y articular respuestas desde una perspectiva de derechos humanos. “La prevención es uno de los ejes centrales de las políticas contra la violencia por razones de género”, explicó Flavia Delmas, coordinadora de la Escuela Popular de Género.
La formación no se limita a la incorporación de conocimientos técnicos. En ese sentido, la Escuela Popular de Género también funciona como un espacio para reconocer la memoria colectiva y pensar cómo las acciones comunitarias pueden transformar las realidades cotidianas. “Se trabaja desde el reconocimiento de los trayectos personales y se valora el conocimiento que se adquiere durante la vida”, señaló Delmas, quien destacó además el valor de recuperar las distintas experiencias de organización, los sentires y las acciones construidas en los diferentes encuentros.
Trabajan para incorporar herramientas concretas para fortalecer las redes comunitarias y los acompañamientos: prácticas de escucha, protocolos de actuación y derivación, normativas, tipos y modalidades de violencia, y el conocimiento de los circuitos de atención de organismos como las comisarías y el Poder Judicial.
La existencia de estos espacios resulta fundamental para pensar nuevas formas de habitar los barrios, especialmente frente a situaciones de violencia y vulnerabilidad que atraviesan la vida cotidiana. Allí, los saberes construidos desde la experiencia se encuentran con herramientas concretas para actuar, escuchar, acompañar y articular respuestas.
Tejer estas redes comunitarias permite que, ante escenarios hostiles, las personas no queden aisladas y que el conocimiento circule, se comparta y se transforme en acciones colectivas capaces de fortalecer el cuidado y el ejercicio de derechos.
