Yael Cañete: El orgullo morenense que llegó a la selección Argentina de Karate

La joven morenense oriunda del barrio Rififi, entrena Karate desde los 4 años en el Club Los Indios. Luego de muchos años de esfuerzo, no sólo de entrenamiento sino también económico, llegó a la selección y representó al país en la disciplina. El pasado 12 de marzo ganó el 5to Open femenino de Karate. 

Verónica Lugo, ex integrante de la selección argentina de karate, es su sensei dentro del Dojo, y su madre afuera.

“Como madre, me siento más que feliz, hace muchísimo tiempo que ella espera este momento. Temas económicos y personales la separaban a ella de su objetivo y la alentaba a no desesperarse, porque cuando tenga que ser será y llegará el momento”, expresó Verónica, y continuó diciendo que “como Sensei me siento muy orgullosa por mi alumna, siempre mi consejo fue que tenemos que seguir entrenando para cuando llegue el momento, y eso hizo que ella no me baje los brazos y continúe entrenando y superándose cada día”. Además, Verónica aclaró y, dijo: “Yo, como ex integrante del seleccionado tengo mucho para aportar en este camino que se le presenta hoy a ella, y siempre quise que se gane su lugar por sus propios méritos y saber que es Yael Cañete, y no “la hija de…. Eso me pone sumamente orgullosa”. 

Yael Cañete junto a su mamá, luego de competir.

Yael Cañete, del Club Los Indios a la Selección 

Desde Moreno Primero conversamos con Yael, sobre sus inicios, su entrenamiento, las adversidades económicas, como así también las que son propias de una joven morenense, del conurbano, que quiere llegar a lo más alto. 

¿Cómo comenzaste en la disciplina? 

Yo entreno desde los 4 años, ahora tengo 18, ya son unos 14 años maso menos. Al principio era claramente porque mi mamá iba a dar clases y yo estaba ahí, pero no me lo tomaba muy en serio. A los 10 años lo empecé a tomar con seriedad, que fue cuando empecé a competir. Siempre estuve en el Club Los Indios, y siempre mi mamá fue mi sensei. 

¿Cómo es esa relación mama – sensei? 

Muchas veces era difícil porque cuesta un poco separar la relación de mamá y sensei. De todas formas, siempre tuvimos en claro que dentro del Dojo ella es mi sensei. Y, si bien siempre lo tuvimos claro, a veces cuesta. Por ejemplo, yo ahora entreno también virtual y ella está acá en mi casa, es como que nunca separamos la relación, siempre está presente. 

Muchas veces tiene su lado positivo porque siempre me ayuda y me aconseja porque también compitió, pero la parte negativa es que siempre está presente y a veces me gustaría separarme un poco para tener mi experiencia. 

¿Qué es el 5to Open Femenino de Karate? ¿Cómo tu experiencia reciente donde quedaste en primer lugar? 

Siempre los torneos que se hacen en el año fueron mixtos, hace aproximadamente 5 años se abrió un comité de la mujer y comenzaron los torneos femeninos una vez al año. Ahí compiten mujeres de todas las provincias. Uno viaja siempre en representación del Club donde entrena, y en representación de la Asociación a la que pertenece, en mi caso, la Asociación de Karate de Buenos Aires Norte (AKBAN). 

Fue una experiencia muy linda porque el año pasado no tuve tanto desempeño porque me costaba más, yo no estaba entrenando tanto, sólo tres veces a la semana. En el último torneo pude clasificar en la selección y comencé a entrenar en el Centro Nacional de Alto Rendimiento Deportivo (CeNARD). Eso cambió rotundamente en mí, porque pasé de entrenar tres veces a la semana, a entrenar todos los días. Desde enero que estoy entrenando, y el torneo fue hace una semana, eso me ayudó bastante.  

¿Te esperabas el primer puesto? 

Sinceramente no me esperaba el primer puesto, pero tenía la confianza de que en el podio iba a estar. Me sentía más segura, tenía muchas más posibilidades. Una de ellas es conocer mucho a las chicas con las que compito, entonces ya estaba entrenando para eso. 

¿Qué sensaciones te genera estar en la selección? 

Es una alegría enorme, esto yo lo espero hace muchísimos años. Por una cuestión económica no pude ir a todos los torneos, y eso dificulta el tema de clasificar, porque son 5 competencias para el ranking: la del CeNARD, otra en Mar del Plata, otra en Córdoba, en Mendoza y en Tucumán. En el Torneo Clausura que se hace en el CeNARD quedo clasificada para la selección argentina luego de ir sumando los puntajes en los torneos. 

Antes entrenaba en el CeNARD, pero en el Centro de Desarrollo, que es como una preparación que te dan para poder entrenar ahí, pero no es lo mismo, ahí se va solamente los sábados.   Actualmente entreno de martes a viernes todo lo que es técnico, eso es virtual. Lunes, miércoles y viernes a la mañana tengo físico. A la tarde entrenaba en mi dojo, en el Club Los Indios para no despegarme de eso tampoco. Después te exigen salir a correr, hacer cardio, los domingos te exigen hacer un protocolo de recuperación que es elongación, trotar, bici, y más. 

¿Qué sentís como morenense? 

En lo que es Karate no muchos morenenses llegan, es difícil sobre todo por un tema económico, viajar hasta allá todos los días, pagar el colectivo, conseguir alguien que te pueda ayudar, porque tenés que tener la plata para ir a todos los torneos, si no vas no clasificas, si no clasificas no podés ir al CeNARD, es muy difícil, y que lo pueda haber conseguido me alegra muchísimo. 

“Siempre es importante agradecer porque sola no se llega” 

Al finalizar la entrevista, Yael Cañete reflexiona “obvio que estoy agradecida por haber llegado hasta donde estoy ahora, siempre es importante agradecer porque sola no se llega ”. Es así como menciona a esas personas que la acompañaron a lo largo de su carrera. “A mi mamá, que también es mi sensei y me acompaña en todo, y todo lo que sé es gracias a ella, y hace todo lo posible, junto a mi papá, para que podamos ir a los torneos… incluso hasta hemos hecho un bingo familiar para poder conseguir la plata para los pasajes, la estadía y todo”, comienza la joven morense en sus agradecimientos, y continúa, también al Club Los Indios, y a mis compañeros que siempre están ahí, siempre que tengo que prepararme para un torneo se ponen, y a veces se me escapa una patadita o un puño, y se la bancan siempre”, finalizó.