La jornada es una propuesta de la Subsecretaría de Deportes y Recreación del Municipio de Moreno y se llevará a cabo el próximo sábado 19 de febrero en la plaza Buján.
Desde el programa de Responsabilidad Igualitaria en el Deporte, dependiente de la subsecretaría de Deportes y Recreación del Municipio de Moreno, en articulación con la Secretaría de Mujeres, Géneros y diversidades invitan a los vecinos y vecinas de Moreno a participar de las actividades por el día mundial contra la homofobia en el deporte en la plaza Dr. Buján (Justo Daract y Arribeños, Paso del Rey)
Desde las 15 horas habrá actividades deportivas como hockey, voley, zumba, aerobox y fútbol entre otras.
Desde la Subsecretaría de Deportes expresan que “mujeres y LGBTTIQ+ viven a diario distintos tipos de violencias por motivos de género en Argentina y el mundo. En el ámbito deportivo, como en muchos otros ámbitos donde la estructura patriarcal determina mucho de los vínculos, los comentarios despectivos sobre los cuerpos, burlas, invitaciones e insinuaciones de carácter sexual, y expresiones sexistas que menosprecian a las mujeres, profundizan la desigualdad y constituyen distintos actos de violencia de género”.
Es por eso que, en articulación con la Secretaría de Mujeres, Géneros y Diversidades, generan las herramientas y los espacios para desarrollar un deporte libre de discriminación, justo y seguro.

¿Quién fue Justin Fashanu?
El 19 de febrero se conmemora el día internacional contra la homofobia en el Deporte en honor a Justin Fashanu, el primer futbolista en dar a conocer públicamente su homosexualidad.
Lamentablemente su historia no es sólo la de un deportista que se animó a desafiar las reglas no escritas y a mirar de frente y con orgullo a una sociedad conservadora como la inglesa de los ochenta, sino que es también el recuerdo de todas las represalias (deportivas, sociales y legales) que tuvo por dicha osadía.
Justin Fashanu se suicidó sumido en una depresión ya no producto del boicot que había sufrido como futbolista, sino por los ataques que tuvo que seguir sufriendo, que culminó en una falsa acusación de violación de un jugador a quien entrenaba, la cual fue desacreditada por la Justicia pero difundida por todos los medios de comunicación, generando, según sus propias palabras, que la sociedad ya lo considerara culpable.
El caso de Fashanu invita nuevamente a repensar los valores y prácticas que imperan en varios deportes, donde las disidencias sexuales son condenadas mediante un abanico de castigos que abarcan la estigmatización, la burla, la segregación, la exclusión y la violencia física.
