Una de las políticas más importantes, en materia de prevención de las violencias del distrito de Moreno, son los distintos Puntos Violeta que se instalaron desde el comienzo de la gestión de Mariel Fernández. Desde Moreno Primero dialogamos con Irene Cisternas, Coordinadora de los diferentes Puntos Violeta que se encuentran a lo largo y ancho de la ciudad.
Irene Cisternas, Coordinadora de los diferentes Puntos Violeta que se encuentran a lo largo y ancho del Municipio, explica cuáles son las principales herramientas que utilizan a la hora de acompañar a las mujeres que se acercan en busca de contención y asesoramiento para salir de una situación de violencia.
“Son 19 Puntos Violetas que hoy en día están descentralizando territorialmente realizando derivaciones y primeras escuchas, articulado estrechamente con la Subsecretaría de Asistencia y Políticas de Protección Integral. 26 Puntos Violetas están en constante escucha activa y reciben consultas de atención pública, de los cuales 12 continúan el acompañamiento a las mujeres en la salida de la violencia por razones de género y la ruta crítica. También contamos con 3 Puntos Violetas de Difusión que promocionan derechos en las zonas de Moreno para garantizar el acceso a la información”, explica Irene.
Las encargadas de llevar adelante esta enorme tarea son las promotoras de género “Micaela García”, que actualmente son más de 200 trabajando de forma activa en el territorio.
“Como primer paso cuando la mujer se acerca al punto violeta se le hace la contención, si ella está de acuerdo se procede a lo que llamamos primera escucha, allí la promotora le hace la planilla de derivación que es enviada a la subsecretaria de asistencia y el equipo interdisciplinario es quien continua con el acompañamiento y el proceso de la ruta crítica (que es el paso por todo el camino judicial”, sostiene Cisternas.
Desde los puntos violetas también se desarrollan distintos talleres, y capacitaciones con salida laboral desde la cosmovisión de la economía popular, teniendo en cuenta la importancia que tiene para que cualquier mujer que busca una vida libe de violencias lograr un piso de independencia económica.
Si bien muchas son las historias de violencia que lamentablemente terminan en femicidio, la tarea de prevención y articulación entre las políticas estatales y el feminismo comunitario también continúa cambiando muchas vidas anónimas que cada día logran reconstruirse luego de la violencia machista.
“Los puntos violetas son sostenidos por las organizaciones sociales, los centros comunitarios y merenderos. En articulación con el Municipio, gracias a la decisión política de nuestra intendenta Mariel Fernández”, finaliza su Coordinadora.


