El apellido Carabajal es parte fundamental de nuestra cultura folklórica nacional, una familia que con su música atraviesa generaciones enteras inspirando y enriqueciendo la música popular. Desde Moreno Primero dialogamos con el flamante ciudadano ilustre, Peteco Carabajal: “a mis 65 años poder tener esta oportunidad de tocar con mis hijos es muy gratificante”.
Si bien de grande y por elección vivió un tiempo en Santiago del Estero, Peteco nos cuenta que cuando su mamá estaba embarazada ya vivían en Buenos Aires, pero viajó a Santiago para que él pudiera nacer allá, en la tierra santiagueña.
En un barrio de Paso del Rey, entre calles de tierras, y hermosas arboledas nos recibió Peteco, con calidez y amabilidad, entre guitarras, un frondoso jardín verde y algunos cuadros que también muestran su faceta de pintor.
Hace pocos días el Honorable Concejo Deliberante de Moreno, en un gran acto de valorización de la cultura y reconocimiento a un vecino de su talla, lo declaró Ciudadano Ilustre, a través de un proyecto presentado por el concejal Emmanuel Fernández del Frente de Todos.
«Lo que más me llega al corazón es el hecho de que haya sido una persona como Emma Fernández el que haya propuesto está distinción, porque lo he escuchado ese día y lo estoy conociendo y siento que lo ha hecho movilizado genuinamente por lo que va conociendo de mí, pero que además lo ha hecho pensando en la idea de reconocer de cara a toda la sociedad de Moreno, que como dicen, acá hay un vecino que ha hecho cosas importantes», afirmó Peteco.
Actualmente, Peteco, se encuentra siendo parte de un trío musical. Al igual que en sus comienzos, a mediados de los ’70, cuando formaba parte de “Santiago Trío” junto a Roberto Carabajal y Shalo Leguizamón. En esta oportunidad, el resto de los integrantes son nada más y nada menos que sus hijos, Homero Carabajal, y la media hermana de Homero, Martina Ulrich, quienes conforman “Riendas Libres”. Este proyecto musical que comenzó antes de la Pandemia y a pesar de la interrupción que implicó el aislamiento, logró recomponerse , hoy realiza una gran gira por todo el país, “La gira de los 100 Pueblos”, al respecto Peteco nos dice: “Tenía muchas ganas de volver a ser parte de algo, después de tantos años como solista, formar parte de algo compartido, decidir las cosas en conjunto me da mucha felicidad, a mis 65 años poder tener esta oportunidad de tocar con mis hijos, componer canciones, que muchas fueron compuestas en pandemia es muy gratificante”.

Con respecto a cómo se llevó con esos meses de aislamiento estricto, si los padeció o lo encontró como un momento de inspiración artística, nos explica “Lo sufrí mucho, si pero también lo disfrute, cocinamos mucho, acá con la familia, cuando los chicos ya no iban al colegio, aprendimos a disfrutar de otras cosas, de todos modos es como si el tiempo se hubiese detenido, hay muchas cosas que nos cuesta recordar, y otras que sentimos que perdimos, una parte de nuestra vida y nuestro hacer cotidiano que ya no vuelve”.
La trayectoria musical de Peteco siempre estuvo vinculada a las grandes luchas de nuestra historia reciente, siempre se lo vio acompañando a las Madres de Plaza de Mayo, por ejemplo, cantando en escenarios en fechas emblemáticas, sin embargo dice que no se considera un artista de Barricada, y que si bien admira y escucha a muchos otros, como a León Gieco de quien dice: “León atravesó todos las etapas de nuestra historia con su música, tiene letras increíbles, y lo admiro mucho”, él es de los que prefieren no dar opiniones sobre todo lo que ocurre inmediatamente, de todos modos no tiene prurito en reconocerse como peronista y Kirchnerista, y admitir que para él: “Macri fue lo peor que le pasó a nuestro país”.
En relación a cómo se lleva con los nuevos sonidos que surgen, los nuevos estilos con los que la mayoría de la juventud identifica e inspira, Peteco manifestó que «hay mucho movimiento popular que se traduce lamentablemente en algo que solo tiene que ver con la idea que busca la industria y el hecho de que pase por el tamiz de la industria ya lo condiciona. Hoy estamos muy sometidos por todos lados, la televisión y las redes, te muestran e imponen lo que ellos con su gran poder quieren que veas y escuches”.
Por último, le pedimos que elija dentro de su inmensa trayectoria y su historia de vida personal un momento, o periodo que se llevaría para siempre en su memoria, y sin dudarlo y con emoción nos dice lo siguiente “Sin duda cuando nació mi hijo Homero, poder criarlo en medio de toda la creación, la música, y el arte a su alrededor, sin imposiciones sino haciendo que todo eso forme parte de su vida a través del juego, algo que hoy se ve reflejado en su calidad de artista arriba de los escenarios”.
Antes de irnos Peteco, nos regaló una hermosa canción, que compuso hace pocos días junto a Teresa Parodi, inspirada en una idea que venían desarrollando en torno a los jóvenes correntinos que fueron enviados a la guerra de Malvinas, y a quienes desde Buenos Aires, en aquel marco de triunfalismo demagógico, buscaban darle fama de “los cuchilleros Correntinos” él le envió la música, y ella le devolvió una hermosa letra, en honor a esos jóvenes que fueron los que más sangre dejaron en aquella tierra del sur.
“Dio su sangre inocente sin preguntar, en aquel alejado y frío lugar, que de niño aprendió a defender y amar, en el hondo sur de la soledad.
Tanto cielo perdido que nunca vio, tanta muerte desnuda que no soñó, tanta ausencia sin fin no tiene perdón, y por no olvidar se volvió canción”