El pasado 10 de octubre se celebró el Día Mundial de la Salud Mental, dando inicio a una serie de encuentros en distintos puntos del país para repensar y debatir en conjunto, el abordaje sobre la reivindicación de los derechos, la responsabilidad y el ejercicio de todos en cuestiones de salud mental.
Llevado adelante hace más de 10 años por el colectivo de profesionales en pos de la desmanicomialización, Patas Arriba, es un espacio de reunión que se proclama en contra de la segregación y la discriminación de los pacientes con padecimientos mentales. Además, realiza una búsqueda constante en la mejora de los tratamientos y la calidad de vida de quienes acceden a ellos.
El encuentro Patas Arriba del municipio tendrá lugar este viernes 15 de octubre en el predio del viejo hospital de Moreno, de 10 a 15 horas. Contará con la presencia del equipo de salud, usuarios, sus familias, e invitando también al resto de la comunidad, comprendiendo que todos somos parte de los procesos de construcción y mejora del ámbito de la salud. Apuntando, principalmente, a rescatar las potencialidades de los participantes y de cada uno de los servicios brindados por los profesionales.
Ana Garay, psicóloga social y directora del hospital de día Espejos Cruzados, nos compartió en qué consiste el evento “Patas Arriba tiene tres momentos, el primero es un desplazamiento que consiste en contarle a los otros quiénes somos, qué hacemos. Después, nos reunimos todos para realizar un intercambio de muestras artísticas, una muestra de teatro, un baile, lo que hace cada uno durante el acompañamiento del padecimiento, se trata de compartir experiencias. Y el tercer momento es la asamblea, donde intercambiamos cómo estamos en cada servicio, qué cosas se están cumpliendo de la ley, qué cosas todavía nos falta, las estrategias que podemos desarrollar en conjunto. Este tercer momento es el alma del encuentro porque es ahí donde sacamos ideas y estrategias para poder seguir trabajando. En los tres momentos participamos todos, usuarios, familiares, profesionales”.
Si bien la ley 26.657, Ley de Salud Mental, abrió el campo hacia un modo más humanizado del acompañamiento de las personas que requieren de tratamiento, Ana Garay asegura que aún quedan cosas por mejorar y habló sobre la importancia de participar en estos espacios “La ley fue fundamental pero, como todo, aún tiene muchas cosas por pulir. Por eso estos encuentros son muy importantes para nosotros, para ver de qué manera seguir y poder poner sobre la mesa los resultados, y debatir las problemáticas que van surgiendo, pensando siempre en conjunto por eso invitamos a la comunidad en general”.


