Desde la Asociación Civil «El Arca», los adultos realizan los trámites formales para inscribirse en el Programa Provincial «Decisión niñez», pero las ideas y la elección de los mejores proyectos corre por cuenta de los niños y las niñas. Fito, coordinador de proyectos de El Arca, resalta que la importancia para la formación de los chicos y chicas radica en «que los empecemos a tener en cuenta y pensar junto con ellos, y que se empiecen a emparentar con las cuestiones comunitarias».
El Organismo Provincial de Niñez y Adolescencia impulsó “Decisión Niñez”, una iniciativa destinada a chicos y chicas de entre 8 y 17 años que tengan propuestas para transformar sus comunidades. Desde la Asociación Civil El Arca participaron de la propuesta, y pasada la primera etapa de inscripción, ya están en proceso de pensar los proyectos. Desde Moreno Primero nos comunicamos con Fito, coordinador de proyectos en el territorio de El Arca, quien organiza todas las iniciativas que tiene la Asociación Civil en Cuartel V, junto a chicos y chicas.
Fito explica que el programa de la Provincia de Buenos Aires “otorga un recurso a cada municipio para financiar las ideas y proyectos que surgen de chicas y chicos” donde no sólo piensan los proyectos, sino que además “va a haber un proceso donde los mismos chicos y chicas elijan las mejores iniciativas, al que se le otorgara una especie de presupuesto participativo”. Así, el programa contempla “una fuerte participación de ellos, desde la construcción del proyecto hasta la elección de las ideas”.
Participan activamente y están involucrados activamente en todas las ideas que se presentan. No sólo presentan un proyecto y esperan a que lo aprueben, sino que, además, conocen el resto de los proyectos e inciden en ver cuál de todos ellos es mejor, es decir, participan también de la elección. Por tanto, tienen una participación de forma directa y bastante fuerte-
En ese sentido considera «que los chicos y chicas estén formalmente incluidos en una instancia de participación tan directa por el Estado es un enorme avance”. Son chicos de entre 8 y 17 años y “siempre hay una concepción con respecto al ejercicio de su ciudadanía que tiene que ver con esperar a que estén preparados, pero la verdad es que hay que dar instrumentos para que ejerzan su ciudadanía en este momento”.
También es importante que ellas y ellos “siempre son los depositarios de las políticas públicas, y muy pocas veces son convocados a ver cuáles son sus preocupaciones, cómo imaginan el lugar en el que viven, cómo sueñan ese espacio, como les gustaría construirlo”.
Que los chicos y chicas estén formalmente incluidos en una instancia de participación tan directa por el Estado es un enorme avance. Siempre son los depositarios de las políticas públicas, y muy pocas veces son convocados a ver cuáles son sus preocupaciones, cómo imaginan el lugar en el que viven, cómo sueñan ese espacio, como les gustaría construirlo.
Así, destaca que “eso es ejercicio de la ciudadanía y debe hacerse lo más pronto posible, no debería esperarse a la adultez. A nosotros nos parece de una importancia enorme porque existe un interés propio de los chicos y chicas, y está muy bien que el estado comience a tener dispositivos que le permitan construir con ese actor social”.
El adulto no está ausente en el proceso, sino que acompaña. “Es un referente que tiene que estar, trata de ayudar a ver cuál es la idea que quieren plantear, de organizar la idea junto con los chicos y de hacer las cuestiones más formales, y, por otro lado, se va a ir fijando que cuestiones son posibles y que no, y se va calibrando las ideas, las posibilidades y los recursos”, detalla el coordinador.
Los proyectos pueden ser de los más variados, desde lo cultural hasta el beneficio de una institución con mucha presencia en el barrio, sólo hay una condición a cumplir y es que “tiene que estar destinado a una comunidad, no sólo a una parcialidad. Por ejemplo, un espacio público, una institución que esté en el barrio, como un club o un centro cultural, hasta incluso escuche de uno para evitar que haya perros en la calle.”

Desde el Consejo de Niños y Niñas impulsaron ya tres proyectos para Moreno. “Uno es la recuperación de un espacio que no tiene nada, para equiparlo y convertirlo en plaza. El otro es una plaza que ya existe, pero tiene un perfil un poco más ecológico que tiene que ver con plantar árboles. El tercero, es de un grupo de adolescentes que plantea sanear todo un basural en Cuartel V, para contribuir también al problema de la basura que el Municipio de Moreno está trabajando mucho con eso, y lo que piensan es no sólo sanear el basural, sino también hacer un trabajo de reciclado, pensando en eco-ladrillos para fabricar artefactos destinados al espacio público.”
Por último, Fito expresa que “es importante para la formación de los chicos y chicas que los empecemos a tener en cuenta y pensar junto con ellos, tanto los dispositivos como las formas y las prácticas, que ellos se empiecen a emparentar con las cuestiones comunitarias, colectivas, que los hacen encontrarse con otros chicos y chicas para armar propuestas que beneficien a la comunidad” y cierra, “son recursos que hacen un mejor lugar para cada uno de ellos, por eso resulta imprescindible que tengamos en cuenta a los pibes y las pibas de todas las decisiones que vamos tomando para el mundo que nos rodea, desde la familia hasta el barrio, la provincia y la nación.”
Resulta imprescindible que tengamos en cuenta a los pibes y las pibas de todas las decisiones que vamos tomando para el mundo que nos rodea, desde la familia hasta el barrio, la provincia y la nación